Mente absorbente

La Mente Absorbente

La mente absorbente es una imagen que Montessori usaba para describir la forma de aprendizaje de los niños hasta 6 años. La intensa actividad mental del niño absorbe o integra todo lo que está a su alrededor para poder crear por sí mismo.

Mente absorbente
Mente absorbente

La mente absorbente se divide en dos fases:

Del nacimiento a los 3 años: El período de absorbencia inconsciente, también llamada de creación inconsciente.

La primera etapa de esta fase es la que Montessori llamó el embrión espiritual. e forma simétrica a los 9 meses que el embrión físico está dentro del útero, se refiere al período hasta los 9 meses de edad, en la que el niño comienza a desplazarse. El bebé es particularmente sensible a su entorno: los sonidos y el lenguaje, la temperatura, las costumbres, los olores, lo que ve: es el período en el que se convierte en un miembro de su cultura.

Hasta los 3 años el niño absorbe todo lo que el entorno le ofrece, sin pensar en ello, sin evitarlo, de forma rápida y sencilla. En este período el entorno manda sobre el niño, y no prestan demasiada atención a los adultos (ni a otros niños).

El niño se enfoca durante estos tres años en hacerse independiente del adulto.  Aprende a caminar, a comer por sí solo, a vestirse, a ir al baño, y sobre todo aprende a hablar. Su tarea prioritaria es adquirir lo que necesita para vivir.

De 3 a 6 años: El período consciente de la mente absorbente, también llamado del trabajo consciente.

Durante este periodo, el niño adquiere la memoria y el razonamiento. Puede concentrarse durante períodos de tiempo más largos. Busca ampliar sus conocimientos sobre las cosas. Aprende rápidamente y de forma sencilla como en la fase anterior, pero los adultos tienen mayor influencia sobre él.

El niño en esta etapa se enfoca en obtener libertad, sobre todo libertad para hacer cosas. Su razonamiento y lenguaje se vuelven más complejos, al igual que sus movimientos, adquiriendo las destrezas motoras amplias y la motricidad fina. Se interesa por las habilidades sociales.

Su tarea prioritaria en esta fase es perfeccionar los conocimientos adquiridos en la anterior.

concentrado
concentrado

Aplicando estas fases a la educación financiera, deberíamos facilitar el entorno del niño hasta los 3 años para que sus percepciones con respecto al dinero, a la negociación, a la solidaridad y generosidad, al orden y establecimiento de objetivos, etc. sean absorbidas de forma automática, según su modo “default” de aprendizaje. En resumen hay que ser un buen ejemplo.

A partir de los 3 años, época del trabajo consciente, podremos aprovechar su tendencia a estudiar las habilidades sociales y a la libertad para trabajar el espíritu emprendedor, diferenciar deseos y necesidades, presupuestar y en general profundizar en todo lo que habrán visto previamente porque se lo hemos incorporado al entorno.

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