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Peor que lo que sucede en las aulas: lo que no sucede

Los motores del aprendizaje, tal como están validando las neurociencias cada día, y ya fue anticipado por la pedagogía científica, son el interés, la emoción, las sensaciones y el movimiento libre. Cosas todas que no suceden en las aulas convencionales. Se pide a los niños que sean objetos inmóviles sin repercusión emocional, y que sigan (¡todos al mismo ritmo!) un currículum rígido y lineal que a menudo se aleja de sus intereses.

Frato Peligros Escuela

Sin embargo, los niños son increíbles: pueden adaptarse a lo que se les pide entrando en el juego de los premios y castigos (sin relación con su aprendizaje real), pueden aguantar la inmovilidad y el silencio, el aburrimiento, la desmotivación y la competencia, el sentirse juzgados continuamente, el no saber a qué atenerse según el adulto que tengan delante… Algunos no logran adaptarse y son marginados en mayor o menor medida por el sistema, mientras otros consiguen amoldarse perfectamente. ¿Cuál es el precio?

Montessori describió los períodos sensibles. Se producen durante toda la vida, y se han conocido también como ventanas de oportunidad. Podemos aprender chino a los 40 años, pero, nunca tan rápido ni tan eficazmente cuando en nuestro cerebro se está construyendo el lenguaje, hasta los 11 años. En la edad en la que el niño adquiere su lengua materna, es una esponja capaz de absorber tantas lenguas distintas como las que escuche a su alrededor, y con la suficiente exposición, sin realizar ningún esfuerzo, inconscientemente, aprenderá.

Existen períodos sensibles para el conteo, para la abstracción temporal, para la manipulación de las cosas pequeñas. Para los movimientos cruzados, para el orden, y para cualquier cosa que intervenga en la construcción de la personalidad de un ser humano.

El ejemplo más visible es el del período sensible de la bipedestación. Se puede obligar a un niño a que intente andar, pero hasta que no esté preparado, no lo hará. Es posible que le causemos algunos “daños colaterales” como que se le tuerzan los pies, que se caiga… A principios del siglo XX se puso de moda colocar a algunos niños unos arneses con una especie de armadura para que anduviesen antes del año (Baby Walker, ideado por un ingeniero suizo). Esto les causó deformidades y múltiples problemas, hasta que varios médicos avispados fueron capaces de ver la relación entre la estimulación temprana y el sufrimiento.

Baby Walker

También se le puede obligar a permanecer quieto cuando está en pleno período sensible preparado para caminar, y entonces el niño no va a esperar a mostrar los “daños colaterales”, sino que se va a resistir con todas sus fuerzas al obstáculo que le impide desarrollar una cualidad que le hace humano y que le va a permitir continuar con las tendencias de exploración, repetición, movimiento, etc. ¿No podría ser que esas rabietas que tiene el niño en la trona, en la cuna, en el cochecito, sean causadas por el impedimento que le colocamos para su desarrollo?

rabieta

El trabajo de los niños es desarrollarse, construirse a sí mismos. Los períodos sensibles se encargan de que sea lo que sea que el ambiente proponga, el niño tienda a adquirir eso que necesita. Los educadores de sus hijos, ¿conocen sus períodos sensibles? ¿Saben al menos de su existencia?

Quizá sea de los que obligan a los niños a repetir las tablas de multiplicar cuando el niño solo quiere hacer rimas, o que insiste en rellenar fichas con series numerales, ignorando el interés del niño por los insectos, los dinosaurios, las estrellas. Hay algunos niños que no paran de contar, contar y contar, todo lo que ven, mientras en clase les insisten en repetir pautas de lectoescritura. Sin preparar su mano, sin escuchar a su interés.

MaestraXXI

Es heroico (y trágico) que los niños consigan prestar atención a cosas que no les interesan, renunciando a aprender lo que de verdad necesitan. ¿Cuál es el coste? Que posiblemente los períodos sensibles se irán para no volver, y el niño se hará un ser sumiso y obediente, suplicando un premio o un castigo por cualquier cosa que haga. Que le costará mucho más aprender lo que necesite, o nunca más tenga la oportunidad o la inquietud de aprenderlo por sí mismo. Le costará mucho más prepararse para la vida.

Lo que no sucede en las aulas convencionales actuales es la preparación para la vida. Todo lo demás que suceda, es una tragedia menor.

 

Visita a la Casa dei Bambini de Roma y la Explosión de la Escritura

Maria Montessori abrió su Casa dei Bambini el 6 de enero de 1907 en la calle Via dei Marsi del barrio obrero de nueva construcción de San Lorenzo, en Roma.

Ahora es un barrio universitario, al lado de la elefantiásica estación de Termini. Aquí es donde nació la pedagogía científica: con un grupo de entre 50 y 60 niños de 3 a 6 años, que en esa época no se escolarizaban en Italia, que ella accedió a “cuidar” para que no destrozaran el barrio mientras sus padres trabajaban (eufemísticamente, a petición del ministro de educación).

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Aún sigue funcionando como Escuela Infantil, está reconocido como lugar histórico por el Ayuntamiento de Roma (tienen unos paneles con datos y planos en la entrada, algo más modestos que los del Coliseo) y supongo que recibe la visita cada año de algunas decenas de “groupies” como yo, que van de peregrinaje espiritual.

El significado simbólico de la Casa dei Bambini es muy profundo para mi. Situémonos en el contexto: una sociedad con grandes diferencias económicas y culturales, que entraba en la industrialización en un ambiente prebélico, en la que el analfabetismo era mayoritario y la prioridad para gran parte de la población era subsistir  y esquivar la miseria. Con estos mimbres, llega una señora, experimenta un poco con unos cuantos niños pobres, y de repente estos se ponen a escribir y a leer como locos, antes de los 6 años. Para asombro (y escándalo) del mundo mundial. Es decir, dar a estas personas lo que necesitaban en ese momento hubiera sido ya un logro digno de elogio histórico, pero Montessori hizo algo mucho más sorprendente: convirtió a unos hambrientos en gourmets. No les dio pescado ni les enseñó a pescar, les convirtió en diferenciadores de beluga, osetra y sevruga.

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Por supuesto, el objetivo de la doctora no era que los niños aprendieran a escribir, mucho menos a edad tan temprana, mucho menos para conmocionar al mundo. Pero se propuso desarrollar las condiciones para que más tarde los niños pudieran escribir y leer sin problemas, en tres ámbitos (como es usual): la mano, la mente y el corazón. Para la mano, diseñó varias actividades para fortalecer la musculatura implicada en la escritura (la pinza, batir metales) y los sentidos lectoescritores (letras de lija, sonidos). Para la mente, introdujo el paso a la abstracción con el alfabeto móvil y las cajas de objetos, los comandos, las series clasificadas y todo el material propiamente de lengua (a mi me gusta especialmente el ambiente preparado en miniatura, ese prototipo de los SIMS). Y para el corazón, les leía incansablemente (puedo imaginarme su estilo teatrero, haciendo lectura interpretada), espoleaba su interés dejándoles mensajes escritos en la pizarra (tipo “Si puedes leer esto, ven y dame un beso”) y, bueno, toda ella era un modelo de lo que una persona instruida y culta supone. En un momento dado, el adecuado para cada uno, y con estas condiciones de preescritura, el niño cogía un palito y sobre la tierra del patio escribía su nombre, o el de su madre, o “casa”, “paloma”, “hacha”, entre gritos de emoción (“¡Escribo, escribo!”).

Ambiente preparado en miniatura
Ambiente preparado en miniatura

Aunque he visitado la Casa en verano, y permanecía cerrada, me he asomado por la ventana, he pululado por el patio y el jardín, todavía rodeado de casas con ropa tendida en las ventanas y macetas y bicicletas, y me he disfrutado imaginando todos los pasos de esta Explosión de la Escritura y lo que debió suponer para aquellos niños.

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Para mi es uno de los actos más sonoros de liderazgo en educación: dedicarse a lo importante, no a lo urgente, para conseguir unos resultados espectaculares. Observar cuáles son las verdaderas tendencias de los niños, para dejarlas fluir, y descubrir que es cierto que todos llevamos un maestro interior, ya desde el vientre materno, que nos dirige a cubrir nuestras necesidades, y que si nadie interfiriese intentando imponer nada, todo adquiriría una dimensión de sentido. Y por último demostrar que el respeto tiene sentido, a cualquier edad y en cualquier situación.

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Después de la visita a Via dei Marsi me pasé también por la Opera Nazionale e incluso me hice fotos delante del Ministerio de Educación, pero esto ya más de gamberreo que otra cosa.

La educación para la vida

Es el título del segundo capítulo de La Mente Absorbente de María Montessori. Aparte de algunas geniales comparaciones y metáforas como suele regalarnos, menciona a Gandhi y su idea de convertir la “defensa de la vida” en el centro de la educación. También cita  a Claparede, el neurólogo y pedagogo suizo defensor de la educación activa y funcional. Habla de la educación obligatoria y del papel que debe desempeñar el Estado en la misma. Y hace un paralelismo entre la figura marxista del obrero y el niño constructor del hombre, muy gracioso ya que atribuye a los padres el papel de proveedor de los medios de producción; y en este contexto argumentativo termina predicando la revolución educativa, que será la última que atravesará la Humanidad.

En el primer capítulo del libro, llamado “El niño en la reconstrucción del mundo“, la Dra. Montessori nos demuestra, a modo de introducción, la importancia de la educación en los primeros años de vida, como forma de evitar los males y guerras que sacudían a la convulsa Europa de principios del XIX. Habla del maestro vigilante que la naturaleza pone en el interior del niño y lo preserva de la inteligencia humana para que ésta no pueda contaminar su personalidad mientras se forma de acuerdo a un programa preciso. Y también habla del Hombre Nuevo, como desarrollo del espíritu humano.

Dña. Maria Montessori
Dña. Maria Montessori

Pero entra más en materia en este segundo capítulo, del que destaco dos párrafos en especial, aunque de todos se puede sacar un mayor jugo.

– Actualmente,  la  educación,  tal como se  concibe,  prescinde  de  la  vida  biológica  y  so­cial a la vez. Todos  los  que  entran  en  el  mundo  de  la  edu­cación quedan aislados  de  la  sociedad.  Los  estudiantes  de­ben seguir las normas preestablecidas del  instituto  del  que
son alumnos  y deben  adaptarse  a  los  programas  recomen­dados  por  el  ministerio  de  educación  nacional.  Incluso  en  el  pasado  más  próximo,  las  condi­ciones  sociales  y físicas  de  los  estudiantes  no  se  tenían  en cuenta como  hecho  que  pudiera  interesar  lo  más  mínimo a  la  escuela  en  sí.  Así,  si el  estudiante  se  hallaba desnutrido, si  tenía  defectos  de  la vista  o  el  oído  que  disminuían  sus posibilidades de  aprendizaje,  todo  ello  era  clasificado  sin más
con  calificaciones  inferiores.  Más  adelante  se  conside­raron los defectos  físicos.  pero  sólo  desde  el  punto  de  vista
de  la higiene corporal,  mientras  que,  aún  hoy,  nadie  consi­dera  que  la  mente  del  estudiante  puede  hallarse  amenazada
y sufrir daños  a  causa  de  métodos  educativos  defectuosos e inadecuados.

En este caso no se pronuncia sobre si es la biología y la sociedad la que debe acercarse a la educación o al contrario. Supongo que los que deciden educar en casa, lo entienden de esta última forma. Pero, ¿por qué no se puede desarrollar un ambiente basado en la biología y cercano al de la sociedad dentro del colegio? ¿Hay que hacer homeschooling en el aula (con los maestros actuando como padres), o es posible otro modelo?

Supuestamente la diversidad es la que hoy intenta corregir estas desigualdades sociales o físicas de las que habla Montessori, ya sean necesidades especiales de tipo mental, discapacidades físicas, e incluso últimamente vemos iniciativas para desventajas de tipo social, aunque se financien de forma alternativa (como las becas comedor). Pero en realidad, la diversidad así planteada lo que hace es intentar eliminar la diferencia, para hacer llegar a todos al mismo “programa recomendado”. No promueve un programa específico para cada individuo, no le permite expresar la diferencia de forma desinhibida, no indaga en los aspectos positivos de la diversidad. Es decir, no es la diversidad enriquecedora de la vida real, sino la diversidad de la desviación con respecto a la norma ideal educativa.

– Por ello se fragmenta el cuidado de la personalidad humana: por un lado, la familia, que no forma parte de la escuela, sino de la sociedad, pero que vive aislada y descuidad o ignorada; por otro lado, la escuela, que también se halla apartada de la sociedad, y luego la universidad. No existe una concepción única, un esfuerzo social por la vida, sino fragmentos que se ignoran mutuamente.

La construcción social del conocimiento, por las interacciones entre los propios alumnos y con el medio, guiados por el maestro, debería poder imbricarse ensamblarse de alguna manera con la biología, permitiendo participar del programa de desarrollo individual.

Por ejemplo, en el modelo antiguo que describe Montessori, un alumno sordo (de nacimiento) habría suspendido en una asignatura de música, puesto que, efectivamente, no podría apreciarla ni estudiarla. Si le estuvieran preparando para la vida, no importaría que no lograra el mismo nivel de comprensión musical que sus compañeros, sino que su educación se basaría en aprender la lengua de signos, en las normas especiales de educación vial para sordos, en leer los labios y hacerse comprender por sus compañeros. Quizá en dejarle desarrollar alguna sensibilidad especial por otros sentidos como el gusto (cocina), el tacto (escultura) o la vista (pintura). ¿Qué clase de colectivismo insensato le hace cursar música y le suspende?

En asignaturas del catapúm se propusieron varias asignaturas que son las que deben preparar para la vida, impartidas a ser posible de forma flexible en el horario y en el calendario.

5 formas de gastar menos… y seguir comprando lo que quieres

Estas son cinco sugerencias para adolescentes, para que aprendan a estirar el dinero que tienen, para que tengan suficiente cuando lo necesiten, para que sepan cuánto tienen y lo que realmente necesitan/desean comprar, y en definitiva para que consigan sus objetivos recortando en sus gastos. La forma de “venderles” estas ideas es haciendo hincapié en que deben practicar una administración inteligente del dinero porque no solo son inteligentes, sino que también merecen parecerlo, y que serán mucho más felices siendo responsables y creativos con el dinero.

Ratas de Skinner
Ratas de Skinner

1. Practica el auto-control. Lo sabes, los anuncios te incitan, tus amigos te empujan y en general el ambiente te educa para comprar cosas; las rebajas y las ofertas son una gran tentación. Así que lo mejor es que cuando vayas de compras:

– Te hagas una lista de la compra con lo que realmente necesitas (y luego no te salgas de ella!). ¿Sabes lo que es la venta cruzada, esa estrategia de marketing que aprovecha que estás comprando fresas, y te coloca al lado la nata montada, que te llevas sin mirar siquiera el precio o la marca?

– Antes de ir a comprar, fíjate un límite de gasto (5 o 10 euros por ejemplo) para “compras impulsivas“, es decir, cosas que no tenías previsto comprar pero que te han llamado la atención (ah, esa nata montada). Si encuentras algo que pasa de este límite, espera un par de horas o unos días y vuelve después.

– Lleva un máximo de dinero contigo. Cuanto menos lleves, menos gastas y si pierdes la cartera, pues menos pierdes.

2. Investiga antes de comprar. Sobre todo si es algo caro. En la era de las redes sociales puedes enterarte rápido de la opinión que tiene la gente sobre el producto que quieres comprar, y comparar los precios de este producto en distintas tiendas. Lee opiniones en foros y en revistas especializadas por Internet. Pregunta a expertos que conozcas sobre el tema (por ejemplo, si tienes un tío que sabe mucho de música, o de consolas). Considera la posibilidad de encontrar otro producto similar, pero más barato. Busca compras colectivas del producto, en páginas como Iqqual, o en la web de OCU en la que han organizado una compra colectiva de telefonía móvil. Todo esto se conoce como “Compra comparativa” y puede ahorrar muchísimo dinero y conseguir cosas de mayor calidad. Y si tienes claro lo que quieres comprar, puedes buscar cupones o descuentos.

Cupón de CocaCola del siglo XIX
Cupón de CocaCola del siglo XIX

3. Lleva una contabilidad de gastos. Esto parece poco divertido en un principio, pero te va a ayudar a controlar mucho los gastos, a planificarte y a no salirte de tu presupuesto. Puedes usar una libretita o mejor, el móvil, donde vas apuntando todos los gastos que vas haciendo. Al final de la semana puedes comprobar en qué se te va el dinero, quizá descubrirás que compras más refrescos de los que te imaginabas, y que con el dinero que gastas en eso te podrías comprar un móvil nuevo en tres meses.

4. Piensa en comprar cosas de segunda mano, y en alquilar en vez de comprar cosas nuevas. Reutilizar los recursos es genial: por ejemplo, sacar libros y multimedia de la biblioteca en lugar de comprarlos. Hay tiendas de segunda mano para adquirir todo tipo de cosas, y multitud de foros donde otras personas ofrecen las cosas que ya no quieren, y que en muchos casos están prácticamente nuevas (debido a las distintas estrategias de marketing que no han sabido evitar). Incluso puedes “trocar” tus cosas, por ejemplo videojuegos, con amigos, en clubs del colegio o en sitios especializados.

Pre-Loved Boutique
Pre-Loved Boutique

5. Cuida las cosas. Esta es muy obvia. Reemplazar las cosas sale caro; si se te rompen, se te pierden, o no las mantienes adecuadamente, tendrás que volverlas a comprar si las necesitas. Y aunque ya no las necesites, no podrás aprovecharlas ni reutilizarlas en buen estado (podrías revenderlas, obteniendo un ingreso, o dárselas a alguien que las necesite, realizando una buena acción).

Montessori Maths Camp III: El ábaco

El ábaco nos va a servir para practicar la suma, la resta y la multiplicación. Hay un ábaco con un aspecto más oriental, y de hecho su origen es japonés, que es el Soroban. Parece más sofisticado pero en realidad es igual aunque más compacto que el “normal”, solo le encuentro la ventaja de que quizá (no lo sé con seguridad) al dar el salto al cálculo mental, cuando ya no se necesita el ábaco para realizar las operaciones, es más fácil visualizarlo mentalmente. He encontrado un curso online para aprender a usarlo, incluso raíces cuadradas; no descarto hacerlo pero más adelante, ya que ahora solo tenemos que manejar las operaciones básicas y no ando muy sobrada de tiempo.

Soroban
Soroban

Nosotros tenemos el ábaco de Ikea de toda la vida (desde que hay Ikea). Me gusta porque es grande, de colorines, y de madera, muy fácilmente manipulable. Tiene diez filas con diez cuentas cada una, agrupadas en pares: el primer par de color blanco, y luego amarillo, rojo, verde y azul. Serían, por orden, unidades, decenas, centenas, millares, etc.

abaco de ikea
Ábaco de Ikea

Para el tema de la nomenclatura, no encuentro mayor problema con mi hija, quizá otros niños necesiten que les aclaren lo que es un número, una cifra, un dígito… En general nosotras usamos para nombrar una cantidad el concepto cifra (el figure inglés), para nombrar cada uno de los componentes de una cifra (unidad, decena, centena, etc) el concepto dígito, y la palabra número puede sustituir tanto a cifra como a dígito.

ANOTACIÓN Y LECTURA DE NÚMEROS

Lo primero es aprender a anotar los números, que implica también saber leerlos. Muy conveniente que se acostumbre el niño a poner el ábaco a cero (o “borrarlo”) después de cada operación.

SUMA

Para la suma sin llevada (estática), simplemente hay que anotar un número, a continuación el otro, y leer.

Para las sumas con llevada (dinámicas), lo primero que hay que explicar es que cada 10 bolitas equivalen a una bola de la fila inferior. Para hacer la llevada, el niño tiene que hacer una pequeña resta (las que tengo y las que me faltan hasta diez) y recordar anotar una bola en la fila inferior. Es conveniente mostrarle cómo hacer las dos jugadas al mismo tiempo con las dos manos, para automatizarlo.

RESTA

Para la resta estática (sin llevada), se anota la primera cifra y simplemente se sustrae, se retira, la segunda cifra.

La resta dinámica, con llevada, es un poquito más compleja, especialmente si alguno de los dígitos de las cifras implicadas es un 0. Hay que insistir un poco, pero una vez fijado no es nada complicado.

Como todo lo que se quiere dominar, requiere práctica, práctica, práctica. Por suerte los niños necesitan practicar mucho menos que los adultos para ser excelentes.

Vamos a dejar la multiplicación para otro día, porque nos vamos de viaje de vacaciones, y seguramente no vamos a tener tiempo de practicar formalmente, pero promete. Estoy aprendiendo muchísimo de otras páginas que aplican el método Montessori a las matemáticas, pero especialmente me gusta aprendiendomatematicas.com ¡La recomiendo vivamente!

Parchis
Parchis

Android meets Montessori

Esperando mientras consigo ver algo de la luna roja que se va a producir en breve, estoy trasteando con el tablet de mi hija mayor, buscando aplicaciones que puedan motivar su amor por las matemáticas.

Veo algunas apps curiosas, pero para niños más pequeños, como los encastres, alfabetos, y las sandpaper letters and numbers, que son los números y letras que la Dra Montessori recortó en papel de lija y pegó en madera para que los niños siguieran su contorno y aprendieran su forma antes de leer y escribir.

letras de lija
Letras de lija

El Mobile Montessori contiene la Torre Rosa, la Escalera Marrón, unir formas y colores. Claro que no puede emular el manipulado de las piezas reales, pero es una introducción. Otra aplicación llamada Learn Montessori 123 numbers (parece que 0-6 años) en principio es bastante completo sobre todo en juegos de asociación y correspondencias.

torre rosa
Torre Rosa

Para manipular simbólicamente los números he encontrado una aplicación en portugués (¿brasileiro?) con las perlas doradas, que permite trabajar en tres bases, 3, 5 y 10. Se llama Multibase. Bastante sencillo, no creo que le dure ni dos asaltos (aunque nunca se sabe, porque es capaz de cepillar y lavarle los dientes a un perrito virtual durante semanas).

He encontrado otro de agilidad de cálculo, el Math Maniac, en el que hay que encontrar combinaciones de números en 10 segundos que igualen un número que aparece en una esquina. Otro parecido, aunque más relajado (45 segundos por pregunta) tiene todas las operaciones (incluso fracciones, mayor y menor, etc.) y 8 niveles; se llama Kids Math. Otro parecido, Math Balloons, que protagonizan unas hormigas y parece más simpático. Probaremos todos.

Mobile Montessori app
Mobile Montessori app

 

No he visto nada más de interés de momento, quiero decir en matemáticas, porque hay aplicaciones de geografía, cuerpo humano, animales, en general cultura, vida práctica y lengua bastante interesantes, pero de momento estamos con las matemáticas y por nuestro bien, hay que dosificar. Parece que en iOS hay algo más de oferta Montessori.

Son casi las 8 de la mañana y no terminan de conectar los del Proyecto Gloria, así que dejo el vídeo promocional con ruinas incas incluidas para dar aún más suspense magufo al tema de la tetrada.

 

Reforzar la suma introduciendo ecuaciones con Montessori

Ayer fue el último día de clase antes de las vacaciones de Semana Santa y Fiestas de Primavera, y hubo varias actividades extraordinarias en el colegio de mis hijos. Entre ellas, una fantástica procesión infantil (incluyendo personal del ayuntamiento, los de protección civil, turroneros, dos pasos, autoridades y por supuesto nazarenos y manolas), y también la entrega de premios de la Olimpiada Matemática de Primaria.

Varias niñas de la clase de mi hija (segundo de Primaria) obtuvieron medallas. Son las que ya han fijado el rol de “buenas en matemáticas“.  Normalmente la asunción de estos roles viene con el de “mala o regular en todo lo demás” (excepto en los roles “empollonas”). Mi hija tiene el rol de “buena en lengua”,+”malucha en matemáticas” y aunque yo sé que ha tenido alguna dificultad con el tema de la resta, lo achaco a la diferencia de edad madurativa con sus compañeras (ella es del 17 de diciembre, por lo que hay casi un año de diferencia con las que nacieron en enero, y eso, a los 6 años, se nota). He leído en varias fuentes que el período crítico de maduración del pensamiento abstracto en las niñas está alrededor de los 7 años, y que lo un día no se puede abstraer, al día siguiente sí (de forma similar al control de esfínteres). Si tuvieran compañeros en el aula, las diferencias serían aún mayores (solamente diferenciar por sexos puede suavizar el efecto de la separación por edades que practica el sistema oficial).

Bueno, también achaco su “maluchez” al aburrimiento supino que tiene que ser escuchar la misma explicación una y otra vez, y si no lo entiendes, te la repito más alto. Creo que su profesora se esfuerza en probar otras formas de explicar cuando tiene tiempo, pero el sistema no le permite disponer de ese tiempo, y como las niñas van saliendo, mal que bien, pues eso, vamos “avanzando”.

Olimpiada matemática
Olimpiada matemática

En definitiva he pensado, ya que estoy haciendo mi investigación sobre las matemáticas Montessori aplicadas a la educación financiera, experimentar los métodos en mi propia casa, y buscar una o dos actividades diarias para aproximarnos a las matemáticas de otra forma, más visual, usando el tacto, el sabor, el sonido y el olor de las cosas, y sobre todo, para que mi hija entienda que ella no solo es “buena en lengua” (que lo es) sino que es buena en todo cuando dirige su aprendizaje, y no es un sujeto pasivo al que le van subiendo el tono de voz si tarda en entender una abstracción. Al final de la serie haré un post resumen, de momento he visto algunas actividades interesantes con el ábaco, con materiales caseros como pinzas de la ropa y perchas, con legos, geoplanos… Me queda pendiente explorar un poco la appstore también, y sacarle más partido al tablet.

Hoy, como introducción, vamos a reforzar la suma, primero con el método de las estampillas, y luego vamos a usar un tablero de puntos que tiene un objetivo directo de reforzar la suma de números con más de tres dígitos, y otro indirecto de introducir las ecuaciones simples de primer grado con una incógnita.

Tablero de puntos
Decanomio – tablero de puntos

He obtenido el tablero para imprimir y el manual de uso de Aula Mágica, del profesor de matemáticas chileno Iván Esteban Pérez, que comparte todo su material y conocimiento con licencia creative commons (¡Gracias!)

 

Asignaturas del catapúm

Yo recuerdo cuando aprendí la palabra asignatura. Recuerdo el placer que me producía aprender estas palabras largas, exóticas, abstractas. También recuerdo cuando aprendí las palabras pretecnología y sustituto y mnemotecnia. Durante unos días las usaba constantemente.

Skoleskilt

Debe hacer más de treinta años que tomé conciencia de las asignaturas. No sé si fue en cuarto o en quinto de EGB cuando nos hicimos nuestro primer horario de clases, porque hasta entonces, el día iba pasando y aunque teníamos libros de diferentes áreas, yo al menos no era consciente del cambio de hora, sino que me parecía que íbamos haciendo actividades distintas durante un largo rato. Creo que nuestra última profesora que aplicaba esta especie de continuum fue aquella Maritó de tercero, gracias donde quiera que estés.

Bueno, el caso es que recuerdo haber aprendido esta palabra como una palabra difícil, sofisticada y que te hacía mayor, porque ya teníamos asignaturas. Lengua, naturales, sociales, matemáticas, inglés, se repartían por nuestro horario, que copié unas cien veces con variedad de colorines, haciendo las líneas con mi pequeña regla, decorando con flores de rotulador y tipografías (pero entonces yo no sabía esta otra palabra sofisticada y que te hacía aún mayor, así que las llamaba formas de letras). En todas las libretas me hacía una copia, y nos preguntábamos unos a otros qué asignatura vendría a continuación.

los del año catapum
los del año catapum

El caso es que hace más de treinta años de esto y ¡aún mi hija de siete años sigue teniendo las mismas asignaturas que tenía yo! He recordado mis horarios con floripondios cuando he visto los suyos, porque son iguales. ¿Cómo es posible? Es decir, está bien que los coches no vuelen y que no convivamos con robots antropoides como yo me imaginaba de pequeña, pero, que sigamos con el mismo plan de estudios me parece el colmo de la estafa. Y no por el tópico de que la vida ha cambiado, que es verdad, o que los contenidos han evolucionado, también verdad. ¿No nos hemos dado cuenta de que hay una serie de habilidades y recursos que los niños deberían adquirir en la escuela? Materias para mejorar la calidad de vida, preparar para el mundo real, quizá incluso en algunas situaciones pueden significar la supervivencia.

Por ejemplo:

– Defensa personal

– Nutrición

– Primeros auxilios

– Educación financiera (superobvio)

– Oratoria y retórica

– Meditación

En el método Montessori existen cinco grandes áreas de aprendizaje: Sensorial, Vida Práctica, Lenguaje, Matemáticas y Cultura General (o Cósmica); más que nada por tener los ambientes preparados y el material organizado en el aula, y luego dentro de cada área se van adaptando los contenidos al contexto del alumno. No digo que sea un sistema perfecto, porque precisamente una de las críticas que le podemos hacer es que no ha evolucionado en un siglo que ha cumplido, pero sigue siendo más actual que el sistema oficial, y tiene mucha más lógica porque no encajona los conocimientos en asignaturas, ni establece un orden o número de horas determinado a cada una.

¿Será verdad que tienen que venir a salvarnos desde el futuro?


Que no sea Kang por favor

Contrato de uso del tablet para mis hijos

Las pasadas Navidades los Reyes Magos trajeron a mis hijos de 4 y 7 años un tablet, pero a cambio firmaron el siguiente contrato:

0. Si no cumplo alguna de las reglas, me quedaré sin tablet un día y tendré que volver a leer este contrato con papá y mamá.

1.  Papá y mamá siempre sabrán mis contraseñas.

2. Entregaré el tablet a las 8 de la noche del Domingo hasta las 6 del Viernes siguiente. En caso de que me dejen usarlo durante la semana, nunca antes de las 8 de la mañana ni después de las 10.

3. Solo lo sacaré de casa con permiso de papá y mamá. Nunca lo llevaré al colegio, y tendré especial cuidado con él en los sitios públicos.

4. Lo cuidaré, no lo golpearé, lo alejaré del agua y de la comida (sobre todo de la piscina y del cuarto de baño), lo vigilaré para que no me lo roben o rompan, y limpiaré y secaré mis manos antes de usarlo.

5. Mantendré la batería cargada, y el cargador guardado en su sitio. Si cuando vaya a usarlo no está cargado, esperaré a que cargue del todo para empezar, sin quejarme.

6. Si se rompe o estropea, tendré que ayudar con dinero de mi hucha para la reparación. Durante el tiempo que esté en reparación, no me quejaré.

7. En los sitios públicos como los restaurantes, o donde pueda molestar a alguien, pondré el sonido muy bajito. Si alguien me dice que le molesta, lo quitaré del todo. Y si a alguien le molesta que use la tablet por cualquier razón, la apagaré y la guardaré, con una sonrisa.

8. Si papá y mamá consideran que no debo usar algún programa, estaré de acuerdo en desinstalarlo, y sin quejarme.

9. No tengo obligación de compartir mi tablet con nadie que yo no quiera, pero si hay pelea o problemas con algún niño por el tablet, lo apagaré y lo guardaré, sin quejarme.

el contrato social

Estas cláusulas están basadas en el contrato del Iphone de Gregory, que J.B. Hoffman hizo firmar a su hijo cuando le regaló un móvil, y que se hizo viral en unas pocas horas.

Antes de firmarlo, también yo hice examen de conciencia sobre mis propias obsesiones, para intentar no darles mal ejemplo con mi (mal) uso de la tecnología. Creo que es una ocasión extraordinaria para fortalecer el carácter, el lóbulo frontal (donde se aloja el control de impulsos), la voluntad, y para acostumbrarse a un uso racional de un recurso tan adictivo.

Sobre las razones por las que los Reyes les han traído este regalo cuando la mayoría de sus compañeros de clase y primos aún no tienen ningún gadget, escribiré en otra ocasión.

texas ordenador infantil