Archivo de la etiqueta: necesidades

La fiesta de la alta sociedad

 

¿Por qué las “lecciones” Montessori se llaman presentaciones?

present

Maria Montessori explicó el papel del adulto en la educación comparándolo con una perfecta anfitriona en una fiesta de la alta sociedad. Conocedora de las aficiones y habilidades de sus invitados, gracias a su exquisita y discreta capacidad de observación y conversación, en un momento dado decide presentar a dos damas a las que ve deambulando por el salón, de las que conoce algún interés común, y de cuyo bienestar en la fiesta se siente responsable. Tomando a una con delicadeza del brazo, la conduce hasta donde está la otra dama, dice sus nombres y enumerando los puntos de interés que las une, las presenta. Después de establecido el contacto, se retira para que puedan conversar tranquilamente y establecer, quién sabe, una amistad para toda la vida.

Este es el papel del adulto frente al niño y a los materiales (contenedores del conocimiento en el aula Montessori). La maestra conoce perfectamente al niño, su momento de desarrollo, sus intereses y su estado anímico, y por otro lado ha recibido entrenamiento para saber en qué momento es adecuada la presentación de un material, antes o después de otro concepto, la dificultad que aísla, su propósito directo e indirecto, su punto de interés, etc.

victorian-dresses-3

En ese preciso momento, presenta el material al niño. Los pone frente a frente, muestra la actividad, está atenta a las necesidades del niño, y cuando ve que se ha iniciado la conversación, se retira, desaparece, como una perfecta anfitriona. La elocuencia muda del objeto se encuentra con la mente absorbente. “Dar un rayo de luz y seguir nuestro camino”.

“Trabajan como si yo no existiera”:en esta fiesta no queremos que la atención se centre en el adulto, pero esto no quiere decir que éste no realice un trabajo previo dificilísimo, que es conectar a cada uno de los niños con una actividad que fomente su desarrollo y que, debido a que es precisamente lo que necesita aprender en ese preciso momento, le haga concentrarse en tal grado que pueda seguir trabajando solo.

¿Maestra espectáculo? ¿Estrella de la velada?

vodka

Qué alejado está el papel que se atribuye tradicionalmente a la maestra, centro de la atención y la acción del aula, controladora e imprescindible, que verá convertirse la clase en un guirigay si se ausenta un minuto. Ella es el centro de atención. Necesita hacer truquitos para mantener el interés de los alumnos, si esa fuera su prioridad.  Hace que los niños la necesiten, para permanecer sentados, callados, para ponerles tareas, para corregirlas, para decirles qué hacer y qué no.

Lechuguinos party

La imagen de maestra autoritaria, que transmite sus conocimientos y es reconocida por este mérito, que programa con antelación y sigue al dedillo esa programación para todos los alumnos por igual, que se luce y es capaz de hacer ficha tras ficha y no le importa si un niño ha descansado, ha comido, o está triste. Esa maestra práctica con tanta experiencia, que a ella los niños no le toman el pelo, porque la fiesta es suya:

borracha de karaoke

Esa, que difícilmente nos presentará algo.

“Una buena anfitriona será siempre agradable y atenta, incluso en los momentos más delicados. Tendrá que ser capaz de no pestañear ni hacer un mohín de desagrado cuando algún invitado por accidente rompa la porcelana o las  copas de fino cristal que han pertenecido a su familia durante generaciones, o derrame su café sobre la elegante mantelería.” (tomado de la misma fuente que algunas de las imágenes http://lacasavictoriana.com/2014/06/07/victorianos-en-la-mesa  )

La buena maestra cuida su vestimenta, su lenguaje, sus gestos, y prepara con todo detalle el ambiente para sus invitados. Y sabe pasar desapercibida cuando es necesario, porque para ella sus invitados son de la más alta sociedad y merecen el mejor trato posible.

Januarius_Zick_001

Think! Música, libertad y Montessori

Think! Es la mítica canción de Aretha Franklin, que nos ha transmitido en otras interpretaciones valores tan montessorianos como el respeto (Respect!), el amor (You make me feel), el movimiento, la independencia (I will survive!) y en este caso, la libertad y la reflexión. Esta diva genial que habló en sus discos de la necesidad de la mujer de tener espacio propio, de que los demás no decidan por ella, de encontrar su lugar en el mundo, puede perfectamente ahora hablar en la boca de un niño.

7

Nunca hasta hoy me había dado cuenta de qué Montessori es el fondo de esta música. Al preguntar a su hijo sobre su opinión, una conocida supo que el niño prefería un colegio donde le den “libertad para trabajar en lo que quiera, y tiempo para pensar en las cosas”.  Le pidió que pensara en esas cosas. Y me acordé de esta canción. Me hizo gracia pensar que es lo que podría contestar un niño al que estuvieran pensando en escolarizar en un colegio de los de estarse quieto, hacer deberes, asignaturas, exámenes, horarios rígidos, libros de texto, etiquetas, caritas tristes y sonrientes, etc.

Simplemente para reflexionar un poco y levantar el ánimo con este clásico, aquí podemos ver el vídeo de la magnífica versión que hicieron para la película de los Blues Brothers, y leer la traducción de la letra. Nunca me di cuenta de que un personaje con un corte y color de pelo tan grotesco, sobrepeso, lamparones y chancletas pudiera expresar tan claramente las necesidades del niño en el sistema escuela-padres actual.

TRADUCCIÓN
Piensa (piensa) Piensa (piensa) , Piensa (piensa) Piensa (piensa) , Piensa (piensa) Piensa (piensa), Piensa sobre ello (piensa)

Será mejor que pienses (pienses)
Piensa en lo que estás tratando de hacerme
Yeah, piensa (piensa-piensa), déjate llevar, déjate ser libre

Volvamos – volvamos, Volvamos atrás cuando
ni siquiera te conocía, No podías tener más de diez años (sólo un crío)

No soy psiquiatra, No soy un doctor graduado
pero no hace falta un C.I. muy alto, para ver lo que me estás haciendo

Será mejor que pienses (pienses), Piensa en lo que estás tratando de hacerme, Yeah, piensa (piensa-piensa), Déjate llevar, déjate ser libre

Oh libertad (libertad), Libertad (libertad), Oh libertad, Yeah, libertad
Oh libertad (libertad) Libertad (libertad) Libertad Oh libertad
Yeah libertad (yeah) Libertad Hey – piensa en ello Tú, piensa en ello

No hay nada que puedas preguntarme que no pueda contestar, pero no lo haré

Pero cambiaré de idea si sigues haciendo cosas que yo no haría

Hey, piensa en lo que estás tratando de hacerme
Baby, piensa, déjate llevar, déjate ser libre

La gente caminando por ahí todos los días
Jugando a juegos y apuntando los resultados
Intentando hacer que otras personas pierdan la cabeza
Bien, ten cuidado, no pierdas la tuya

Yeah, piensa, piensa en lo que estás tratando de hacerme
Yeah-yeah-yeah-yeah, déjate llevar, déjate ser libre

Tú me necesitas, y yo te necesito
Sin el otro, no podríamos hacer nada
Yeah, piensa en ello baby

Oh, libertad (libertad) Libertad (libertad) Libertad Oh libertad
Yeah libertad (yeah) libertad Hey – Piensa en ello Tú, piensa en ello

No hay nada que puedas pedir Podría contestarte con “No lo haré”
Pero iba a cambiar de idea si sigues haciendo cosas que yo no hago

Tú me necesitas (me necesitas) Y yo te necesito (¿lo sabes?)
Sin el otro No podríamos hacer nada

Oh yeah, piensa en ello, baby (Qué estás tratando de hacerme, piensa)
Déjalo ir, baby, Piensa en ello ahora mismo
Yeah, ahora mismo (piensa en ello… te vas)
Whoa, ahora mismo (piensa en ello… te vas)
Yeah, ahora mismo (piensa en ello… te vas)
Necesito hacer que cambies de idea (piensa en ello)
Baby, baby, baby, woo (piensa en ello… te vas)
Piensa en ello, baby (piensa en ello… te vas)
Yeah, woo-hoo (piensa en ello… te vas)
Habla sobre ello, baby, baby, baby (piensa en ello)
(Mejor sería que te parases y pensases sobre ello… piensa)

Montessori y las Teorías X e Y

 Douglas McGregor, una de las figuras más influyentes de la gestión de recursos humanos, formuló en su obra El lado humano de las organizaciones (1960) dos teorías de administración (teoría X y teoría Y) que tienen implicaciones significativas sobre la manera como se maneja la organización y cómo responden los miembros de la misma a los estilos. De forma esquemática:

  • Teoría X: A los seres humanos  por término medio no les gusta trabajar y corresponde a la Dirección motivarlos o forzarlos a ello.

  • Teoría Y: El trabajo es natural y agradable para el ser humano, especialmente si puede usar sus talentos, como la imaginación y la creatividad en él.

Trasladado al ámbito educativo, cada una de esas teorías se constituyen en la creencia personal del profesor sobre la naturaleza humana, en especial la infantil. El partidario de la teoría X gestionará por medio de amenazas, promesas, premios y castigos. Por el contrario, el partidario de la teoría Y esperará que el niño trabaje de forma espontánea, alegre y usando sus capacidades.

Ambiente de trabajo infantil
Ambiente de trabajo infantil

El enfoque suavizado de la administración empresarial de la teoría Y puede verse corroborado en el ámbito pedagógico, en el funcionamiento de un ambiente preparado como el de Casa dei Bambini, en la observación de los niños pequeños, que desde bebés intentan hacer las cosas por sí mismos, incluso contra los adultos que no los dejan. La teoría Y se ve reflejada en las siguientes citas de María Montessori, de unos 60 años antes:

“Toda la vida del niño es un proceso hacia la perfección, hacia una mayor plenitud. Basta esta observación para deducir que el niño puede encontrar alegría en el cumplimiento de una función de desarrollo y perfección. El tipo de vida del niño es una vida en la que el trabajo, el cumplimiento del propio deber, producen alegría y felicidad, mientras que para el adulto el trabajo generalmente representa una función más bien penosa. [La mente absorbente del niño, capítulo Una nueva orientación].

Un poco antes, en el capítulo de ese mismo libro dedicado a La Educación para la vida, traslada la idea marxista del obrero al campo del niño, afirmando que “el niño es un obrero y la finalidad de su trabajo es producir al hombre“. El trabajo del niño entonces, es un trabajo de autoperfeccionamiento para construir al hombre, no es un trabajo productivo en sí. Por tanto, la recompensa es interna, y no externa. La fuerza vital que guía de forma activa al niño hacia su propia evolución, llamada por Percy Nunn HORME, podría dejar su huella en el adulto desarrollado que disfruta de su capacidad para crecer, que la cultiva y utiliza para su propio bien y también para el bien de la organización a la que sirva. Entonces, el adulto construido con éxito por el niño, conserva el amor por el trabajo al que le debe la existencia.

X, Y, Cromosomas
X, Y, Cromosomas

La teoría Y nos dice que las personas practicarán la autodirección y el control de sí mismas en vista de los objetivos que acepten, y la principal razón por la que un adulto acepta unos objetivos es por autorrealización. La libertad para usar el ingenio y la creatividad propias para la consecución de unos fines aleja la evitación de la responsabilidad, la falta de ambición y la importancia concedida a la seguridad, que según la teoría montessoriana, no son inherentes a la naturaleza humana. Serían producto de las (malas) experiencias vividas a lo largo del desarrollo,  en realidad, las experiencias cuando hemos sido dirigidos desde los presupuestos de la teoría X.

Entrarían dentro de la teoría X aplicada al sistema educativo: el sistema de evaluación y calificaciones, el microcontrol de las tareas (por ejemplo, los deberes), los horarios fijos y el encuadre del conocimiento en asignaturas predefinidas. Todos los mecanismos, en fin, que presuponen que los niños son pasivos y se resisten a los fines educativos, carecen de iniciativa y se oponen al cambio, y por tanto, deben ser persuadidos,  recompensados o castigados, según el caso.

La horripilante conclusión es que los adultos a los que de verdad no les gusta el trabajo, no es que nacieran cansados, es que son productos incompletos o fallidos de un niño que no logró terminar su trabajo, debido a los obstáculos que la educación oficial, basada en la teoría X mcgregoriana, le ha presentado.

5 formas de gastar menos… y seguir comprando lo que quieres

Estas son cinco sugerencias para adolescentes, para que aprendan a estirar el dinero que tienen, para que tengan suficiente cuando lo necesiten, para que sepan cuánto tienen y lo que realmente necesitan/desean comprar, y en definitiva para que consigan sus objetivos recortando en sus gastos. La forma de “venderles” estas ideas es haciendo hincapié en que deben practicar una administración inteligente del dinero porque no solo son inteligentes, sino que también merecen parecerlo, y que serán mucho más felices siendo responsables y creativos con el dinero.

Ratas de Skinner
Ratas de Skinner

1. Practica el auto-control. Lo sabes, los anuncios te incitan, tus amigos te empujan y en general el ambiente te educa para comprar cosas; las rebajas y las ofertas son una gran tentación. Así que lo mejor es que cuando vayas de compras:

– Te hagas una lista de la compra con lo que realmente necesitas (y luego no te salgas de ella!). ¿Sabes lo que es la venta cruzada, esa estrategia de marketing que aprovecha que estás comprando fresas, y te coloca al lado la nata montada, que te llevas sin mirar siquiera el precio o la marca?

– Antes de ir a comprar, fíjate un límite de gasto (5 o 10 euros por ejemplo) para “compras impulsivas“, es decir, cosas que no tenías previsto comprar pero que te han llamado la atención (ah, esa nata montada). Si encuentras algo que pasa de este límite, espera un par de horas o unos días y vuelve después.

– Lleva un máximo de dinero contigo. Cuanto menos lleves, menos gastas y si pierdes la cartera, pues menos pierdes.

2. Investiga antes de comprar. Sobre todo si es algo caro. En la era de las redes sociales puedes enterarte rápido de la opinión que tiene la gente sobre el producto que quieres comprar, y comparar los precios de este producto en distintas tiendas. Lee opiniones en foros y en revistas especializadas por Internet. Pregunta a expertos que conozcas sobre el tema (por ejemplo, si tienes un tío que sabe mucho de música, o de consolas). Considera la posibilidad de encontrar otro producto similar, pero más barato. Busca compras colectivas del producto, en páginas como Iqqual, o en la web de OCU en la que han organizado una compra colectiva de telefonía móvil. Todo esto se conoce como “Compra comparativa” y puede ahorrar muchísimo dinero y conseguir cosas de mayor calidad. Y si tienes claro lo que quieres comprar, puedes buscar cupones o descuentos.

Cupón de CocaCola del siglo XIX
Cupón de CocaCola del siglo XIX

3. Lleva una contabilidad de gastos. Esto parece poco divertido en un principio, pero te va a ayudar a controlar mucho los gastos, a planificarte y a no salirte de tu presupuesto. Puedes usar una libretita o mejor, el móvil, donde vas apuntando todos los gastos que vas haciendo. Al final de la semana puedes comprobar en qué se te va el dinero, quizá descubrirás que compras más refrescos de los que te imaginabas, y que con el dinero que gastas en eso te podrías comprar un móvil nuevo en tres meses.

4. Piensa en comprar cosas de segunda mano, y en alquilar en vez de comprar cosas nuevas. Reutilizar los recursos es genial: por ejemplo, sacar libros y multimedia de la biblioteca en lugar de comprarlos. Hay tiendas de segunda mano para adquirir todo tipo de cosas, y multitud de foros donde otras personas ofrecen las cosas que ya no quieren, y que en muchos casos están prácticamente nuevas (debido a las distintas estrategias de marketing que no han sabido evitar). Incluso puedes “trocar” tus cosas, por ejemplo videojuegos, con amigos, en clubs del colegio o en sitios especializados.

Pre-Loved Boutique
Pre-Loved Boutique

5. Cuida las cosas. Esta es muy obvia. Reemplazar las cosas sale caro; si se te rompen, se te pierden, o no las mantienes adecuadamente, tendrás que volverlas a comprar si las necesitas. Y aunque ya no las necesites, no podrás aprovecharlas ni reutilizarlas en buen estado (podrías revenderlas, obteniendo un ingreso, o dárselas a alguien que las necesite, realizando una buena acción).

La Mente Absorbente

La mente absorbente es una imagen que Montessori usaba para describir la forma de aprendizaje de los niños hasta 6 años. La intensa actividad mental del niño absorbe o integra todo lo que está a su alrededor para poder crear por sí mismo.

Mente absorbente
Mente absorbente

La mente absorbente se divide en dos fases:

Del nacimiento a los 3 años: El período de absorbencia inconsciente, también llamada de creación inconsciente.

La primera etapa de esta fase es la que Montessori llamó el embrión espiritual. e forma simétrica a los 9 meses que el embrión físico está dentro del útero, se refiere al período hasta los 9 meses de edad, en la que el niño comienza a desplazarse. El bebé es particularmente sensible a su entorno: los sonidos y el lenguaje, la temperatura, las costumbres, los olores, lo que ve: es el período en el que se convierte en un miembro de su cultura.

Hasta los 3 años el niño absorbe todo lo que el entorno le ofrece, sin pensar en ello, sin evitarlo, de forma rápida y sencilla. En este período el entorno manda sobre el niño, y no prestan demasiada atención a los adultos (ni a otros niños).

El niño se enfoca durante estos tres años en hacerse independiente del adulto.  Aprende a caminar, a comer por sí solo, a vestirse, a ir al baño, y sobre todo aprende a hablar. Su tarea prioritaria es adquirir lo que necesita para vivir.

De 3 a 6 años: El período consciente de la mente absorbente, también llamado del trabajo consciente.

Durante este periodo, el niño adquiere la memoria y el razonamiento. Puede concentrarse durante períodos de tiempo más largos. Busca ampliar sus conocimientos sobre las cosas. Aprende rápidamente y de forma sencilla como en la fase anterior, pero los adultos tienen mayor influencia sobre él.

El niño en esta etapa se enfoca en obtener libertad, sobre todo libertad para hacer cosas. Su razonamiento y lenguaje se vuelven más complejos, al igual que sus movimientos, adquiriendo las destrezas motoras amplias y la motricidad fina. Se interesa por las habilidades sociales.

Su tarea prioritaria en esta fase es perfeccionar los conocimientos adquiridos en la anterior.

concentrado
concentrado

Aplicando estas fases a la educación financiera, deberíamos facilitar el entorno del niño hasta los 3 años para que sus percepciones con respecto al dinero, a la negociación, a la solidaridad y generosidad, al orden y establecimiento de objetivos, etc. sean absorbidas de forma automática, según su modo “default” de aprendizaje. En resumen hay que ser un buen ejemplo.

A partir de los 3 años, época del trabajo consciente, podremos aprovechar su tendencia a estudiar las habilidades sociales y a la libertad para trabajar el espíritu emprendedor, diferenciar deseos y necesidades, presupuestar y en general profundizar en todo lo que habrán visto previamente porque se lo hemos incorporado al entorno.

Contrato de uso del tablet para mis hijos

Las pasadas Navidades los Reyes Magos trajeron a mis hijos de 4 y 7 años un tablet, pero a cambio firmaron el siguiente contrato:

0. Si no cumplo alguna de las reglas, me quedaré sin tablet un día y tendré que volver a leer este contrato con papá y mamá.

1.  Papá y mamá siempre sabrán mis contraseñas.

2. Entregaré el tablet a las 8 de la noche del Domingo hasta las 6 del Viernes siguiente. En caso de que me dejen usarlo durante la semana, nunca antes de las 8 de la mañana ni después de las 10.

3. Solo lo sacaré de casa con permiso de papá y mamá. Nunca lo llevaré al colegio, y tendré especial cuidado con él en los sitios públicos.

4. Lo cuidaré, no lo golpearé, lo alejaré del agua y de la comida (sobre todo de la piscina y del cuarto de baño), lo vigilaré para que no me lo roben o rompan, y limpiaré y secaré mis manos antes de usarlo.

5. Mantendré la batería cargada, y el cargador guardado en su sitio. Si cuando vaya a usarlo no está cargado, esperaré a que cargue del todo para empezar, sin quejarme.

6. Si se rompe o estropea, tendré que ayudar con dinero de mi hucha para la reparación. Durante el tiempo que esté en reparación, no me quejaré.

7. En los sitios públicos como los restaurantes, o donde pueda molestar a alguien, pondré el sonido muy bajito. Si alguien me dice que le molesta, lo quitaré del todo. Y si a alguien le molesta que use la tablet por cualquier razón, la apagaré y la guardaré, con una sonrisa.

8. Si papá y mamá consideran que no debo usar algún programa, estaré de acuerdo en desinstalarlo, y sin quejarme.

9. No tengo obligación de compartir mi tablet con nadie que yo no quiera, pero si hay pelea o problemas con algún niño por el tablet, lo apagaré y lo guardaré, sin quejarme.

el contrato social

Estas cláusulas están basadas en el contrato del Iphone de Gregory, que J.B. Hoffman hizo firmar a su hijo cuando le regaló un móvil, y que se hizo viral en unas pocas horas.

Antes de firmarlo, también yo hice examen de conciencia sobre mis propias obsesiones, para intentar no darles mal ejemplo con mi (mal) uso de la tecnología. Creo que es una ocasión extraordinaria para fortalecer el carácter, el lóbulo frontal (donde se aloja el control de impulsos), la voluntad, y para acostumbrarse a un uso racional de un recurso tan adictivo.

Sobre las razones por las que los Reyes les han traído este regalo cuando la mayoría de sus compañeros de clase y primos aún no tienen ningún gadget, escribiré en otra ocasión.

texas ordenador infantil

¿Qué narices es un coach financiero?

La mayoría de nosotros nunca ha recibido una educación financiera como tal, por supuesto no en el colegio, pero tampoco en el entorno familiar (¡nada de hablar de dinero en la mesa!). Casi todos hemos aprendido lo que sabemos a la vieja usanza, captando información de forma accidental y aprendiendo por ensayo y error (¡uf!).

Si tomamos por ejemplo la elección del plan de pensiones, normalmente dejaremos que elija por nosotros un empleado de banca o en el mejor de los casos, mirando la evolución de un fondo de pensiones y entrando en el que más rentabilidad haya obtenido hasta la fecha (pero ya sabemos el viejo proverbio chino, “rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras“). Tomar las decisiones así es, como poco, inconsciente y puede acarrear dificultades serias en el futuro.

Vigila tus metas

Se supone que un coach financiero nos debe ayudar a detectar estos errores que hemos cometido y orientarnos para alcanzar nuestras metas en la vida (ahí la parte de coaching) a través de nuestra relación con el dinero y nuestra situación financiera. Por tanto, además de coach debe ser experto en finanzas, y en educación financiera que deberá transmitir a su cliente.

Que sea solamente (“solamente”) experto en finanzas y en formación tampoco lo haría completo ya que debe vigilar en todo momento la alineación de todos los elementos de la vida con las auténticas metas personales.  Para ello tiene que realizar el proceso de coaching, establecer el plan de acción y guiarte de forma personal.

Las áreas en las que nos pueden ayudar van desde estrategias de inversión a la eliminación de deudas, pasando por creación de negocio y gestión del patrimonio. Puede ser genial para procesos financieros desfavorables, como bancarrotas, endeudamiento excesivo o desahucios. Pero en circunstancias “normales” como hipotecar la vivienda, comprar un coche a crédito, o elegir el colegio o la universidad para los hijos, también puede ser un gran aliado.

En realidad, todo coach debería ser coach financiero, y mostrarnos el camino teniendo en cuenta el dinero en nuestra vida. No como piedra angular, ni como fin, sino como energía y medio para alcanzar nuestros objetivos. Es decir, la entrada más bien debería titularse: ¿Qué narices es un coach no financiero? ¿O no?

Educación financiera casera en los primeros años

Cuando nacemos nuestros deseos coinciden con nuestras necesidades. Por eso, se recomienda criar a demanda, porque un bebé que pide alimento, agua, contacto con otro ser humano y esas cosas básicas que ellos piden, realmente expresa una necesidad perentoria que debería ser satisfecha lo antes posible.

El problema se puede presentar cuando lo que empieza a manifestar el bebé (o el niño, quizá puede ser este el hito que marca la diferencia) no son necesidades sino deseos, más o menos concretos, o directamente caprichos. ¿Qué ocurre si se le siguen satisfaciendo a demanda? ¿Puede entender que sus deseos son órdenes para nosotros? ¿Podemos ayudarle tan pronto a distinguir un deseo de una necesidad? Puedo recordar tres casos de gente que conozco que de adultos no saben distinguir un deseo de una necesidad, y ya que lo pienso, podría ser una buena explicación para los problemas que tienen.

robots

A partir de los 2 años podemos enseñar a los niños a distinguir las cosas que compramos porque queremos, porque las deseamos, de aquellas que compramos por necesidad. No, la cocacola no es una necesidad. La leche, sí. Con esta distinción tan básica y aparentemente clara forjaremos la base de su habilidad financiera. Mis hijos mayores, de 4 y  7 años, ya saben distinguir sus deseos de sus necesidades, o al menos, que yo no les trato de la misma forma cuando piden algo necesario o cuando piden un capricho. Hay zonas oscuras, por supuesto, y depende de la frugalidad o el hedonismo con el que vivamos consideraremos unas cosas necesidades o no, pero sin entrar en matices, hay ejemplos muy claros que son los que debemos usar con los niños.

Es conveniente también hacerles entender que es importante no desperdiciar el dinero. Que el dinero se acaba, si no generamos más (no sale de una máquina simplemente, antes lo hemos metido allí). Que antes de gastarlo podríamos pensar cómo ganar más para poder volver a tenerlo. Desde los dos años se les puede enseñar monedas y billetes y mostrarles las diferencias de tamaño y de color.

A partir de los 3 años nos pueden ayudar a hacer la lista de la compra, y a seguirla en la tienda. Si aún no sabe leer, se le puede ayudar con dibujos, o hacer una galería de fotos en el móvil y que él la vaya verificando en el supermercado. Además de mostrarles cómo evitar la compra impulsiva, los pequeños agradecen cualquier oportunidad de sentirse responsables de algo. Siempre que puedo les dejo la tarjeta o dinero para que paguen ellos, les aviso del cambio que les tienen que dar, y ponen cara de mayores y de importantes: les encanta.

SONY DSC

Podemos llamar su atención sobre las cosas caras y baratas, como un primer paso para la racionalidad a la hora de usar el dinero. Que nos ayuden a buscar la mejor oferta. Vamos a comparar precios. Un comentario como “Qué baratos están aquí los gusanitos, en el otro kiosco están más caros, aquí podemos comprar más con el mismo dinero” los deja pensando. “Quizá te gusten más los del otro kiosco, pero puedes elegir si los quieres más buenos o quieres más cantidad”. ¿Parece pesetero? La educación es frustración; cuanto antes les enseñemos a renunciar a unas cosas para conseguir otras, mejor (no me refiero a que no se pueda tener todo – mensaje negativo-, sino a la visualización de alternativas).

A partir de los 4 años podemos empezar a darles una pequeña paga semanal. Yo a los míos les doy un euro religiosamente los domingos, y les dejo elegir en qué se lo quieren gastar, aunque todas las semanas les aconsejo que lo guarden todo o al menos una parte en su hucha, para poder comprar algo más grande más adelante. A veces lo gastan todo, a veces tienen pensado en qué lo van a gastar antes de que les de su euro (como si pudieran comprar a crédito jeje), pero cada vez más a menudo lo atesoran hasta que lo meten en su hucha para ahorrarlo (tienen una competición para ser el primero en tener una tablet).

Aprender a manejar el dinero lleva tiempo y esfuerzo, no hay que desanimarse si “fallan”. Estos pequeños errores pueden servirles de pequeños escarmientos y evitarles otros más graves en el futuro. Como no reciben nada más que el euro (estoy atenta a no comprarles nada mientras están en el proceso de “invertir sus caudales”), saben que si lo gastan no tienen más hasta el siguiente domingo.

Y sobre todo hay que insistir, insistir, insistir y repetir las ideas para que vayan empapándose, a veces parece que no son lo suficientemente maduros para entender algunas cosas pero a base de repetirlas las fijan. También es fundamental mantener una actitud positiva hacia el dinero y llevar cuidado con los comentarios que hacemos sobre él, no olvidemos que la principal vía de aprendizaje infantil es el modelado por imitación.