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Ontogénesis y filogénesis del lenguaje

En La Mente Absorbente, Maria Montessori introduce uno de los conceptos más darwinianos y que mejor se ajustan a la teoría de la evolución: las fases sucesivas del desarrollo embrional se repiten en todos los animales y en el hombre. Es decir, que la evolución de un solo ser desde su concepción a su madurez (ontogénesis) refleja la evolución de su especie desde su aparición hasta el momento presente (filogénesis).

 

Por ejemplo, el volvox se detiene en la fase de la esférula y permanece como una pequeña bola vacía porque su estadio de evolución es muy bajo. En el hombre, el camino que sigue la biología desde el nacimiento, el desarrollo del lenguaje, del caminar, la adquisición de habilidades cognitivas, etc. tiene su correspondencia con los estadios que ha atravesado el hombre desde que comenzó su evolución: primero reptó, se puso a cuatro patas, se irguió para comenzar la bipedestación, comenzó a balbucear, a hablar, a contar, logró el dominio de la mano para utilizar herramientas, socializó… en los mismos momentos en que lo hace un niño.

Silvana Montanaro, en Un Ser Humano, dice: ” La educación que es concebida como una ayuda a la vida debe estar siempre en armonía con nuestro pasado y  mirar hacia el futuro. Nosotros hemos sido insertados en el gigantesco experimento de la vida llamado evolución, que ha durado alrededor de 5000 millones de años. Toda esta historia se reproduce en el desarrollo individual; la ontogénesis recapitula la filogénesis.”

De la misma manera que el concepto funciona con la biología, podemos tener la intuición de trasladarla a la cultura. En la evolución del lenguaje en la historia de la Humanidad se han debido dar todas las etapas de la evolución del lenguaje que podemos observar en el niño. Entonces, conocer la historia de la lengua nos puede servir para predecir y apoyar el desarrollo del lenguaje en un niño.

Breve historia del lenguaje humano

Comunicarse es una de las tendencias humanas y su despegue desde los niveles de comunicación animal debió producirse cuando el hombre comenzó a través de dibujos, pictogramas y pinturas.

Más tarde estos dibujos comenzaron a convertirse en símbolos, que llamamos ideogramas. Los ideogramas pasaron a conceptualizarse como palabras, que se descomponían en letras, surgieron las vocales, se inventó un símbolo para cada sonido, se creó un alfabeto y todo el sistema de lectoescritura tal como lo conocemos hoy. El lenguaje se desarrolló hace cientos de miles de años pero cambia en cada generación. El lenguaje es patrimonio de la inteligencia colectiva.

“I miss the good old days when all we had to worry about was nouns and verbs.”

El lenguaje en el aula Montessori

Desde el nacimiento, el niño absorbe la lengua de su cultura. El lenguaje oral se construye por imitación y los primeros gritos y balbuceos (similares a los de sus antepasados prehistóricos) se convierten en balbuceos, silabeos, sustantivación, descubrimiento de los pronombres, de los verbos que encuadran acciones, del tiempo verbal, etc. El niño habla con soltura y al entrar en el aula de 3 años puede comenzar la consolidación del lenguaje oral y comenzar a explorar las formas escritas del lenguaje.

La lengua es esencial en el proceso de pensamiento. El niño es continuamente escuchado y se le habla mucho en el aula, cuidando por parte del guía el modelado y la entonación, articulación, enunciación, puntuación, normas de cortesía, etc. El niño escucha, como en las tribus ancestrales, cuentos e historias y diferentes usos del lenguaje.

Pero es la mano el instrumento de la inteligencia. Debe desarrollar la fuerza en los juegos motores de la mano, a través de las actividades de vida práctica y del manejo de los resaques metálicos, fortaleciendo y asegurando el éxito cuando llegue el momento.

Comienza a asociar los fonemas y sonidos de la lengua, aislándolos en los juegos de sonidos, para más tarde con las letras de lija y el alfabeto móvil, convertirlos en los símbolos que podrá usar para escribir. Igualmente el hombre que se asomaba al precipicio de la historia, comenzó primero a registrar escritos para poder después leerlos. Lógicamente, la escritura precedió a la lectura en la filogénesis y la norma se cumple para la ontogénesis.

Practicing With A Salt Tray!

"Practicing her sight words with a salt tray! 👆This is one of my very favorite ways to have kids practice their printing, sight words, and spelling words. It's waaaaay more fun than having to use a pencil and paper, fixing mistakes is a breeze {fun even – shake, shake, shake!} so it takes away a lot of the anxiety that comes with potentially making a mistake and the frustration that comes with constantly having to erase, and it's a sensory-filled process, which adds interest and holds kids' attention."For our best love stories, subscribe to our free email newsletter: http://bit.ly/29l733Q#LoveWhatMattersCredit: Mama. Papa. Bubba. Blog

Publicado por Love What Matters en Miércoles, 8 de marzo de 2017

Todo el desarrollo cultural de las lenguas, los juegos del lenguaje, la literatura, el teatro, etc. se produce posteriormente, una vez que el dominio sobre la lengua es total. El desarrollo de la gramática comienza en la casa de niños, pero es a nivel sensorial y oral, la consolidación se produce en Taller, al igual que la sintaxis.

Las reuniones personales en Primaria

La libertad de elección de trabajos del alumno en el aula Montessori suscita varias cuestiones recurrentes, la más frecuente es qué ocurre si el niño no se dirige a un área en particular, cómo se puede asegurar que se cumple el curriculum. ¿Cómo controlamos a un alumno libre?

Pues se hace a través de las reuniones/entrevistas/conversaciones personales.

En algún aula (sobre todo en upper elementary) he observado que se llevan a cabo tal y como se hacen las reuniones en las empresas: hasta existe un calendario previo de reuniones, que pueden ser diarias, semanales, o ambas (con distinta duración e intensidad). Incluso en los alumnos que llevan más retraso en algún área, por cualquier razón, se logran “compromisos” o “metas” para asegurarnos de que no se produzcan vacíos en el temario. Creo que una de esta reuniones “formales” cada dos semanas es imprescindible para llevar la gestión de la clase en general y de cada uno de los alumnos con minuciosidad.

También ocurre que otras veces, estas “entrevistas” se pueden llevar de forma que el propio alumno no se da cuenta de que se trata de una reunión, ya que toma la forma de una conversación “informal” mientras busca su siguiente trabajo, o está dando tumbos por el aula observando a los demás, o resuelve alguna otra cuestión con la guía.

Leí hace poco que Amancio Ortega practica con sus empleados los encuentros de dos minutos de pie, que no tiene despacho propio, y que no le gustan mucho las salas de reuniones. Me parece una buenísima idea que cultivemos un estilo de comunicación que no caiga en las pérdidas de tiempo que se experimentan en las reuniones típicas de equipo, e incluso promovería las reuniones caminando, “walk and talk” peripatético y productivo.

Esta modalidad de entrevista “aquí te pillo, aquí te mato”, entonces, la aprovechamos para echar un vistazo al diario, preguntar en qué está trabajando, si ha trabajado en lo que (en otro momento) nos dijo que pensaba hacerlo, si necesita algún apoyo, si sabe que otro alumno está interesado en una cosa similar, o que el año anterior realizó tal trabajo sobre ese tema… Esto puede ocurrir dos o tres veces al día o más esporádicamente.

Es importante que la guía lleve un seguimiento escrito de estas reuniones, sean del tipo que sean, y siempre que se extraiga información relevante para el seguimiento académico. Con algunos alumnos mayores o especialmente motivados y responsables no es necesario tener una regularidad intensa, y a ellos se puede ofrecer que soliciten la entrevista en caso de necesitarla. Normalmente tendrán ganas de compartir su trabajo con la guía y mostrar lo responsables que son, y por eso resulta necesario hacer las entrevistas de modo que no sean percibidas como un mecanismo de control que pueda perturbar la motivación intrínseca.

Para que no haya malentendidos, podemos hacer una presentación colectiva de cómo y cuándo son las entrevistas, qué esperamos de ellas, cómo organizar el diario y los trabajos que se quieran mostrar para optimizar el tiempo de la reunión… Podemos colocar junto a la mesa de la guía una lista de alumnos y fechas de reuniones, y una lista de asuntos que se tratan en la reunión, para que puedan prepararsela, por ejemplo:

  • Uso del diario y gestión del tiempo – ¿se cubren todas las áreas?
  • Lista de tareas realizadas/a medias/pendientes – lista de presentaciones recibidas/dadas
  • Calidad y cantidad del trabajo
  • Necesidades, bloqueos, logros, etc.

Además de la gestión del aula, el principal objetivo de las reuniones es la autoevaluación del alumno, permitiéndole observar metacognitivamente sus propios procesos de aprendizaje, y adoptar medidas correctoras a las posibles desviaciones, encontrando soluciones, guiando hacia el convencimiento de lo bueno que es su trabajo si lo realiza con esmero, y siempre desde el respeto y la sugerencia, nunca imponiendo metas u objetivos.

El diario del alumno en primaria

Es difícil entender cómo podemos prescindir de los libros de texto, las lecciones magistrales y los exámenes continuos (que no es lo mismo que la evaluación continua) en el aula Montessori de primaria, sin explicar cuáles son las herramientas de que dispone el alumno y le permiten seguir su propio ritmo individual y cultivar su motivacion intrínseca hacia el trabajo autónomo.

En primer lugar, el alumno lleva un diario. Aparte de tener un álbum propio donde va archivando sus trabajos “con producto”, organizado por áreas (geometría es la más esencial, después lenguaje, aritmética, idiomas, ciencias…) y un índice de vocabulario personal, el alumno recoge en su diario la actividad que desarrolla cada día. No se trata de una agenda donde se planifica el trabajo, o de una reflexión personal sobre lo que ha pasado en el aula durante el día.

El diario es un log en el que el alumno va apuntando las presentaciones que recibe, las actividades en que participa y el trabajo que realiza, de igual manera que el guía irá registrando este trabajo en sus registros, pero de forma mucho más personal. Se registra: fecha, hora de comienzo, hora de fin, título o tema de la presentación o actividad, y detalles que puedan ayudar a “cuantificar, especificar, clarificar y embellecer”, como tickets en el caso de salidas (going-outs), tarjetas de contactos, ilustraciones, etc.

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¿Cuál es el propósito de este diario? Existen varias razones por las que se convierte en una potente herramienta de aula: practicar el manejo del tiempo (registro horario, diario, semanal…), practicar la escritura cursiva, la lectura, hacerse consciente de sus propios avances y metas, desarrollar un hábito organizativo, la responsabilidad, e incluso, la personalización artística si se propone que el propio alumno diseñe su diario. Por otra parte, a la guía le puede servir para detectar patrones que en su propio registro no sean evidentes, y equilibrar las áreas.

Por supuesto los niños no realizan la tarea de llevar un registro diario de la propia actividad a la perfección de forma espontánea; hay que hacer una presentación del diario, y recordar esta responsabilidad a menudo si es necesario. Es una lección típica del primer día de clase en primaria.

Sobre todo es efectivo el modelado, y que el guía tenga un precioso, cuidado y siempre actualizado diario en el que se registra ante los niños la lección que se ha dado con los detalles (fecha, hora, asistentes, algún dibujo) y básicamente lo que ha sucedido durante el día.

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Se debe ir comprobando que el uso del diario es efectivo, sobre todo al principio, y que cumple sus propósitos. Se puede hacer en los descansos, sin que el niño esté presente, o de manera respetuosa podemos preguntar al alumno si nos permite mirar su diario, y comprobar si ha registrado toda la actividad, para darle importancia, y preguntándole por ejemplo ¿Cuál es la actividad más interesante que has hecho esta semana? ¿Has hecho algún descubrimiento? ¿Qué es lo último que has hecho en biología? ¿Tienes alguna actividad los últimos días con compañeros? ¿Qué hiciste el lunes por la mañana? Existe otra modalidad, en la que uno de los puntos de la asamblea es traer preparados los diarios y compartir lo que se ha hecho con la comunidad.

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Imaginación y fantasía en Montessori: el cerebro infantil y la realidad

Nos preguntan a menudo sobre el tema de la imaginación y la fantasía, algunas veces por desinformación o rumores sobre que en Montessori no se promueve el uso de la fantasía (sin añadir que esto es exclusivo del primer plano de desarrollo, hasta los 6 años). Como diría Richard Stallman, es confuso pero no es un error, y como todo en Montessori, existe un propósito con base científica que nos hará reflexionar también sobre si, como padres, estamos siendo rigurosos y coherentes en lo que hacemos. ¿Sabemos cómo funciona el cerebro de los niños? Una vez más nos debemos preguntar si lo que suplimos son sus necesidades o las nuestras, cuando se ha demostrado que los niños prefieren cuentos reales antes de los 5 o 6 años.

En 1919, María Montessori, al hablar ante la Child Study Society  (Sociedad de estudios infantiles) sobre el tema La imaginación de los niños a través de los cuentos de hadas expresó su opinión sobre los cuentos de hadas de forma muy simple: “La imaginación no es parte del problema, porque al contar cuentos de hadas, somos nosotros (los adultos) quienes imaginamos. El niño sólo escucha”.

La posición oficial de AMI (Association Montessori Internationale) sobre la cuestión está resumida en el discurso que la doctora Silvia Dubovoy ofreció en el XXV Congreso Internacional de AMI y que se conoce como “La Realidad: la más poderosa e integral llave al mundo“. Gran parte de este post se debe literalmente a ese genial discurso.

¿Qué es la realidad?

Es difícil definir la realidad y más difícil aún enfrentar las emociones del adulto cuando los montessorianos insistimos en que la televisión, la fantasía, los cuentos de hadas y las fábulas no deberían presentarse al niño antes de los cinco o seis años si queremos ayudarlo a que construya su personalidad en las mejores condiciones posibles.
Desde los filósofos griegos, siempre ha habido cierta preocupación en contarles historias fantásticas o falsas a niños pequeños. Por ejemplo, Platón insistía en que debemos evitar historias que puedan crear “la presencia de falsedad en el alma con respecto a la realidad. El hecho de ser engañado acerca de la veracidad de las cosas y por ende ignorar o estar equivocado y albergar en el alma una falsedad, es algo que nadie podría consentir.” (La República, Libro II). Platón creía que las historias que los niños escuchan en los primeros años de sus vidas tienen una  profunda influencia en ellos.

La realidad es lo que percibimos a través de nuestros sentidos, o lo que nuestro cerebro interpreta que es real de lo que capta a través de nuestras percepciones sensoriales.

Los sentidos ayudan a crear patrones que son enviados a la corteza, y son procesados por el mismo algoritmo cortical para crear un modelo del mundo. Por medio de estos patrones la corteza construye un modelo del mundo que se asemeja a lo real y luego, increíblemente, lo guarda en su memoria. [Hawkins, Jeff. On Intelligence. New York: Henry Holt, 2004.]

¿Cómo influye la realidad en el cerebro?

Nuestras experiencias no nos conectan simplemente con el mundo exterior; nos constituyen y son el mundo para nosotros; nos hacen parte del mismo. En La Mente Absorbente, María Montessori nos dice que las experiencias del medio forman el tejido mental durante el período embrionario de la psiquis. La absorción es una especie de química; las impresiones no entran en la mente simplemente, sino que la conforman. El sistema nervioso central, que consiste en el cerebro y la médula espinal, funciona en dos ámbitos: el mundo interno (lo que Montessori llamaría las potencialidades en la mente) y el mundo externo. La neurociencia actual valida constantemente estos supuestos, llegando a afirmar que nuestras percepciones modifican físicamente la estructura de nuestro cerebro.

Montessori llamó a este fenómeno adaptación y vio que era posible por la mente absorbente y los periodos sensibles. Sabemos que los niños, en ambientes apropiados y alimentados correctamente, son capaces de aprender aparentemente casi sin esfuerzo cualquiera de los miles de idiomas que se hablan – y ciertamente más de uno. Pueden aprender el lenguaje de señas, lenguaje escrito, lenguaje matemático, lenguaje musical, lenguaje de computación, y
especialmente el lenguaje corporal cuando leen los gestos y actitudes inconscientes de sus padres. También sabemos que todas las impresiones son absorbidas por la mente del niño para su propia construcción, y que por falta de conocimiento por parte de los adultos (especialmente los padres), muchas veces la mente joven es alimentada con imágenes equivocadas, con las actitudes equivocadas, creando así un obstáculo en su desarrollo normal.

Una educación basada en la realidad prepara al niño para percibir su entorno de manera precisa y exacta. Es esencial recalcar la importancia de la realidad como base de la educación. Una vez que el niño haya podido percibir la realidad, no tendrá problema en establecer las diferencias entre lo real y lo irreal.


Después de haber visto una tetera real y haber podido utilizarla, por ejemplo, no creerá en una tetera que hable. Después de haber manipulado directamente y de tener un buen entendimiento de los diferentes animales, el niño sabrá que el lobo no se comió a la abuela
de Caperucita Roja.  Cuando haya madurado lo suficiente, puede tener y disfrutar una selección de cuentos de hadas – que son, después de todo, un estilo literario que puede ser muy creativo – o puede ver programas por televisión sin dañar su cerebro.

Sí, es posible que haya buenos programas en la televisión y grandes cuentos de hadas o historias fantásticas con hermosas ilustraciones y gran calidad de papel, pero pueden ser introducidas después de que el niño haya tenido un buen contacto con la realidad, que generalmente es después de los 5 años, cuando la corteza cerebral está madura y pueden hacer distinciones entre situaciones reales e irreales. Es como si pensásemos que las películas de Bruce Lee son buenísimas, y se las pusiésemos a los niños sin pensar si esto es bueno para su desarrollo o no.

Montessori escribió en El Método Avanzado Montessori:

¿Cómo puede desarrollarse la imaginación de los niños a través de lo que es, contrariamente, el fruto de nuestra imaginación? Somos nosotros los que imaginamos, no ellos; ellos creen, no imaginan.
La credulidad es, ciertamente, una característica de una mente inmadura, la que carece de experiencia y conocimiento de la realidad y está todavía desprovista de esa inteligencia que distingue lo  verdadero de lo falso, lo bello de lo feo y lo posible de lo imposible. ¿Es entonces la credulidad lo que deseamos desarrollar en nuestros niños simplemente porque ellos demuestran ser crédulos a una edad cuando son naturalmente ignorantes e inmaduros? … Hablamos de credulidad como una señal de ser inculto. (200)

Cuando el niño ya no cree en cuentos de hadas, sabemos que está madurando. Ha superado su estado infantil a pesar de que los adultos quieran mantenerlo en la ignorancia y la ilusión. Muchos adultos resienten este estado como señal de que el niño “ha perdido su inocencia”. Lo que le ha pasado es que ha ganado conocimiento y ha triunfado sobre la ignorancia y la credulidad.

Los adultos que no confían en el niño, insisten en moralizarlos con cuentos acerca de valores que no necesitan serles recordados. Sólo necesitan estar en un entorno real con un adulto bien preparado para poder manifestar su verdadera naturaleza. Los niños se interesan por
los valores morales en el segundo plano de desarrollo, de seis a doce años, después de que la mente haya madurado con muchas experiencias reales. Este es el momento de las fábulas, cuentos con moraleja y cuentos de hadas.

El niño es un ser espiritual y no necesita que le recuerden las virtudes antes de los seis años. Ha demostrado tener la mayor capacidad de amor, confianza, compasión, generosidad y autenticidad cuando se encuentra en un ambiente preparado y puede actuar de manera independiente y libre.

¿Qué es la imaginación?

La imaginación – en contraposición con la fantasía – es lo que queremos que experimente el niño. Es la mismísima base de la mente, el proceso por el cual todas las impresiones tomadas del mundo exterior se ubican en el nivel de abstracción. Es una tendencia humana que, junto con las tendencias de observación, trabajo, manipulación, exactitud y otras, ha hecho posible el trabajo del hombre sobre su medio ambiente para construir las civilizaciones. La
imaginación, para Montessori, es el poder de la mente a aventurarse más allá de lo que es visible o lo que es concreto.

“Todos los hombres deberían aceptar la influencia del método científico” y buscar la verdad (El Método Avanzado Montessori 188). El método científico, señala, ha dilucidado los misterios de civilizaciones pasadas. El niño es un científico que observa intensamente para convertirse en un ser humano perfecto. “Todo niño” escribe Montessori, “debería poder experimentar de primera mano, observar y ponerse en contacto con la realidad. Entonces, los vuelos de la imaginación comenzarán desde un plano más elevado” y producirán los instrumentos necesarios para construir una humanidad mejor. Es a través de la imaginación que “la inteligencia será dirigida hacia sus canales naturales de creación.” (188-189)

Richard Feynman describe cómo se convirtió en científico mediante las enseñanzas de su padre:

Teníamos la Enciclopedia Británica en casa y aún cuando era muy chico, mi padre solía sentarme en su regazo y leerme…. leíamos, digamos, acerca de dinosaurios y podían aparecer brontosauros o algo así, o el tiranosaurio, y podría decir algo así como, “Este animal mide 8 metros de altura y la cabeza mide 2 metros de ancho”, ves, y entonces él interrumpía la lectura y decía: “veamos qué significa esto…” Todo lo que leíamos se traducía lo mejor posible en algo real y entonces yo aprendí a hacer eso – todo lo que leo trato de descifrarlo para descubrir qué significa realmente y qué trata de transmitir…
era muy excitante e interesante pensar que había animales de tal magnitud.

No necesitamos darle al niño caballos, aviones y coches reales para satisfacer sus deseos, pero podemos darle algo con que trabajar tal como objetos reales de su casa o del ambiente preparado. ¿Qué hay más mágico que un brote saliendo de una semilla? Cuando  comienza a importarle su propio cuidado y el de su ambiente es cuando obtiene una satisfacción diferente que abre sus actividades creativas internas.
Es viviendo entre sus propias posesiones reales y adquiriendo independencia, orden y un buen sentimiento acerca de sí mismo lo que hace que el niño desee cosas reales, no cosas que son meras ilusiones. No es lo mismo jugar a que estás cocinando en una cocina de juguete con comidas de juguete que cocinar comidas reales que vas a comer; esta última situación te hace sentir capaz de alimentarte a ti mismo sin la ayuda inmediata de otra persona.

Imaginación y Fantasía – Montessori Canarias

Diferencias entre ambiente preparado de 3-6 y de 6-12

Existen unas diferencias, fundamentales aunque no muy evidentes para ojos no entrenados, cuando entramos en un aula de Infantil o en una de Primaria Montessori, y que se basan, sobre todo, en las características de cada plano de desarrollo.
En la etapa de 3 a 6 años los niños tienen una enorme necesidad de observación consciente de la realidad mediante los sentidos:  experimentar viendo, tocando, explorando, nombrando, clasificando y ordenando la realidad.
Es el gran momento del “yo” y del descubrimiento de la propia identidad. El niño expresa con claridad su voluntad de hacer las cosas él mismo y debemos darle numerosas oportunidades para desarrollar su autonomía y su independencia.
Para ello es esencial ofrecerles un ambiente ordenado física y temporalmente en el que puedan orientarse fácilmente y prever las actividades diarias. Rutinas y claras reglas son una necesidad imperiosa para el niño de 3 a 6 años.
Las manos son ahora la gran herramienta de que disponen para explorar la realidad concreta que les rodea y para absorber con su Mente Absorbente que sigue activa hasta el final de esta primera fase de desarrollo. Los Periodos Sensitivos del lenguaje, el orden, el refinamiento de los sentidos, el interés por los pequeños detalles y las habilidades sociales están en un momento álgido y debemos observarlos para poder así ofrecer les las actividades para el desarrollo de su máximo potencial creativo.
El niño está creando el adulto que será en el futuro con su personalidad única y su particular visión del mundo.
La Casa de los Niños, el espacio Montessori para los 3 a los 6 años, debe ser un espacio en el que el niño pueda satisfacer también su necesidad de perfecto orden y belleza estética. Nada es demasiado bueno para el niño esta edad y debemos rodearles de un espacio bello y armonioso en el que puedan moverse en libertad y participar de la sociedad para adaptarse a ella de forma sana y natural.
Ambiente 3-6
Elementos esenciales del espacio 3 a 6
  • Espacios con estanterías libremente accesibles para los materiales de las diversas áreas: Material Sensorial, Lenguaje, Matemáticas, Arte, Música y Ciencias.
  • Vida Práctica: este es el corazón del aula. Es indispensable disponer de una fuente de agua y espacio para numerosos materiales de Vida Práctica.
  • Plantas: variedad de plantas sensorialmente atractivas: flores y hojas vistosas y diversas; diferentes tactos y olores.
  • Animales vivos: idealmente un animal de cada especie (anfibios, peces, reptiles, mamíferos y aves) para desarrollar la observación y, poco a poco, la responsabilidad.
  • Arte: muestras de arte de calidad y variado, siempre a la altura de los niños, para inspirar sus propias experimentaciones.
  • Artesanía: ejemplos de artesanía funcional, bella y agradable a los sentidos.
  • Biblioteca: una biblioteca atractiva y cambiante con libros sensorialmente atractivos e historias de la realidad que ayuden a comprender el mundo.
  • Elipse dibujada en el suelo: para actividades de caminar sobre la línea.
  • Espacio exterior: el aula debe incluir un espacio exterior seguro en el que los niños puedan moverse libremente. Huerto, flores y posibilidades de actividades de Vida Práctica también en el exterior.
  • Música: debe haber un espacio físico y temporal musical en el aula (y en la escuela) de forma permanente.
  • Lenguaje y comunicación: los adultos son los responsables de ofrecer al niño un lenguaje rico y cuidado y oportunidades de comunicación.
  • Rincón de lectura: los niños empiezan a introducirse en la lectura y debe haber para ello un espacio cómodo y agradablemente iluminado.20150418_17132920150418_17070020150418_170713
El espacio para la etapa de 6 a 12 años
La preparación de este espacio debe responder también a criterios de organización científica y preparación rigurosa pero debemos tener en cuenta que los niños se encuentran ahora en una nueva fase de desarrollo, con nuevas características y necesidades vitales.
Debe ser este ahora un espacio que equilibre el desarrollo de la imaginación y su capacidad de abstracción con materiales reales, concretos y manipulables.
Los niños y niñas de 6 a 12 años tienen una mente razonadora, ya no exploran con sus sentidos, ahora lo hacen a través de la razón y la imaginación. El asombro por aquello especial y diferente es intrínseco a su aprendizaje.
Este es también un periodo en la vida del ser humano de intenso desarrollo social y de ahí la necesidad de vivir experiencias en grupo;
la mezcla de edades maximiza el potencial de cada uno en un ambiente que tiene lugar para todos y que provee un profundo sentido de pertenencia.
Los compañeros son ahora un importante referente y el ambiente no solo debe permitir, sino fomentar, los trabajos en grupo. Es el momento de los “grandes trabajos” que implican extensos proyectos y difíciles retos solo asumibles en compañía de otros.
También las actividades deben implicar razonamientos morales y experimentación con reglas sociales y decisiones éticas. El grupo desea decidir sus propias reglas de convivencia y es por ello esencial la propia gestión de un órgano de gobierno del aula.

En esta nueva fase de su desarrollo intervienen cambios físicos que les dan una energía nueva; los cambios psicológicos que activan en él una curiosidad insaciable y “hambre” de conocimiento. La enseñanza, y por lo tanto también el ambiente, tienen que proporcionarle estímulos y respuestas que les motiven mucho. Lo que es importante, según la Dra. Montessori, no es tanto la precisión del nivel de conocimientos alcanzables por los niños, sino la posibilidad de accionar y cultivar en ellos la chispa del “entusiasmo”, ese comportamiento fuertemente positivo en relación al conocimiento que les acompañará en todas las experiencias de aprendizaje.
Especialmente en relación a este último punto, se introduce fuertemente en el currículum y en la organización del aula el ámbito de la Educación Cósmica (la unión de las áreas de geografía, historia y biología). El núcleo fuerte del ambiente preparado que en el espacio 3 a 6 estaba ocupado por las actividades de Vida Práctica toma ahora
la forma de laboratorio y lugar de exploración de las leyes de la naturaleza.
Este laboratorio no requiere grandes recursos físicos más que una fuente de agua y estanterías con los materiales necesarios para hacer experimentos de física, química y ciencias naturales. Lo que requiere principalmente es la firme voluntad del adulto de convertirlo en el corazón del aula; la fuente principal de actividad y origen de preguntas y respuestas infinitas.
Esta explosión de curiosidad y esta nueva mente del niño
provocan que los límites del aula, poco a poco, se desdibujen y debamos abrir las puertas del aula hacia el mundo exterior.
El espacio físico debe mostrar al niño que las posibilidades de
exploración son ilimitadas y que no hay fronteras físicas que limiten su curiosidad.
Ofrecemos en este momento la posibilidad de las llamadas “salidas autónomas” en las que los niños pueden salir al exterior de la escuela de forma auto-organizada y libre (aunque acompañados “a distancia” por un adulto)
Aula 6-9
Elementos esenciales del espacio 6 a 12
  • Laboratorio de ciencias con punto de agua y materiales y espacio para experimentos de todo tipo.
  • Animales vivos: idealmente un animal de cada especie (anfibios, peces,reptiles, mamíferos y aves) para desarrollar la observación y la responsabilidad.
  • Animales disecados: todo tipo de insectos que inciten a la exploración.
  • Plantas: una selección de la máxima variedad de plantas  “extraordinarias” que despierten la curiosidad por sus formas de vida (ex.: acuáticas, bonsais, suculentas, orquidáceas, helechos, musgos, trepadoras…)
  • Minerales y rocas: las colecciones de minerales animan el interés por la geografía y la geología.
  • Arte: muestras de arte variado, tanto clásico como moderno y contemporáneo, en diversos formatos y materiales ayudarán a valorar el arte como una necesidad fundamental del ser humano y empujarán las mentes de los niños hacia la propia experimentación.
  • Biblioteca: una biblioteca rica y variada con textos de dificultad diversa y distintos formatos atractivos y artísticos. La biblioteca principal puede ser compartida con otras aulas pero cada aula debe también disponer de una biblioteca propia.
  • Literatura: no sólo los libros deben formar parte del espacio sino también muestras de poemas visuales, obras de arte caligráficas y cualquier otra fuente de interés hacia un mundo literario ilimitado
  • Matemáticas: los retos matemáticos también deben ocupar un espacio físico en el espacio. Hablamos de algo más que simples “problemas” matemáticos sacados de contexto: las intrigas matemáticas significativas para los niños deben tener un espacio permanente en el aula.
  • Filología: el estudio de las lenguas abre nuevos horizontes y puede animar el interés por otras sociedades y lugares geográficos.
  • Música: debe haber un espacio físico y temporal musical en el aula (y en la escuela) de forma permanente.
  • Cualquier otro elemento que pueda generar curiosidad y ganas de explorar.

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La Mente Matemática de los Niños

Cuando los seres humanos aparecimos sobre la Tierra, y nos fuimos adaptando a ella, nos encontramos con un ambiente que no es caótico, sino que obedece a reglas, patrones, medidas y órdenes. Las diferentes maneras de adaptación a partir de esas leyes de la naturaleza dieron lugar a las diferentes culturas. ¿Qué es lo que nos permitió este avance con respecto a la naturaleza animal, de poder establecer una cultura propia superpuesta a lo preestablecido?

Pues es nuestra MENTE MATEMÁTICA, que no es otra cosa que la habilidad de cuantificar con precisión, de razonar a través de patrones abstractos y lógicos, usando la observación y la imaginación. La mente matemática es como el resumen de todas las características del cerebro humano que lo distinguen de los demás animales complejos. Es necesaria para establecer el lenguaje, y sus patrones gramaticales, para orientarse mejor en el espacio, desarrollar todas las facetas de la cultura que nos define (alimentación, vestido, herramientas, vivienda, tecnología, defensa, expresión artística). El poder creativo de la mente matemática es tan grande como su capacidad de orden y comprensión.

La mente matemática es por tanto universal, está presente desde el nacimiento, y forma parte de las tendencias humanas como Abstracción, Trabajo, Orden, Exactitud y Exploración. Cuando los niños (o los adultos) dicen que “odian las matemáticas” o “que no las comprenden” posiblemente se deba a la forma en la que se las han “enseñado”. La forma en la que se están transmitiendo ahora mismo las matemáticas a los niños es equivalente a que enseñásemos la lengua materna no hablando, sino con tablas gramaticales, ejercicios de vocabulario, alfabetos gigantescos.

Las matemáticas están en el ambiente, y los niños pueden aprenderlas del mismo modo en que aprenden a hablar, con los acontecimientos y rituales de la vida diaria. Entre los 3 y los 6 años, contamos con material Montessori de matemáticas sensoriales, que permitirán que el símbolo pase a la mente a través de las manos. Partimos de una manipulación sensorial de la cantidad (con cubos que permiten calibrar el peso, barras para la memoria muscular de la distancia, gradaciones para la alineación ordinal), y luego hay otro material que llamamos “paso a la abstracción” como puede ser el juego de las estampillas, que comienza a simbolizar pero aún se apoya en material físico, códigos de color, manipulación… Así involucramos más áreas del cerebro y el aprendizaje se produce con un fuerte anclaje emocional ya que es mucho más placentero.

Una vez hecho el paso a la abstracción, propiciaremos la práctica y memorización de las cuatro operaciones (“las tablas” que es lo que se da directamente en la enseñanza típica de las matemáticas), construida desde la propia experiencia del niño, idealmente en el período de mente absorbente (3-6) y la mente razonadora del niño de 6-9 traerá los patrones a la mente consciente. El niño tiene un gran deseo de llegar a la abstracción, no quiere permanecer atado a los objetos, sino que prefiere la libertad de trabajar en un nivel abstracto.

Desde las bases de adquisición de sus propias reglas, el niño va abriendo los caminos que necesita para el desarrollo de su mente matemática. Como adultos, no debemos transmitirle las reglas, las soluciones a cada tipo de problema y dar mucha información. Más bien, debemos centrarnos en despertar admiración, guiar a la exploración, establecer preguntas y plantear retos. Así es como operan los científicos.

Las ramas de las matemáticas parten del tronco de que los humanos cuantifican la realidad como una estrategia básica de supervivencia y como una forma de trascender, de ir más allá de las necesidades básicas, explorando los territorios espirituales, que son infinitos. Si, como en el resto de áreas, planteamos las matemáticas desde el punto de vista de las necesidades humanas, no deben ser difíciles. Cualquier niño puede pensar como Pitágoras (especialmente cuando ofrecemos los materiales de Pitágoras en el ambiente).

 

 

Importancia del número 3 en el aula Montessori

En toda la filosofía Montessori el número 3 tiene una importancia vital, desde el principio, al estar basado el método en el triángulo Niño – Guía -Ambiente preparado. Asimismo, cualquier aspecto del aprendizaje podemos descomponerlo en la triada mano-mente-corazón: por ejemplo, la lectoescritura desarrolla primero la mano (habilidades motoras gruesas y finas, se trabaja la pinza, la coordinación mano-ojo), por otra parte la mente (reconocimiento de letras de forma sensorial, después espacial y por último abstracta, codificación y descodificación del alfabeto, combinación de letras…) y simultáneamente, el corazón (interés por la lectura, respeto por el trabajo de las generaciones anteriores, amor por la transmisión del conocimiento y de la historia, etc.). Luego se producirá la esperada explosión de la escritura que unificará todos los esfuerzos de forma espontánea.

Triada 1
Triada 1

Además, dentro de cada “unidad” de aprendizaje podemos encontrar tres modalidades de aproximación progresiva: la primera, partiendo siempre de lo concreto y manipulativo (si seguimos con el ejemplo de la lectoescritura, las letras de lija), luego un paso a la abstracción (el alfabeto móvil, la imprenta), y por último la abstracción (de-codificación del alfabeto).

Pero además, de forma tangible, encontramos en el aula Montessori el número 3 en múltiples elementos, que de hecho, pueden permitirnos diferenciar una auténtica aula Montessori de una que no lo sea. Estos elementos son:

Grupos de tres años en el aula: Típicamente, 0-3, 3-6, 6-9 y 9-12. La razón principal es que el carácter progresivo de los materiales capturan la atención característica de cada etapa, entrelazándose y siendo usados con distinta complejidad. Tiene que ver también con no segregar a los niños por el hecho de haber cumplido años tal fecha, sino con su nivel madurativo real en cada área. Un ejemplo es que los niños de 3 años de una aula usarán los sólidos geométricos para construir, los de 4 para ponerles sus nombres geométricos, y los de 5 para relacionarlos con sus semejantes en 2D (pirámide-triángulo, cubo-cuadrado),etc. La segunda razón, no menos importante, es que los niños más pequeños a aprender de los más maduros, que ayudan y asisten a los menores en su misma aula cuando tienen dudas, asentando así su propio conocimiento y modelando conductas de colaboración, responsabilidad, comunicación, liderazgo y confianza.

La lección de 3 períodos: La introducción del lenguaje en un aula Montessori se produce a través de la lección de 3 períodos (o de 3 tiempos). En una triada de objetos (tres letras, tres colores) primero se nombran los objetos, señalándolos. En el segundo tiempo, se usa el lenguaje para lograr relaciones de calidad en la memoria (por ejemplo, “señálame el rojo”, “por favor, mueve el verde”), y finalmente, se comprueba la adquisición del vocabulario pidiéndole al niño que nos diga cuál es cada uno de los objetos.

El ciclo de trabajo de 3 horas: La Dra. Montessori descubrió en sus investigaciones que el período óptimo de trabajo para un niño es un ciclo ininterrumpido de 3 horas. Parece ser que es mejor que se produzca por las mañanas, con una selección libre de materiales, interacción social, etc.

3 musas
3 musas

 

Anna Frank y la heroína adolescente contemporánea

Al margen de la polémica sobre la autenticidad o no del Diario de Anna Frank, suscitada sobre todo por los muchos datos de índole política y a las reflexiones profundamente filosóficas que contiene, “inauditas” para una niña de 12 años, Anna Frank nos legó el relato de la persecución nazi y una muestra de cómo la vivieron miles de niños y jóvenes. La pequeña escritora narra entre las líneas de los acontecimientos cotidianos en su encierro, en un escondite camuflado tras los muros de la fábrica en la que trabajaba su padre.

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Si, como algunos sugieren, el texto ha sido manipulado, ampliado o decorado posteriormente, sigue conteniendo el espíritu de una adolescente dotada para la literatura, que escribe por pura evasión. Nos transmite la angustia, el miedo, el horror y la impotencia que sufrieron, pero también refleja en su libro la fuerte personalidad que tuvo, y que la mantuvo a salvo por bastante tiempo en medio de las terribles circunstancias que le tocó vivir. Este año 2014 hubiera cumplido 85 años y posiblemente, en mi opinión, sería una de las mejores escritoras vivas. Según algunas fuentes, su Diario es el libro más leído en el mundo después de la Biblia.

La entrada a su escondite estaba, metafóricamente, tras una estantería repleta de archivadores
La entrada a su escondite estaba, metafóricamente, tras una estantería repleta de archivadores

En su biografía1 se nos describe como una chica “reservada, estudiosa, bien educada” y aficionada a las matemáticas. Extrovertida y curiosa, en su libro nos describe los castigos que su profesor, Mr. Keptor, le imponía por ser muy habladora, y que consistían en escribir redacciones. Por supuesto, para Anna esto no suponía un castigo, porque le encantaba escribir y era su pasatiempo favorito; al contrario, eran retos con los que intentaba explicarle a su profesor los motivos por los que hablaba tanto, y, en ocasiones, lograba convencerle. Esta asertividad, el no aceptar las reglas porque sí, sino cuestionarlas, la perseverancia para conseguir lo que quería, y justificar sus respuestas argumentando racionalmente y con gracia y sentido del humor en muchas ocasiones, el aprovechar las dificultades aparentes y convertirlas en oportunidades… características todas del modelo de heroína adolescente. Si la Anna de 12 años hubiera vivido hoy, tendría un blog y sería Malala Yousafzai, quien ha dicho «Un niño, un profesor, un bolígrafo y un libro pueden cambiar el mundo»

Malala
Malala
Ana
Ana
Katniss
Katniss

Si Anna fuera un personaje de ficción contemporáneo, sería Katniss Everdeen. En vez de ser buena escribiendo, tendría habilidad con el arco y las flechas y conocería técnicas de supervivencia silvestre.

El prototipo de héroe adolescente es el de un individuo automotivado, independiente y autónomo con una gran responsabilidad social. Cuando se trata de heroínas adolescentes, nos enamoramos también de su capacidad para hacerse cargo de grupos más débiles, de su familia, de colectivos en riesgo (los perseguidos por los nazis, las niñas secuestradas en las escuelas de Nigeria, los habitantes del Distrito 12). Su amor por la vida, su gran autoestima y su carácter valiente y decidido les ayudan a enfrentarse a las duras circunstancias de su vida, convertidas normalmente en un objetivo político (odiadas por los nazis, por los talibanes, por los capitolinos). Tienen lo mejor de las niñas y lo mejor de las mujeres, y se mueven entre la inocencia y el instinto maternal.

Educación disruptiva en red

El famoso TED de Logan Laplante y su defensa de la forma de aprender autodidacta y consciente es una de las manifestaciones de las nuevas formas de educación que han nacido al hogar de la red: Edupunk, Hackschooling, aprendizaje P2P (peer to peer), MOOCS (Massive Open Online Courses). Todas ellas tienen en común que necesitan de la conectividad y la inmediatez que nos ofrece Internet, y además, que son disruptivas, en su doble acepción: como ruptura con lo anterior, y también en el sentido de disrupción tecnológica (una tecnología de bajas prestaciones dirigida a un público menos exigente o de nuevo acceso, que acaba modificando el mercado).

El hackschooling consiste en sumar una mentalidad de hacker (es decir, innovadora), vivencias en la naturaleza, tecnología y recursos online, para conseguir ser feliz y estar sano siguiendo los 8 reglas del estilos de vida terapéuticos o TLC que son: ejercicio, buena alimentación, pasar tiempo en la naturaleza, contribuir con servicios a la comunidad, relacionarse, relajarse y manejar el estrés, ocio y desarrollo espiritual. Para ello, el hackschooler deja el colegio y se forma por su cuenta (en realidad, es un unschooler o homeschooler, pero con una estética más renovada).

Sentido obligatorio
Sentido obligatorio

Como la educación obligatoria y colectivista está tan arraigada en nuestro tiempo, perdemos de vista que en otras épocas no muy lejanas, lo habitual era educarse en casa. Por ejemplo, han sido famosos unschoolers Mozart, Alexander Graham Bell, Albert Einstein o Thomas Edison, Chaplin, Tolstoy, Mark Twain y Agatha Christie, entre otros. Y, cuanto más te remontas en el tiempo, más fácil es encontrar gente que fue educada en casa y que ha pasado a la historia. La gran diferencia con nuestra época es que cuando antes los que se educaban en casa eran en su mayoría privilegiados que se podían permitir tener tutores y grandes bibliotecas, ahora el acceso al conocimiento es mucho más rápido y barato gracias a Internet.

A una edad post-escolar, encontramos que esta filosofía hackschooler continúa la vieja idea autodidactista de que con un simple carnet de biblioteca o el acceso a contenidos gratuitos de calidad podemos formarnos, de forma más eficiente y más completa que asistiendo a cursos “tradicionales”. Víctimas de la titulitis, podemos perder el tiempo recibiendo contenidos posiblemente obsoletos de docentes desmotivados para enseñar (o movidos solo por intereses comerciales y económicos), o pensar que los conocimientos que no se encuentran en el sistema educativo convencional son de baja calidad, cuando deberíamos tener grabado en mármol el aserto de John Holt: “Muy poco de lo que se enseña en la escuela se aprende, muy poco de lo que se aprende se recuerda y muy poco de lo que se recuerda se usa.”

Jim Groom, el acuñador del término edupunk en 2008
Jim Groom, el acuñador del término edupunk en 2008

Un edupunk tampoco quiere seguir las reglas del sistema educativo tradicional, pero desde el punto de vista del docente. Movido por intereses que no encajan en los moldes académicos (amor por la tecnología y las nuevas formas pedagógicas, críticas al sistema existente), por circunstancias como las geográficas (escuelas rurales o remotas), personales (como  la escasez de tiempo, la alineación con determinada ideología o religión) o sociales (falta de recursos, masificación), el docente edupunk intenta cambiar las cosas, pero desde dentro, y siguiendo la filosofía autodidacta y de código abierto (han declarado el odio al Powerpoint y a la pizarra), formarse durante toda la vida “por sus propios medios”. En el “Atlas Edupunk” están (casi) todos los recursos que se pueden usar para educarse de este modo (y seguir las reglas del Manifiesto).

Entre esos recursos están el aprendizaje P2P y una de sus modalidades, los MOOCS (cursos masivos online que pueden llegar a tener cientos de miles de alumnos matriculados) que son uno de los pilares de estas nuevas formas de educación DIY (móntelo Vd. mismo). En el aprendizaje P2P, hay libre acceso y libertad para transformar, derivar nuevos productos y aplicaciones y comercializarlos. Es la aplicación de la filosofía open source a la educación, o el modo de aprendizaje en el modelo económico de producción P2P. La P2PUniversity permite no solo acceder a cursos gratuitos de prácticamente cualquier materia imaginable, sino crearlos también, y conectar a gente de todo el mundo con los mismos intereses, incluso para realizar experimentos comunes. Sus métodos de evaluación entre pares incrementan la participación de los estudiantes en el proceso y la construcción social del conocimiento.

Con la aparición en 2006 de la Khan Academy  empezaron los MOOCS y pronto se incorporaron universidades de prestigio como el MIT con OpenCourseWare y las clases en vídeo y cursos de Coursera (que integra universidades de todo el mundo y otras instituciones como el MoMa de Nueva York, el Banco Mundial, National Geographic, y otras de las que sería muy difícil recibir formación de la manera tradicional). En castellano encontramos la red de universidades iberoamericanas integradas en la red Universia (casi todas las españolas están aquí), con su genial plataforma MiriadaX.

Universidades Abiertas
Universidades Abiertas

Visita a la Casa dei Bambini de Roma y la Explosión de la Escritura

Maria Montessori abrió su Casa dei Bambini el 6 de enero de 1907 en la calle Via dei Marsi del barrio obrero de nueva construcción de San Lorenzo, en Roma.

Ahora es un barrio universitario, al lado de la elefantiásica estación de Termini. Aquí es donde nació la pedagogía científica: con un grupo de entre 50 y 60 niños de 3 a 6 años, que en esa época no se escolarizaban en Italia, que ella accedió a “cuidar” para que no destrozaran el barrio mientras sus padres trabajaban (eufemísticamente, a petición del ministro de educación).

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Aún sigue funcionando como Escuela Infantil, está reconocido como lugar histórico por el Ayuntamiento de Roma (tienen unos paneles con datos y planos en la entrada, algo más modestos que los del Coliseo) y supongo que recibe la visita cada año de algunas decenas de “groupies” como yo, que van de peregrinaje espiritual.

El significado simbólico de la Casa dei Bambini es muy profundo para mi. Situémonos en el contexto: una sociedad con grandes diferencias económicas y culturales, que entraba en la industrialización en un ambiente prebélico, en la que el analfabetismo era mayoritario y la prioridad para gran parte de la población era subsistir  y esquivar la miseria. Con estos mimbres, llega una señora, experimenta un poco con unos cuantos niños pobres, y de repente estos se ponen a escribir y a leer como locos, antes de los 6 años. Para asombro (y escándalo) del mundo mundial. Es decir, dar a estas personas lo que necesitaban en ese momento hubiera sido ya un logro digno de elogio histórico, pero Montessori hizo algo mucho más sorprendente: convirtió a unos hambrientos en gourmets. No les dio pescado ni les enseñó a pescar, les convirtió en diferenciadores de beluga, osetra y sevruga.

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Por supuesto, el objetivo de la doctora no era que los niños aprendieran a escribir, mucho menos a edad tan temprana, mucho menos para conmocionar al mundo. Pero se propuso desarrollar las condiciones para que más tarde los niños pudieran escribir y leer sin problemas, en tres ámbitos (como es usual): la mano, la mente y el corazón. Para la mano, diseñó varias actividades para fortalecer la musculatura implicada en la escritura (la pinza, batir metales) y los sentidos lectoescritores (letras de lija, sonidos). Para la mente, introdujo el paso a la abstracción con el alfabeto móvil y las cajas de objetos, los comandos, las series clasificadas y todo el material propiamente de lengua (a mi me gusta especialmente el ambiente preparado en miniatura, ese prototipo de los SIMS). Y para el corazón, les leía incansablemente (puedo imaginarme su estilo teatrero, haciendo lectura interpretada), espoleaba su interés dejándoles mensajes escritos en la pizarra (tipo “Si puedes leer esto, ven y dame un beso”) y, bueno, toda ella era un modelo de lo que una persona instruida y culta supone. En un momento dado, el adecuado para cada uno, y con estas condiciones de preescritura, el niño cogía un palito y sobre la tierra del patio escribía su nombre, o el de su madre, o “casa”, “paloma”, “hacha”, entre gritos de emoción (“¡Escribo, escribo!”).

Ambiente preparado en miniatura
Ambiente preparado en miniatura

Aunque he visitado la Casa en verano, y permanecía cerrada, me he asomado por la ventana, he pululado por el patio y el jardín, todavía rodeado de casas con ropa tendida en las ventanas y macetas y bicicletas, y me he disfrutado imaginando todos los pasos de esta Explosión de la Escritura y lo que debió suponer para aquellos niños.

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Para mi es uno de los actos más sonoros de liderazgo en educación: dedicarse a lo importante, no a lo urgente, para conseguir unos resultados espectaculares. Observar cuáles son las verdaderas tendencias de los niños, para dejarlas fluir, y descubrir que es cierto que todos llevamos un maestro interior, ya desde el vientre materno, que nos dirige a cubrir nuestras necesidades, y que si nadie interfiriese intentando imponer nada, todo adquiriría una dimensión de sentido. Y por último demostrar que el respeto tiene sentido, a cualquier edad y en cualquier situación.

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Después de la visita a Via dei Marsi me pasé también por la Opera Nazionale e incluso me hice fotos delante del Ministerio de Educación, pero esto ya más de gamberreo que otra cosa.