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Think! Música, libertad y Montessori

Think! Es la mítica canción de Aretha Franklin, que nos ha transmitido en otras interpretaciones valores tan montessorianos como el respeto (Respect!), el amor (You make me feel), el movimiento, la independencia (I will survive!) y en este caso, la libertad y la reflexión. Esta diva genial que habló en sus discos de la necesidad de la mujer de tener espacio propio, de que los demás no decidan por ella, de encontrar su lugar en el mundo, puede perfectamente ahora hablar en la boca de un niño.

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Nunca hasta hoy me había dado cuenta de qué Montessori es el fondo de esta música. Al preguntar a su hijo sobre su opinión, una conocida supo que el niño prefería un colegio donde le den “libertad para trabajar en lo que quiera, y tiempo para pensar en las cosas”.  Le pidió que pensara en esas cosas. Y me acordé de esta canción. Me hizo gracia pensar que es lo que podría contestar un niño al que estuvieran pensando en escolarizar en un colegio de los de estarse quieto, hacer deberes, asignaturas, exámenes, horarios rígidos, libros de texto, etiquetas, caritas tristes y sonrientes, etc.

Simplemente para reflexionar un poco y levantar el ánimo con este clásico, aquí podemos ver el vídeo de la magnífica versión que hicieron para la película de los Blues Brothers, y leer la traducción de la letra. Nunca me di cuenta de que un personaje con un corte y color de pelo tan grotesco, sobrepeso, lamparones y chancletas pudiera expresar tan claramente las necesidades del niño en el sistema escuela-padres actual.

TRADUCCIÓN
Piensa (piensa) Piensa (piensa) , Piensa (piensa) Piensa (piensa) , Piensa (piensa) Piensa (piensa), Piensa sobre ello (piensa)

Será mejor que pienses (pienses)
Piensa en lo que estás tratando de hacerme
Yeah, piensa (piensa-piensa), déjate llevar, déjate ser libre

Volvamos – volvamos, Volvamos atrás cuando
ni siquiera te conocía, No podías tener más de diez años (sólo un crío)

No soy psiquiatra, No soy un doctor graduado
pero no hace falta un C.I. muy alto, para ver lo que me estás haciendo

Será mejor que pienses (pienses), Piensa en lo que estás tratando de hacerme, Yeah, piensa (piensa-piensa), Déjate llevar, déjate ser libre

Oh libertad (libertad), Libertad (libertad), Oh libertad, Yeah, libertad
Oh libertad (libertad) Libertad (libertad) Libertad Oh libertad
Yeah libertad (yeah) Libertad Hey – piensa en ello Tú, piensa en ello

No hay nada que puedas preguntarme que no pueda contestar, pero no lo haré

Pero cambiaré de idea si sigues haciendo cosas que yo no haría

Hey, piensa en lo que estás tratando de hacerme
Baby, piensa, déjate llevar, déjate ser libre

La gente caminando por ahí todos los días
Jugando a juegos y apuntando los resultados
Intentando hacer que otras personas pierdan la cabeza
Bien, ten cuidado, no pierdas la tuya

Yeah, piensa, piensa en lo que estás tratando de hacerme
Yeah-yeah-yeah-yeah, déjate llevar, déjate ser libre

Tú me necesitas, y yo te necesito
Sin el otro, no podríamos hacer nada
Yeah, piensa en ello baby

Oh, libertad (libertad) Libertad (libertad) Libertad Oh libertad
Yeah libertad (yeah) libertad Hey – Piensa en ello Tú, piensa en ello

No hay nada que puedas pedir Podría contestarte con “No lo haré”
Pero iba a cambiar de idea si sigues haciendo cosas que yo no hago

Tú me necesitas (me necesitas) Y yo te necesito (¿lo sabes?)
Sin el otro No podríamos hacer nada

Oh yeah, piensa en ello, baby (Qué estás tratando de hacerme, piensa)
Déjalo ir, baby, Piensa en ello ahora mismo
Yeah, ahora mismo (piensa en ello… te vas)
Whoa, ahora mismo (piensa en ello… te vas)
Yeah, ahora mismo (piensa en ello… te vas)
Necesito hacer que cambies de idea (piensa en ello)
Baby, baby, baby, woo (piensa en ello… te vas)
Piensa en ello, baby (piensa en ello… te vas)
Yeah, woo-hoo (piensa en ello… te vas)
Habla sobre ello, baby, baby, baby (piensa en ello)
(Mejor sería que te parases y pensases sobre ello… piensa)

5 formas de gastar menos… y seguir comprando lo que quieres

Estas son cinco sugerencias para adolescentes, para que aprendan a estirar el dinero que tienen, para que tengan suficiente cuando lo necesiten, para que sepan cuánto tienen y lo que realmente necesitan/desean comprar, y en definitiva para que consigan sus objetivos recortando en sus gastos. La forma de “venderles” estas ideas es haciendo hincapié en que deben practicar una administración inteligente del dinero porque no solo son inteligentes, sino que también merecen parecerlo, y que serán mucho más felices siendo responsables y creativos con el dinero.

Ratas de Skinner
Ratas de Skinner

1. Practica el auto-control. Lo sabes, los anuncios te incitan, tus amigos te empujan y en general el ambiente te educa para comprar cosas; las rebajas y las ofertas son una gran tentación. Así que lo mejor es que cuando vayas de compras:

– Te hagas una lista de la compra con lo que realmente necesitas (y luego no te salgas de ella!). ¿Sabes lo que es la venta cruzada, esa estrategia de marketing que aprovecha que estás comprando fresas, y te coloca al lado la nata montada, que te llevas sin mirar siquiera el precio o la marca?

– Antes de ir a comprar, fíjate un límite de gasto (5 o 10 euros por ejemplo) para “compras impulsivas“, es decir, cosas que no tenías previsto comprar pero que te han llamado la atención (ah, esa nata montada). Si encuentras algo que pasa de este límite, espera un par de horas o unos días y vuelve después.

– Lleva un máximo de dinero contigo. Cuanto menos lleves, menos gastas y si pierdes la cartera, pues menos pierdes.

2. Investiga antes de comprar. Sobre todo si es algo caro. En la era de las redes sociales puedes enterarte rápido de la opinión que tiene la gente sobre el producto que quieres comprar, y comparar los precios de este producto en distintas tiendas. Lee opiniones en foros y en revistas especializadas por Internet. Pregunta a expertos que conozcas sobre el tema (por ejemplo, si tienes un tío que sabe mucho de música, o de consolas). Considera la posibilidad de encontrar otro producto similar, pero más barato. Busca compras colectivas del producto, en páginas como Iqqual, o en la web de OCU en la que han organizado una compra colectiva de telefonía móvil. Todo esto se conoce como “Compra comparativa” y puede ahorrar muchísimo dinero y conseguir cosas de mayor calidad. Y si tienes claro lo que quieres comprar, puedes buscar cupones o descuentos.

Cupón de CocaCola del siglo XIX
Cupón de CocaCola del siglo XIX

3. Lleva una contabilidad de gastos. Esto parece poco divertido en un principio, pero te va a ayudar a controlar mucho los gastos, a planificarte y a no salirte de tu presupuesto. Puedes usar una libretita o mejor, el móvil, donde vas apuntando todos los gastos que vas haciendo. Al final de la semana puedes comprobar en qué se te va el dinero, quizá descubrirás que compras más refrescos de los que te imaginabas, y que con el dinero que gastas en eso te podrías comprar un móvil nuevo en tres meses.

4. Piensa en comprar cosas de segunda mano, y en alquilar en vez de comprar cosas nuevas. Reutilizar los recursos es genial: por ejemplo, sacar libros y multimedia de la biblioteca en lugar de comprarlos. Hay tiendas de segunda mano para adquirir todo tipo de cosas, y multitud de foros donde otras personas ofrecen las cosas que ya no quieren, y que en muchos casos están prácticamente nuevas (debido a las distintas estrategias de marketing que no han sabido evitar). Incluso puedes “trocar” tus cosas, por ejemplo videojuegos, con amigos, en clubs del colegio o en sitios especializados.

Pre-Loved Boutique
Pre-Loved Boutique

5. Cuida las cosas. Esta es muy obvia. Reemplazar las cosas sale caro; si se te rompen, se te pierden, o no las mantienes adecuadamente, tendrás que volverlas a comprar si las necesitas. Y aunque ya no las necesites, no podrás aprovecharlas ni reutilizarlas en buen estado (podrías revenderlas, obteniendo un ingreso, o dárselas a alguien que las necesite, realizando una buena acción).

La Mente Absorbente

La mente absorbente es una imagen que Montessori usaba para describir la forma de aprendizaje de los niños hasta 6 años. La intensa actividad mental del niño absorbe o integra todo lo que está a su alrededor para poder crear por sí mismo.

Mente absorbente
Mente absorbente

La mente absorbente se divide en dos fases:

Del nacimiento a los 3 años: El período de absorbencia inconsciente, también llamada de creación inconsciente.

La primera etapa de esta fase es la que Montessori llamó el embrión espiritual. e forma simétrica a los 9 meses que el embrión físico está dentro del útero, se refiere al período hasta los 9 meses de edad, en la que el niño comienza a desplazarse. El bebé es particularmente sensible a su entorno: los sonidos y el lenguaje, la temperatura, las costumbres, los olores, lo que ve: es el período en el que se convierte en un miembro de su cultura.

Hasta los 3 años el niño absorbe todo lo que el entorno le ofrece, sin pensar en ello, sin evitarlo, de forma rápida y sencilla. En este período el entorno manda sobre el niño, y no prestan demasiada atención a los adultos (ni a otros niños).

El niño se enfoca durante estos tres años en hacerse independiente del adulto.  Aprende a caminar, a comer por sí solo, a vestirse, a ir al baño, y sobre todo aprende a hablar. Su tarea prioritaria es adquirir lo que necesita para vivir.

De 3 a 6 años: El período consciente de la mente absorbente, también llamado del trabajo consciente.

Durante este periodo, el niño adquiere la memoria y el razonamiento. Puede concentrarse durante períodos de tiempo más largos. Busca ampliar sus conocimientos sobre las cosas. Aprende rápidamente y de forma sencilla como en la fase anterior, pero los adultos tienen mayor influencia sobre él.

El niño en esta etapa se enfoca en obtener libertad, sobre todo libertad para hacer cosas. Su razonamiento y lenguaje se vuelven más complejos, al igual que sus movimientos, adquiriendo las destrezas motoras amplias y la motricidad fina. Se interesa por las habilidades sociales.

Su tarea prioritaria en esta fase es perfeccionar los conocimientos adquiridos en la anterior.

concentrado
concentrado

Aplicando estas fases a la educación financiera, deberíamos facilitar el entorno del niño hasta los 3 años para que sus percepciones con respecto al dinero, a la negociación, a la solidaridad y generosidad, al orden y establecimiento de objetivos, etc. sean absorbidas de forma automática, según su modo “default” de aprendizaje. En resumen hay que ser un buen ejemplo.

A partir de los 3 años, época del trabajo consciente, podremos aprovechar su tendencia a estudiar las habilidades sociales y a la libertad para trabajar el espíritu emprendedor, diferenciar deseos y necesidades, presupuestar y en general profundizar en todo lo que habrán visto previamente porque se lo hemos incorporado al entorno.

Las Finanzas en los Dibujos de Disney

Una colega nos ha pedido ideas para hacer un taller para niños sobre el trabajo, basado en los dibujos de Disney. Dice que se ha dado cuenta de que la mayoría de los personajes de Disney no tienen un trabajo como tal (en especial las princesas, pero discrepo, o ¿es que no ha visto esos moños y esos lazos? Eso lleva cantidad de trabajo).

Hay algunas excepciones como Campanilla que es inventora (y bueno, vive en el bosque de las hadas, así que no le pagan con dinero sino con polvo de hadas para volar) de la misma forma que cada tipo de hada se dedica a una tarea específica en la naturaleza (unas pintan las alas de las mariposas, otras manejan las tormentas, otras el agua, el viento, enseñan a los pájaros a volar, etc.).

Otro concepto que se me ha ocurrido que se puede explicar, relacionado con el trabajo,  es el de la explotación infantil, con el trozo en que hacen bailar a Pinocho en el circo a cambio de un mendrugo de pan. Y he ampliado la idea a un taller de finanzas con Disney, y a buscar más ejemplos de conceptos financieros en los dibujos animados, para explicarlos a niños. Probaré si hay suerte solo con los de Disney que son los más clásicos, pero quizá algunos temas se me queden cortos y tenga que acudir a otros dibujos menos clásicos.

Tio Gilito
Tio Gilito

Intento un orden por temática:

1. La naturaleza del dinero (monedas y billetes, propiedad privada, comprar y vender)

En los Aristogatos la anciana rica deja su herencia a los gatos, cosa que molesta a su mayordomo quien cree tener derecho a heredarla, por lo que decide hacer desaparecer a los gatos y pasar a ser el único heredero.

En Robin Hood el príncipe Juan enfurecido por las burlas de su pueblo aumenta los impuestos a cantidades imposibles y todos los que no pueden pagar son encarcelados.

2. Cómo ganar dinero (trabajos, salarios, negocios, ingresos activos y pasivos)

En Cars (Disney-Pixar) hay un reparto de empleos entre los habitantes de Radiator Springs. Está la grúa Mate, la vieja senil que lleva la tienda de souvenirs, los dos italianos fanáticos de Ferrari que tienen la tienda de neumáticos, la chica del bar (la estación de servicio, ya que beben aceite y gasolina), la dueña del motel, el coche policía, el pintor tunero…

Bueno, los 7 enanitos de Blancanieves son mineros aunque no se sabe muy bien cómo se relacionan luego con la industria del diamante…

Roger Radcliffe, el humano protagonista de 101 Dálmatas compone una canción sobre Cruella Deville que es todo un éxito y le genera ingresos pasivos.

Tiana de Tiana y el Sapo consigue abrir su negocio, un precioso restaurante, al final de la película.

3. Cómo administrar los recursos (presupuestos, planificación)

En la serie de Mickey Mouse Doodles se encarga de organizar y planificar las tareas de diversos objetos a lo largo de la aventura.

En Aladdin deben administrar los tres deseos que les concede el genio de la lámpara.

4. Cómo utilizar el dinero (dar, gastar (consumo, consumismo), ahorrar o invertir)

En Tiana y el Sapo, Tiana ahorra durante años trabajando como camarera para cumplir su sueño de abrir un restaurante.

Blancanieves es engañada por la reina bruja que le promete que si muerde la manzana todos sus deseos se harán realidad. En realidad, quiere matarla, y Blancanieves no se informa por medio de otras fuentes, siendo víctima de la publicidad engañosa.

Aquí podríamos poner al tío Gilito como ejemplo del pato más rico del mundo pero también el más avaricioso.

5. Cómo pensar sobre el dinero (hábitos y actitudes de las personas que son ricas)

– En La Sirenita hay un contrato leonino entre Ariel y la bruja del mar. Entrega su voz de sirena a cambio de las piernas, para ir a buscar a su amado príncipe a tierra. Además, se produce una estafa cuando Úrsula la bruja utiliza la voz de la sirena para seducir al príncipe y evitar que Ariel pueda recuperar su voz, ya que la condición que impuso fue que consiguiera un beso de amor verdadero.

Pinocho es engañado y secuestrado por no hacer caso a su conciencia (Pepito Grillo) que le aconseja por su bien. Pinocho es víctima de la desinformación y la tentación, y no hace un uso correcto de la asesoría de expertos ni de la formación y prudencia necesarias al invertir.

-En Dumbo, el elefantito consigue volar cuando le convencen de que lo hará con una pluma mágica que debe sostener. En realidad, la capacidad era innata, solo necesitaba la confianza para lanzarse.

Pinocho
Pinocho

Contrato de uso del tablet para mis hijos

Las pasadas Navidades los Reyes Magos trajeron a mis hijos de 4 y 7 años un tablet, pero a cambio firmaron el siguiente contrato:

0. Si no cumplo alguna de las reglas, me quedaré sin tablet un día y tendré que volver a leer este contrato con papá y mamá.

1.  Papá y mamá siempre sabrán mis contraseñas.

2. Entregaré el tablet a las 8 de la noche del Domingo hasta las 6 del Viernes siguiente. En caso de que me dejen usarlo durante la semana, nunca antes de las 8 de la mañana ni después de las 10.

3. Solo lo sacaré de casa con permiso de papá y mamá. Nunca lo llevaré al colegio, y tendré especial cuidado con él en los sitios públicos.

4. Lo cuidaré, no lo golpearé, lo alejaré del agua y de la comida (sobre todo de la piscina y del cuarto de baño), lo vigilaré para que no me lo roben o rompan, y limpiaré y secaré mis manos antes de usarlo.

5. Mantendré la batería cargada, y el cargador guardado en su sitio. Si cuando vaya a usarlo no está cargado, esperaré a que cargue del todo para empezar, sin quejarme.

6. Si se rompe o estropea, tendré que ayudar con dinero de mi hucha para la reparación. Durante el tiempo que esté en reparación, no me quejaré.

7. En los sitios públicos como los restaurantes, o donde pueda molestar a alguien, pondré el sonido muy bajito. Si alguien me dice que le molesta, lo quitaré del todo. Y si a alguien le molesta que use la tablet por cualquier razón, la apagaré y la guardaré, con una sonrisa.

8. Si papá y mamá consideran que no debo usar algún programa, estaré de acuerdo en desinstalarlo, y sin quejarme.

9. No tengo obligación de compartir mi tablet con nadie que yo no quiera, pero si hay pelea o problemas con algún niño por el tablet, lo apagaré y lo guardaré, sin quejarme.

el contrato social

Estas cláusulas están basadas en el contrato del Iphone de Gregory, que J.B. Hoffman hizo firmar a su hijo cuando le regaló un móvil, y que se hizo viral en unas pocas horas.

Antes de firmarlo, también yo hice examen de conciencia sobre mis propias obsesiones, para intentar no darles mal ejemplo con mi (mal) uso de la tecnología. Creo que es una ocasión extraordinaria para fortalecer el carácter, el lóbulo frontal (donde se aloja el control de impulsos), la voluntad, y para acostumbrarse a un uso racional de un recurso tan adictivo.

Sobre las razones por las que los Reyes les han traído este regalo cuando la mayoría de sus compañeros de clase y primos aún no tienen ningún gadget, escribiré en otra ocasión.

texas ordenador infantil

Educación financiera casera en los primeros años

Cuando nacemos nuestros deseos coinciden con nuestras necesidades. Por eso, se recomienda criar a demanda, porque un bebé que pide alimento, agua, contacto con otro ser humano y esas cosas básicas que ellos piden, realmente expresa una necesidad perentoria que debería ser satisfecha lo antes posible.

El problema se puede presentar cuando lo que empieza a manifestar el bebé (o el niño, quizá puede ser este el hito que marca la diferencia) no son necesidades sino deseos, más o menos concretos, o directamente caprichos. ¿Qué ocurre si se le siguen satisfaciendo a demanda? ¿Puede entender que sus deseos son órdenes para nosotros? ¿Podemos ayudarle tan pronto a distinguir un deseo de una necesidad? Puedo recordar tres casos de gente que conozco que de adultos no saben distinguir un deseo de una necesidad, y ya que lo pienso, podría ser una buena explicación para los problemas que tienen.

robots

A partir de los 2 años podemos enseñar a los niños a distinguir las cosas que compramos porque queremos, porque las deseamos, de aquellas que compramos por necesidad. No, la cocacola no es una necesidad. La leche, sí. Con esta distinción tan básica y aparentemente clara forjaremos la base de su habilidad financiera. Mis hijos mayores, de 4 y  7 años, ya saben distinguir sus deseos de sus necesidades, o al menos, que yo no les trato de la misma forma cuando piden algo necesario o cuando piden un capricho. Hay zonas oscuras, por supuesto, y depende de la frugalidad o el hedonismo con el que vivamos consideraremos unas cosas necesidades o no, pero sin entrar en matices, hay ejemplos muy claros que son los que debemos usar con los niños.

Es conveniente también hacerles entender que es importante no desperdiciar el dinero. Que el dinero se acaba, si no generamos más (no sale de una máquina simplemente, antes lo hemos metido allí). Que antes de gastarlo podríamos pensar cómo ganar más para poder volver a tenerlo. Desde los dos años se les puede enseñar monedas y billetes y mostrarles las diferencias de tamaño y de color.

A partir de los 3 años nos pueden ayudar a hacer la lista de la compra, y a seguirla en la tienda. Si aún no sabe leer, se le puede ayudar con dibujos, o hacer una galería de fotos en el móvil y que él la vaya verificando en el supermercado. Además de mostrarles cómo evitar la compra impulsiva, los pequeños agradecen cualquier oportunidad de sentirse responsables de algo. Siempre que puedo les dejo la tarjeta o dinero para que paguen ellos, les aviso del cambio que les tienen que dar, y ponen cara de mayores y de importantes: les encanta.

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Podemos llamar su atención sobre las cosas caras y baratas, como un primer paso para la racionalidad a la hora de usar el dinero. Que nos ayuden a buscar la mejor oferta. Vamos a comparar precios. Un comentario como “Qué baratos están aquí los gusanitos, en el otro kiosco están más caros, aquí podemos comprar más con el mismo dinero” los deja pensando. “Quizá te gusten más los del otro kiosco, pero puedes elegir si los quieres más buenos o quieres más cantidad”. ¿Parece pesetero? La educación es frustración; cuanto antes les enseñemos a renunciar a unas cosas para conseguir otras, mejor (no me refiero a que no se pueda tener todo – mensaje negativo-, sino a la visualización de alternativas).

A partir de los 4 años podemos empezar a darles una pequeña paga semanal. Yo a los míos les doy un euro religiosamente los domingos, y les dejo elegir en qué se lo quieren gastar, aunque todas las semanas les aconsejo que lo guarden todo o al menos una parte en su hucha, para poder comprar algo más grande más adelante. A veces lo gastan todo, a veces tienen pensado en qué lo van a gastar antes de que les de su euro (como si pudieran comprar a crédito jeje), pero cada vez más a menudo lo atesoran hasta que lo meten en su hucha para ahorrarlo (tienen una competición para ser el primero en tener una tablet).

Aprender a manejar el dinero lleva tiempo y esfuerzo, no hay que desanimarse si “fallan”. Estos pequeños errores pueden servirles de pequeños escarmientos y evitarles otros más graves en el futuro. Como no reciben nada más que el euro (estoy atenta a no comprarles nada mientras están en el proceso de “invertir sus caudales”), saben que si lo gastan no tienen más hasta el siguiente domingo.

Y sobre todo hay que insistir, insistir, insistir y repetir las ideas para que vayan empapándose, a veces parece que no son lo suficientemente maduros para entender algunas cosas pero a base de repetirlas las fijan. También es fundamental mantener una actitud positiva hacia el dinero y llevar cuidado con los comentarios que hacemos sobre él, no olvidemos que la principal vía de aprendizaje infantil es el modelado por imitación.