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Visita a la Casa dei Bambini de Roma y la Explosión de la Escritura

Maria Montessori abrió su Casa dei Bambini el 6 de enero de 1907 en la calle Via dei Marsi del barrio obrero de nueva construcción de San Lorenzo, en Roma.

Ahora es un barrio universitario, al lado de la elefantiásica estación de Termini. Aquí es donde nació la pedagogía científica: con un grupo de entre 50 y 60 niños de 3 a 6 años, que en esa época no se escolarizaban en Italia, que ella accedió a «cuidar» para que no destrozaran el barrio mientras sus padres trabajaban (eufemísticamente, a petición del ministro de educación).

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Aún sigue funcionando como Escuela Infantil, está reconocido como lugar histórico por el Ayuntamiento de Roma (tienen unos paneles con datos y planos en la entrada, algo más modestos que los del Coliseo) y supongo que recibe la visita cada año de algunas decenas de «groupies» como yo, que van de peregrinaje espiritual.

El significado simbólico de la Casa dei Bambini es muy profundo para mi. Situémonos en el contexto: una sociedad con grandes diferencias económicas y culturales, que entraba en la industrialización en un ambiente prebélico, en la que el analfabetismo era mayoritario y la prioridad para gran parte de la población era subsistir  y esquivar la miseria. Con estos mimbres, llega una señora, experimenta un poco con unos cuantos niños pobres, y de repente estos se ponen a escribir y a leer como locos, antes de los 6 años. Para asombro (y escándalo) del mundo mundial. Es decir, dar a estas personas lo que necesitaban en ese momento hubiera sido ya un logro digno de elogio histórico, pero Montessori hizo algo mucho más sorprendente: convirtió a unos hambrientos en gourmets. No les dio pescado ni les enseñó a pescar, les convirtió en diferenciadores de beluga, osetra y sevruga.

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Por supuesto, el objetivo de la doctora no era que los niños aprendieran a escribir, mucho menos a edad tan temprana, mucho menos para conmocionar al mundo. Pero se propuso desarrollar las condiciones para que más tarde los niños pudieran escribir y leer sin problemas, en tres ámbitos (como es usual): la mano, la mente y el corazón. Para la mano, diseñó varias actividades para fortalecer la musculatura implicada en la escritura (la pinza, batir metales) y los sentidos lectoescritores (letras de lija, sonidos). Para la mente, introdujo el paso a la abstracción con el alfabeto móvil y las cajas de objetos, los comandos, las series clasificadas y todo el material propiamente de lengua (a mi me gusta especialmente el ambiente preparado en miniatura, ese prototipo de los SIMS). Y para el corazón, les leía incansablemente (puedo imaginarme su estilo teatrero, haciendo lectura interpretada), espoleaba su interés dejándoles mensajes escritos en la pizarra (tipo «Si puedes leer esto, ven y dame un beso») y, bueno, toda ella era un modelo de lo que una persona instruida y culta supone. En un momento dado, el adecuado para cada uno, y con estas condiciones de preescritura, el niño cogía un palito y sobre la tierra del patio escribía su nombre, o el de su madre, o «casa», «paloma», «hacha», entre gritos de emoción («¡Escribo, escribo!»).

Ambiente preparado en miniatura
Ambiente preparado en miniatura

Aunque he visitado la Casa en verano, y permanecía cerrada, me he asomado por la ventana, he pululado por el patio y el jardín, todavía rodeado de casas con ropa tendida en las ventanas y macetas y bicicletas, y me he disfrutado imaginando todos los pasos de esta Explosión de la Escritura y lo que debió suponer para aquellos niños.

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Para mi es uno de los actos más sonoros de liderazgo en educación: dedicarse a lo importante, no a lo urgente, para conseguir unos resultados espectaculares. Observar cuáles son las verdaderas tendencias de los niños, para dejarlas fluir, y descubrir que es cierto que todos llevamos un maestro interior, ya desde el vientre materno, que nos dirige a cubrir nuestras necesidades, y que si nadie interfiriese intentando imponer nada, todo adquiriría una dimensión de sentido. Y por último demostrar que el respeto tiene sentido, a cualquier edad y en cualquier situación.

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Después de la visita a Via dei Marsi me pasé también por la Opera Nazionale e incluso me hice fotos delante del Ministerio de Educación, pero esto ya más de gamberreo que otra cosa.

El buzón de correos para practicar la escritura en el aula

Cuando se produce la explosión de la escritura es necesario tener actividades en el aula que motiven la composición para practicarla. Esto nos va a pillar al principio de la Primaria. Si hay niños que a final de Casa de Niños ya saben escribir, pueden venir a usar el buzón del Taller.

Para esta actividad vamos a necesitar un buzón de correos que estará en un sitio fijo en el aula. Podemos presentarlo a principio de curso, explicar su funcionamiento y empezar a usarlo por ejemplo para enviar las invitaciones para la Gran Lección de la Historia del Dios sin Manos.

Puede ser una caja de zapatos pequeña, reciclada y decorada de forma personal por los alumnos, o si tenemos medios, un buzón realista de tamaño natural, lo más parecido a un buzón de correos convencional. También vamos a necesitar sobres y sellos (pueden ser reales o confeccionarlos en el rincón de arte).

Buzón en el aula
Buzón en el aula

Se les dice a los niños que se puede enviar correo dentro o fuera de la clase. Cuando se envía una carta se escribe el destinatario, y por detrás el remitente. Se explica que la carta se pone dentro del sobre, y en el sobre un sello. Una regla fundamental es la secuencia: cualquier persona que reciba una carta debe responder. También incluye a las maestras, que suelen recibir muchas cartas, y al resto del personal del colegio (cocineros, director,etc.) y más tarde se puede ampliar a las familias de los alumnos y al mundo exterior. Es importante explicar a todos los posibles destinatarios que deben responder a las cartas.

Se explica a los niños que cuando se envían de verdad en la calle, tienen que comprar el sello, que es lo que paga el servicio de transportar la carta a otra parte del país o del mundo. Es una forma solidaria de contribuir con unos gastos variables que les puede llamar la atención.

Tendremos un encargado del buzón (un cartero) cada semana, o si hay mucho interés al principio de cada jornada. Al principio de la misma se abre el buzón y se reparten las cartas, para ello tendrá un saco de reparto.

Si hay niños que no escriben bien todavía, pueden enviar un dibujo con su firma, y pedir a un mayor que le escriba el sobre.

Sobre
Sobre

El objetivo directo de esta actividad es estimular la escritura, aunque también indirectamente se promueve la lectura, claro, sobre todo por parte del cartero. Entre los objetivos indirectos está la comprensión del esquema de la comunicación, reforzar las relaciones en el aula y practicar la gracia y cortesía, ejercitar la identificación de otras personas, entender el concepto de privacidad, experimentar el retorno y la idea de que para recibir primero es necesario dar, motivación para pasar de la palabra a la frase, etc. Hay tantísimos objetivos cumplidos con esta actividad que debería ser obligatoria.

Como ejercicios complementarios se puede estimular la escritura creativa en formas distintas de folios (óvalos, triángulos, flores), adornos, poesía tipográfica, etc. Hacer los sobres, postales, etc, en arte, usar el mismo folio de la carta como sobre. Confeccionar invitaciones para charlas, ejemplos de publicidad, manifiestos, etc.

La educación para la vida

Es el título del segundo capítulo de La Mente Absorbente de María Montessori. Aparte de algunas geniales comparaciones y metáforas como suele regalarnos, menciona a Gandhi y su idea de convertir la «defensa de la vida» en el centro de la educación. También cita  a Claparede, el neurólogo y pedagogo suizo defensor de la educación activa y funcional. Habla de la educación obligatoria y del papel que debe desempeñar el Estado en la misma. Y hace un paralelismo entre la figura marxista del obrero y el niño constructor del hombre, muy gracioso ya que atribuye a los padres el papel de proveedor de los medios de producción; y en este contexto argumentativo termina predicando la revolución educativa, que será la última que atravesará la Humanidad.

En el primer capítulo del libro, llamado «El niño en la reconstrucción del mundo«, la Dra. Montessori nos demuestra, a modo de introducción, la importancia de la educación en los primeros años de vida, como forma de evitar los males y guerras que sacudían a la convulsa Europa de principios del XIX. Habla del maestro vigilante que la naturaleza pone en el interior del niño y lo preserva de la inteligencia humana para que ésta no pueda contaminar su personalidad mientras se forma de acuerdo a un programa preciso. Y también habla del Hombre Nuevo, como desarrollo del espíritu humano.

Dña. Maria Montessori
Dña. Maria Montessori

Pero entra más en materia en este segundo capítulo, del que destaco dos párrafos en especial, aunque de todos se puede sacar un mayor jugo.

– Actualmente,  la  educación,  tal como se  concibe,  prescinde  de  la  vida  biológica  y  so­cial a la vez. Todos  los  que  entran  en  el  mundo  de  la  edu­cación quedan aislados  de  la  sociedad.  Los  estudiantes  de­ben seguir las normas preestablecidas del  instituto  del  que
son alumnos  y deben  adaptarse  a  los  programas  recomen­dados  por  el  ministerio  de  educación  nacional.  Incluso  en  el  pasado  más  próximo,  las  condi­ciones  sociales  y físicas  de  los  estudiantes  no  se  tenían  en cuenta como  hecho  que  pudiera  interesar  lo  más  mínimo a  la  escuela  en  sí.  Así,  si el  estudiante  se  hallaba desnutrido, si  tenía  defectos  de  la vista  o  el  oído  que  disminuían  sus posibilidades de  aprendizaje,  todo  ello  era  clasificado  sin más
con  calificaciones  inferiores.  Más  adelante  se  conside­raron los defectos  físicos.  pero  sólo  desde  el  punto  de  vista
de  la higiene corporal,  mientras  que,  aún  hoy,  nadie  consi­dera  que  la  mente  del  estudiante  puede  hallarse  amenazada
y sufrir daños  a  causa  de  métodos  educativos  defectuosos e inadecuados.

En este caso no se pronuncia sobre si es la biología y la sociedad la que debe acercarse a la educación o al contrario. Supongo que los que deciden educar en casa, lo entienden de esta última forma. Pero, ¿por qué no se puede desarrollar un ambiente basado en la biología y cercano al de la sociedad dentro del colegio? ¿Hay que hacer homeschooling en el aula (con los maestros actuando como padres), o es posible otro modelo?

Supuestamente la diversidad es la que hoy intenta corregir estas desigualdades sociales o físicas de las que habla Montessori, ya sean necesidades especiales de tipo mental, discapacidades físicas, e incluso últimamente vemos iniciativas para desventajas de tipo social, aunque se financien de forma alternativa (como las becas comedor). Pero en realidad, la diversidad así planteada lo que hace es intentar eliminar la diferencia, para hacer llegar a todos al mismo «programa recomendado». No promueve un programa específico para cada individuo, no le permite expresar la diferencia de forma desinhibida, no indaga en los aspectos positivos de la diversidad. Es decir, no es la diversidad enriquecedora de la vida real, sino la diversidad de la desviación con respecto a la norma ideal educativa.

– Por ello se fragmenta el cuidado de la personalidad humana: por un lado, la familia, que no forma parte de la escuela, sino de la sociedad, pero que vive aislada y descuidad o ignorada; por otro lado, la escuela, que también se halla apartada de la sociedad, y luego la universidad. No existe una concepción única, un esfuerzo social por la vida, sino fragmentos que se ignoran mutuamente.

La construcción social del conocimiento, por las interacciones entre los propios alumnos y con el medio, guiados por el maestro, debería poder imbricarse ensamblarse de alguna manera con la biología, permitiendo participar del programa de desarrollo individual.

Por ejemplo, en el modelo antiguo que describe Montessori, un alumno sordo (de nacimiento) habría suspendido en una asignatura de música, puesto que, efectivamente, no podría apreciarla ni estudiarla. Si le estuvieran preparando para la vida, no importaría que no lograra el mismo nivel de comprensión musical que sus compañeros, sino que su educación se basaría en aprender la lengua de signos, en las normas especiales de educación vial para sordos, en leer los labios y hacerse comprender por sus compañeros. Quizá en dejarle desarrollar alguna sensibilidad especial por otros sentidos como el gusto (cocina), el tacto (escultura) o la vista (pintura). ¿Qué clase de colectivismo insensato le hace cursar música y le suspende?

En asignaturas del catapúm se propusieron varias asignaturas que son las que deben preparar para la vida, impartidas a ser posible de forma flexible en el horario y en el calendario.

Montessori en Secundaria y los Beckham

Las actividades de la pedagogía Montessori son bien conocidas en los más pequeños, especialmente en la etapa 0-3 y en la 3-6. Para Primaria ya la información empieza a flaquear, supongo que porque en nuestro sistema «educativo» la escolarización es obligatoria a los 6 años y es difícil encontrar instituciones que apliquen currículos distintos al oficial a partir de esa etapa.

Después de los ambientes preparados, la mente absorbente y del «ayúdame a hacerlo yo solo» de los pequeños, en Primaria pasamos al «ayúdame a pensar por mí mismo«, con una imaginación desbordante, y una necesidad insaciable de nuevos conocimientos, y de comprensión de los valores y la moralidad. Es el «embrión social«.

Montessori School
Montessori School

¿Y qué pasa en la Secundaria? Ese extraño ser de 12 a 16 años, ¿qué necesidades tiene? Un adolescente «ideal» dispone de una gran cantidad de energía, es pensativo y crítico, tiene interés en la justicia y la moralidad y es consciente desde el punto de vista social. Es un humanista intenso.

Necesita, para quemar esa energía, un trabajo coherente y retador, una conexión íntima con la tierra, oportunidades para expresar su personalidad y conectar con la comunidad. Experimentar el liderazgo, el servicio y la paz. Practicar la independencia económica y la sensación de poder cambiar las cosas que no le gustan. Podría resumirse como «ayúdame a afrontarlo yo solo«.

Según los indicios científicos, la última región en madurar del cerebro en esta etapa es la corteza prefrontal (que controla las funciones ejecutivas y elevadas de razonamiento) y el sistema límbico (que regula las emociones). Peter Lorain publicó en la revista de la National Education Association norteamericana, Brain Development in Young Adolescents. Según él, se puede mejorar el aprendizaje del cerebro adolescente con estas recomendaciones:

– Presentar cantidades limitadas de nueva información para ajustar la memoria a corto plazo. El primer periodo de lecciones de Montessori es de 20 minutos, en pequeño grupo y diseñadas para ese grupo en particular.

– Dar oportunidad para relacionar los nuevos conocimientos adquiridos con información previa, para procesarla y reforzarla. El segundo período de una lección de tres períodos Montessori anima a los estudiantes a explorar, hablar y profundizar en su aprendizaje mediante el trabajo concreto.

– Proporcionar lecciones variadas, con mucha participación y actividades prácticas.  (Crear proyectos, usar el arte, la música y los recursos audiovisuales, traer invitados al aula,e tc.). Para Montessori las unidades temáticas deben estar integradas.

– Diseñar actividades que requieran de la solución de problemas y del pensamiento crítico. La Dra. Montessori llamaba a esto «trabajo práctico«.

Activity-based learning in India
Activity-based learning in India

El aula de Secundaria debe ser una zona activa, práctica, estimulante, en la que las personas hablan y comparten y está previsto un nivel de movimiento y flexibilidad. Se emplean métodos muy variados para introducir, modelar y reforzar el aprendizaje. Organizadores gráficos, y tablas de gestión de proyectos para ver la evolución de un problema, con colorines, fichas individuales con distribución de tareas y seguimientos,etc. Una de las mejores actividades es la realización de un libro de texto hecho por el propio alumno, con sus investigaciones sobre cada tema, tipo cuaderno de campo, que pueda compartir con el resto.

Cuaderno de campo
Libro de texto cuaderno de campo

 

Aunque no se reconoce habitualmente, el método pedagógico del Aprendizaje por Proyectos está basado descaradamente en las actividades integradoras de la Dra. Montessori. Por ejemplo, propuso como actividad integradora que los adolescentes trabajaran en una especie de hostal, para adquirir todas las habilidades necesarias para desenvolverse en la vida. Todo lo contrario al sistema actual y per secula seculorum de asignaturas.

En el colegio Knysna Montessori de Sudáfrica, en Secundaria, crean pequeños negocios (jardinería, criadero de pollos, lavadero de coches, la revista del colegio, limpieza y mantenimiento…) y abren procesos de selección para los mismos, dentro de la escuela. Además del trabajo que implica cada negocio, deben llevar la contabilidad, hacer publicidad y marketing, vender y comprar, manejar los recursos humanos, etc. No sé por qué se extraña tanto la gente de que los Beckham hayan puesto a su retoño a trabajar en un bar, estoy segura de que es parte de su formación Montessori. Es el comienzo de la frase que resume el siguiente periodo de educación a partir de los 16 años: «ayúdame a mantenerme yo solo«.

Cómo no dar una clase de economía, ¿alguien?, ¿nadie?

El vudú económico, es el tema sobre el que hablaba el profesor de economía en la secuencia de Todo en un día que me vino a la memoria el otro día durante una conversación. En ella, el genial actor que encarna al profesor matraca va recitando una lección (sobre un tema que en realidad es muy interesante, incluyendo la curva de Laffer), y de vez en cuando hace pausas y pregunta: «¿Alguien, nadie?», y da unas pistas ridículas. Entonces se nos muestran las caras de estupor, sopor y odio de los alumnos. Parece que piensan su propia versión de la expresión «vudú económico».

Vale, esa es la forma en la que no se debe dar una clase de economía en un instituto. Ni siquiera se debería hacer así en la Universidad. Ni por supuesto en las escuelas de negocios, ni en las empresas.

¿Cómo deberían ser esas clases?

Si nos basamos en las 6 C de la Nueva Educación del Siglo XXI, deberían fomentar:

– Pensamiento Crítico

– Trabajo Colaborativo

Comunicación Clara

– Amor por la Cultura

– Desarrollo de la Creatividad

– Uso de la Conectividad

Vudu Económico
Vudu económico

Es decir, para hacer medio decente la clase que estaba dando este profesor matraca, deberíamos por ejemplo:

1. Proponer a grupos de alumnos que se reúnan y busquen información sobre la Curva de Laffer y el vudú económico.

2. Exponer una aplicación de la Curva de Laffer a un hecho histórico o cualquier otro fenómeno ante sus compañeros.

3. Idear maneras en las que los principios del vudú económico podrían haber tenido éxito ante un determinado problema (por ejemplo, crisis de la burbuja inmobiliaria), analizando y proponiendo soluciones relacionadas, y elaborando finalmente un informe que deberán publicar en la web de clase.

Sospecho que con todo esto Ferris Bueller seguiría buscando excusas para pirarse las clases, pero habría más posibilidades de que se cruzara con sus compañeros por la calle y que éstos estuvieran aprendiendo más cosas que él.

Juegos de mesa de economía y finanzas (I)

Una de las formas más divertidas y efectivas de adquirir y fijar un conocimiento es a través del juego. Nos permite experimentar roles y tomar decisiones para avanzar, y si está bien diseñado, nos expone a situaciones infinitas que tienen su traducción en la vida real.

En este trabajo, Henry Jenkins y otros hablan sobre el potencial de los juegos en la educación, y empieza recordando el argumento de la novela El juego de Ender de Orson Scott Card, en el que se instruye a los reclutas más brillantes desde que son niños para enviarles a la guerra, siempre a través de juegos, tanto electrónicos como físicos.

El juego de Ender
El Juego de Ender

Además de para matar insectores, para aprender cosas sobre economía y finanzas, o sobre sus bases, puede servir cualquier juego en el que la estrategia y la negociación marquen la diferencia entre ganar o perder. La suerte también debe intervenir, por supuesto, como lo hace en la vida real, pero si el juego está bien balanceado una buena estrategia debe poder sobreponerse a un golpe de suerte (buena o mala). Los juegos de azar nos pueden enseñar también sobre la materia, pero más bien sobre lo que no se debe hacer.

Yo he aprendido bastantes cosas gracias a los juegos de estrategia (en tiempo real y por turnos). Creo que el primero fue el Civilización de Sid Meier. El Age of Empires, su continuación Age of Kings y en especial su expansión Age of Conquerors me absorbieron durante una temporada. Hubo unos cuantos también de administración de recursos y gestión de ejércitos y sociedades, como el Starcraft, el Warcraft, Dune, Command and Conquer, etc. Todos ellos, con otros jugadores online tienen una vertiente de negociación muy potente, con alianzas, traiciones, sinergias, etc.

Civilization 1
Civilization 1

También son bastante aprovechables los simuladores, que te permiten ser el gestor tanto de ciudades, como el original SimCity, como de todo tipo de negocios e instituciones (suelen llevar la palabra Tycoon (magnate) como sufijo), ya sea un parque de atracciones (RollerCoaster Tycoon), un emporio logístico (Transport Tycoon), una granja, un hotel, un zoo, un hospital, un complejo turístico, hasta había uno que gestionabas el cielo y el infierno, y cuyo nombre no recuerdo (quizá fuera God?).

El origen de todos estos juegos electrónicos son los juegos de mesa (o de tablero en su acepción más retro). Los juegos de mesa tienen su encanto, además te permitían jugar con otras personas cuando aún no había internet. Y luego, cuando había internet, si se iba la luz. En el sur de España no somos muy dados a los juegos de tablero (por lo menos, no a los de estrategia), yo creo que por el tema del clima que nos ha hecho ir más a la calle, al contrario que en zonas del Norte de España y sobre todo en Europa, donde tienen mucho arraigo. Pero una vez que se conocen es muy fácil aficionarse a ellos.

Market Madness
Market Madness

Los juegos de mesa tienen unas enormes posibilidades en el aula, porque además de permitir participar a un grupo grande de jugadores (que se pueden organizar en equipos), poseen el aspecto manipulativo que es tan pedagógico y nos permite asociar la experiencia sensorial al aprendizaje. Además, casi seguro que los alumnos van a jugar a los juegos electrónicos por su cuenta.

Por eso propongo los siguientes juegos de mesa para introducir en las clases de educación financiera:

– En la línea de los que veníamos hablando en su versión electrónica, hay muchos buenos juegos de mesa de estrategia, administración de recursos y negociación, como Caylus, Colonos de Catán, Puerto Rico, etc.

Monopoly y Antimonopoly. El Monopoly es el primer juego en el que habrás pensado al leer el título de este post. Es el más clásico, y creo que también el más aburrido. El objetivo es hacerse rico a través de las propiedades inmobiliarias. En respuesta a este juego, un profesor universitario diseñó en los años 70 el Antimonopoly, en el que la ciudad está «monopolizada» al principio del juego, y los jugadores compiten para devolverla a un sistema de mercado libre.

Antimonopoly
Antimonopoly

– En realidad, el contrario del Monopoly no es el Antimonopoly, sino el Bancarrota, en el que gana el jugador que más rápido pierda un millón de euros. Al comenzar tenemos un fajo de billetes y un paquete de acciones, y entre las múltiples formas de gastar el dinero hay que jugar en casinos, derrochar en lujos y apostar en la bolsa y en las carreras.

Acquire, en el que un magnate debe usar los mecanismos de fusión, adquisición, splits, para hacerse con el mayor imperio inmobiliario costero.

Wealth of Nations – bastante abstracto, simula varios aspectos de la economía como la banca y las inversiones que hay que desarrollar para una nación entera.

(continúa…)

La resta con las estampillas – 2º dia Montessori Maths Camp

Aprovechando el juego de las estampillas con el que empezamos a reforzar la suma de números de varios dígitos, y de series de varios números, hoy hemos repasado también la resta (sin llevada).

Necesito material, sobre todo las perlas doradas y de colores para las serpientes, y las tablas de Seguin, pero voy a ver si me puedo apañar con lo que tengo (ábaco y materiales caseros) mientras hago un pedido o me entero de si en Murcia tenemos algún proveedor Montessori (que me da a mi que no).

 

Materiales Matemáticas Montessori
Materiales Matemáticas Montessori

 

Para no estresarnos, y ya que hemos estrenado realmente hoy las vacaciones si no contamos el fin de semana, solamente hemos repasado tres sumas como las del sábado, y aunque tenía pensado hacer la introducción de las ecuaciones con una incógnita con el tablero de puntos de la entrada anterior, lo vamos a dejar para rellenar cualquier otro día.

Lo que hemos hecho también ha sido pan, y hemos jugado un poco sumando y restando con la harina y el peso. Creo que esto le ha servido más al de 4 que a la de 7, pero el que mejor se lo ha pasado ha sido el de 1 año. Y que conste que yo no suelo intentar que la infancia de mis hijos sea mágica (entiendo que ya debe serlo por el mismo hecho de ser infancia), pero en algunas ocasiones sale solo.

 

La Mente Absorbente

La mente absorbente es una imagen que Montessori usaba para describir la forma de aprendizaje de los niños hasta 6 años. La intensa actividad mental del niño absorbe o integra todo lo que está a su alrededor para poder crear por sí mismo.

Mente absorbente
Mente absorbente

La mente absorbente se divide en dos fases:

Del nacimiento a los 3 años: El período de absorbencia inconsciente, también llamada de creación inconsciente.

La primera etapa de esta fase es la que Montessori llamó el embrión espiritual. e forma simétrica a los 9 meses que el embrión físico está dentro del útero, se refiere al período hasta los 9 meses de edad, en la que el niño comienza a desplazarse. El bebé es particularmente sensible a su entorno: los sonidos y el lenguaje, la temperatura, las costumbres, los olores, lo que ve: es el período en el que se convierte en un miembro de su cultura.

Hasta los 3 años el niño absorbe todo lo que el entorno le ofrece, sin pensar en ello, sin evitarlo, de forma rápida y sencilla. En este período el entorno manda sobre el niño, y no prestan demasiada atención a los adultos (ni a otros niños).

El niño se enfoca durante estos tres años en hacerse independiente del adulto.  Aprende a caminar, a comer por sí solo, a vestirse, a ir al baño, y sobre todo aprende a hablar. Su tarea prioritaria es adquirir lo que necesita para vivir.

De 3 a 6 años: El período consciente de la mente absorbente, también llamado del trabajo consciente.

Durante este periodo, el niño adquiere la memoria y el razonamiento. Puede concentrarse durante períodos de tiempo más largos. Busca ampliar sus conocimientos sobre las cosas. Aprende rápidamente y de forma sencilla como en la fase anterior, pero los adultos tienen mayor influencia sobre él.

El niño en esta etapa se enfoca en obtener libertad, sobre todo libertad para hacer cosas. Su razonamiento y lenguaje se vuelven más complejos, al igual que sus movimientos, adquiriendo las destrezas motoras amplias y la motricidad fina. Se interesa por las habilidades sociales.

Su tarea prioritaria en esta fase es perfeccionar los conocimientos adquiridos en la anterior.

concentrado
concentrado

Aplicando estas fases a la educación financiera, deberíamos facilitar el entorno del niño hasta los 3 años para que sus percepciones con respecto al dinero, a la negociación, a la solidaridad y generosidad, al orden y establecimiento de objetivos, etc. sean absorbidas de forma automática, según su modo «default» de aprendizaje. En resumen hay que ser un buen ejemplo.

A partir de los 3 años, época del trabajo consciente, podremos aprovechar su tendencia a estudiar las habilidades sociales y a la libertad para trabajar el espíritu emprendedor, diferenciar deseos y necesidades, presupuestar y en general profundizar en todo lo que habrán visto previamente porque se lo hemos incorporado al entorno.

Asignaturas del catapúm

Yo recuerdo cuando aprendí la palabra asignatura. Recuerdo el placer que me producía aprender estas palabras largas, exóticas, abstractas. También recuerdo cuando aprendí las palabras pretecnología y sustituto y mnemotecnia. Durante unos días las usaba constantemente.

Skoleskilt

Debe hacer más de treinta años que tomé conciencia de las asignaturas. No sé si fue en cuarto o en quinto de EGB cuando nos hicimos nuestro primer horario de clases, porque hasta entonces, el día iba pasando y aunque teníamos libros de diferentes áreas, yo al menos no era consciente del cambio de hora, sino que me parecía que íbamos haciendo actividades distintas durante un largo rato. Creo que nuestra última profesora que aplicaba esta especie de continuum fue aquella Maritó de tercero, gracias donde quiera que estés.

Bueno, el caso es que recuerdo haber aprendido esta palabra como una palabra difícil, sofisticada y que te hacía mayor, porque ya teníamos asignaturas. Lengua, naturales, sociales, matemáticas, inglés, se repartían por nuestro horario, que copié unas cien veces con variedad de colorines, haciendo las líneas con mi pequeña regla, decorando con flores de rotulador y tipografías (pero entonces yo no sabía esta otra palabra sofisticada y que te hacía aún mayor, así que las llamaba formas de letras). En todas las libretas me hacía una copia, y nos preguntábamos unos a otros qué asignatura vendría a continuación.

los del año catapum
los del año catapum

El caso es que hace más de treinta años de esto y ¡aún mi hija de siete años sigue teniendo las mismas asignaturas que tenía yo! He recordado mis horarios con floripondios cuando he visto los suyos, porque son iguales. ¿Cómo es posible? Es decir, está bien que los coches no vuelen y que no convivamos con robots antropoides como yo me imaginaba de pequeña, pero, que sigamos con el mismo plan de estudios me parece el colmo de la estafa. Y no por el tópico de que la vida ha cambiado, que es verdad, o que los contenidos han evolucionado, también verdad. ¿No nos hemos dado cuenta de que hay una serie de habilidades y recursos que los niños deberían adquirir en la escuela? Materias para mejorar la calidad de vida, preparar para el mundo real, quizá incluso en algunas situaciones pueden significar la supervivencia.

Por ejemplo:

– Defensa personal

– Nutrición

– Primeros auxilios

– Educación financiera (superobvio)

– Oratoria y retórica

– Meditación

En el método Montessori existen cinco grandes áreas de aprendizaje: Sensorial, Vida Práctica, Lenguaje, Matemáticas y Cultura General (o Cósmica); más que nada por tener los ambientes preparados y el material organizado en el aula, y luego dentro de cada área se van adaptando los contenidos al contexto del alumno. No digo que sea un sistema perfecto, porque precisamente una de las críticas que le podemos hacer es que no ha evolucionado en un siglo que ha cumplido, pero sigue siendo más actual que el sistema oficial, y tiene mucha más lógica porque no encajona los conocimientos en asignaturas, ni establece un orden o número de horas determinado a cada una.

¿Será verdad que tienen que venir a salvarnos desde el futuro?


Que no sea Kang por favor

Contrato de uso del tablet para mis hijos

Las pasadas Navidades los Reyes Magos trajeron a mis hijos de 4 y 7 años un tablet, pero a cambio firmaron el siguiente contrato:

0. Si no cumplo alguna de las reglas, me quedaré sin tablet un día y tendré que volver a leer este contrato con papá y mamá.

1.  Papá y mamá siempre sabrán mis contraseñas.

2. Entregaré el tablet a las 8 de la noche del Domingo hasta las 6 del Viernes siguiente. En caso de que me dejen usarlo durante la semana, nunca antes de las 8 de la mañana ni después de las 10.

3. Solo lo sacaré de casa con permiso de papá y mamá. Nunca lo llevaré al colegio, y tendré especial cuidado con él en los sitios públicos.

4. Lo cuidaré, no lo golpearé, lo alejaré del agua y de la comida (sobre todo de la piscina y del cuarto de baño), lo vigilaré para que no me lo roben o rompan, y limpiaré y secaré mis manos antes de usarlo.

5. Mantendré la batería cargada, y el cargador guardado en su sitio. Si cuando vaya a usarlo no está cargado, esperaré a que cargue del todo para empezar, sin quejarme.

6. Si se rompe o estropea, tendré que ayudar con dinero de mi hucha para la reparación. Durante el tiempo que esté en reparación, no me quejaré.

7. En los sitios públicos como los restaurantes, o donde pueda molestar a alguien, pondré el sonido muy bajito. Si alguien me dice que le molesta, lo quitaré del todo. Y si a alguien le molesta que use la tablet por cualquier razón, la apagaré y la guardaré, con una sonrisa.

8. Si papá y mamá consideran que no debo usar algún programa, estaré de acuerdo en desinstalarlo, y sin quejarme.

9. No tengo obligación de compartir mi tablet con nadie que yo no quiera, pero si hay pelea o problemas con algún niño por el tablet, lo apagaré y lo guardaré, sin quejarme.

el contrato social

Estas cláusulas están basadas en el contrato del Iphone de Gregory, que J.B. Hoffman hizo firmar a su hijo cuando le regaló un móvil, y que se hizo viral en unas pocas horas.

Antes de firmarlo, también yo hice examen de conciencia sobre mis propias obsesiones, para intentar no darles mal ejemplo con mi (mal) uso de la tecnología. Creo que es una ocasión extraordinaria para fortalecer el carácter, el lóbulo frontal (donde se aloja el control de impulsos), la voluntad, y para acostumbrarse a un uso racional de un recurso tan adictivo.

Sobre las razones por las que los Reyes les han traído este regalo cuando la mayoría de sus compañeros de clase y primos aún no tienen ningún gadget, escribiré en otra ocasión.

texas ordenador infantil