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Imaginación y fantasía en Montessori: el cerebro infantil y la realidad

Nos preguntan a menudo sobre el tema de la imaginación y la fantasía, algunas veces por desinformación o rumores sobre que en Montessori no se promueve el uso de la fantasía (sin añadir que esto es exclusivo del primer plano de desarrollo, hasta los 6 años). Como diría Richard Stallman, es confuso pero no es un error, y como todo en Montessori, existe un propósito con base científica que nos hará reflexionar también sobre si, como padres, estamos siendo rigurosos y coherentes en lo que hacemos. ¿Sabemos cómo funciona el cerebro de los niños? Una vez más nos debemos preguntar si lo que suplimos son sus necesidades o las nuestras, cuando se ha demostrado que los niños prefieren cuentos reales antes de los 5 o 6 años.

En 1919, María Montessori, al hablar ante la Child Study Society  (Sociedad de estudios infantiles) sobre el tema La imaginación de los niños a través de los cuentos de hadas expresó su opinión sobre los cuentos de hadas de forma muy simple: “La imaginación no es parte del problema, porque al contar cuentos de hadas, somos nosotros (los adultos) quienes imaginamos. El niño sólo escucha”.

La posición oficial de AMI (Association Montessori Internationale) sobre la cuestión está resumida en el discurso que la doctora Silvia Dubovoy ofreció en el XXV Congreso Internacional de AMI y que se conoce como “La Realidad: la más poderosa e integral llave al mundo“. Gran parte de este post se debe literalmente a ese genial discurso.

¿Qué es la realidad?

Es difícil definir la realidad y más difícil aún enfrentar las emociones del adulto cuando los montessorianos insistimos en que la televisión, la fantasía, los cuentos de hadas y las fábulas no deberían presentarse al niño antes de los cinco o seis años si queremos ayudarlo a que construya su personalidad en las mejores condiciones posibles.
Desde los filósofos griegos, siempre ha habido cierta preocupación en contarles historias fantásticas o falsas a niños pequeños. Por ejemplo, Platón insistía en que debemos evitar historias que puedan crear “la presencia de falsedad en el alma con respecto a la realidad. El hecho de ser engañado acerca de la veracidad de las cosas y por ende ignorar o estar equivocado y albergar en el alma una falsedad, es algo que nadie podría consentir.” (La República, Libro II). Platón creía que las historias que los niños escuchan en los primeros años de sus vidas tienen una  profunda influencia en ellos.

La realidad es lo que percibimos a través de nuestros sentidos, o lo que nuestro cerebro interpreta que es real de lo que capta a través de nuestras percepciones sensoriales.

Los sentidos ayudan a crear patrones que son enviados a la corteza, y son procesados por el mismo algoritmo cortical para crear un modelo del mundo. Por medio de estos patrones la corteza construye un modelo del mundo que se asemeja a lo real y luego, increíblemente, lo guarda en su memoria. [Hawkins, Jeff. On Intelligence. New York: Henry Holt, 2004.]

¿Cómo influye la realidad en el cerebro?

Nuestras experiencias no nos conectan simplemente con el mundo exterior; nos constituyen y son el mundo para nosotros; nos hacen parte del mismo. En La Mente Absorbente, María Montessori nos dice que las experiencias del medio forman el tejido mental durante el período embrionario de la psiquis. La absorción es una especie de química; las impresiones no entran en la mente simplemente, sino que la conforman. El sistema nervioso central, que consiste en el cerebro y la médula espinal, funciona en dos ámbitos: el mundo interno (lo que Montessori llamaría las potencialidades en la mente) y el mundo externo. La neurociencia actual valida constantemente estos supuestos, llegando a afirmar que nuestras percepciones modifican físicamente la estructura de nuestro cerebro.

Montessori llamó a este fenómeno adaptación y vio que era posible por la mente absorbente y los periodos sensibles. Sabemos que los niños, en ambientes apropiados y alimentados correctamente, son capaces de aprender aparentemente casi sin esfuerzo cualquiera de los miles de idiomas que se hablan – y ciertamente más de uno. Pueden aprender el lenguaje de señas, lenguaje escrito, lenguaje matemático, lenguaje musical, lenguaje de computación, y
especialmente el lenguaje corporal cuando leen los gestos y actitudes inconscientes de sus padres. También sabemos que todas las impresiones son absorbidas por la mente del niño para su propia construcción, y que por falta de conocimiento por parte de los adultos (especialmente los padres), muchas veces la mente joven es alimentada con imágenes equivocadas, con las actitudes equivocadas, creando así un obstáculo en su desarrollo normal.

Una educación basada en la realidad prepara al niño para percibir su entorno de manera precisa y exacta. Es esencial recalcar la importancia de la realidad como base de la educación. Una vez que el niño haya podido percibir la realidad, no tendrá problema en establecer las diferencias entre lo real y lo irreal.


Después de haber visto una tetera real y haber podido utilizarla, por ejemplo, no creerá en una tetera que hable. Después de haber manipulado directamente y de tener un buen entendimiento de los diferentes animales, el niño sabrá que el lobo no se comió a la abuela
de Caperucita Roja.  Cuando haya madurado lo suficiente, puede tener y disfrutar una selección de cuentos de hadas – que son, después de todo, un estilo literario que puede ser muy creativo – o puede ver programas por televisión sin dañar su cerebro.

Sí, es posible que haya buenos programas en la televisión y grandes cuentos de hadas o historias fantásticas con hermosas ilustraciones y gran calidad de papel, pero pueden ser introducidas después de que el niño haya tenido un buen contacto con la realidad, que generalmente es después de los 5 años, cuando la corteza cerebral está madura y pueden hacer distinciones entre situaciones reales e irreales. Es como si pensásemos que las películas de Bruce Lee son buenísimas, y se las pusiésemos a los niños sin pensar si esto es bueno para su desarrollo o no.

Montessori escribió en El Método Avanzado Montessori:

¿Cómo puede desarrollarse la imaginación de los niños a través de lo que es, contrariamente, el fruto de nuestra imaginación? Somos nosotros los que imaginamos, no ellos; ellos creen, no imaginan.
La credulidad es, ciertamente, una característica de una mente inmadura, la que carece de experiencia y conocimiento de la realidad y está todavía desprovista de esa inteligencia que distingue lo  verdadero de lo falso, lo bello de lo feo y lo posible de lo imposible. ¿Es entonces la credulidad lo que deseamos desarrollar en nuestros niños simplemente porque ellos demuestran ser crédulos a una edad cuando son naturalmente ignorantes e inmaduros? … Hablamos de credulidad como una señal de ser inculto. (200)

Cuando el niño ya no cree en cuentos de hadas, sabemos que está madurando. Ha superado su estado infantil a pesar de que los adultos quieran mantenerlo en la ignorancia y la ilusión. Muchos adultos resienten este estado como señal de que el niño “ha perdido su inocencia”. Lo que le ha pasado es que ha ganado conocimiento y ha triunfado sobre la ignorancia y la credulidad.

Los adultos que no confían en el niño, insisten en moralizarlos con cuentos acerca de valores que no necesitan serles recordados. Sólo necesitan estar en un entorno real con un adulto bien preparado para poder manifestar su verdadera naturaleza. Los niños se interesan por
los valores morales en el segundo plano de desarrollo, de seis a doce años, después de que la mente haya madurado con muchas experiencias reales. Este es el momento de las fábulas, cuentos con moraleja y cuentos de hadas.

El niño es un ser espiritual y no necesita que le recuerden las virtudes antes de los seis años. Ha demostrado tener la mayor capacidad de amor, confianza, compasión, generosidad y autenticidad cuando se encuentra en un ambiente preparado y puede actuar de manera independiente y libre.

¿Qué es la imaginación?

La imaginación – en contraposición con la fantasía – es lo que queremos que experimente el niño. Es la mismísima base de la mente, el proceso por el cual todas las impresiones tomadas del mundo exterior se ubican en el nivel de abstracción. Es una tendencia humana que, junto con las tendencias de observación, trabajo, manipulación, exactitud y otras, ha hecho posible el trabajo del hombre sobre su medio ambiente para construir las civilizaciones. La
imaginación, para Montessori, es el poder de la mente a aventurarse más allá de lo que es visible o lo que es concreto.

“Todos los hombres deberían aceptar la influencia del método científico” y buscar la verdad (El Método Avanzado Montessori 188). El método científico, señala, ha dilucidado los misterios de civilizaciones pasadas. El niño es un científico que observa intensamente para convertirse en un ser humano perfecto. “Todo niño” escribe Montessori, “debería poder experimentar de primera mano, observar y ponerse en contacto con la realidad. Entonces, los vuelos de la imaginación comenzarán desde un plano más elevado” y producirán los instrumentos necesarios para construir una humanidad mejor. Es a través de la imaginación que “la inteligencia será dirigida hacia sus canales naturales de creación.” (188-189)

Richard Feynman describe cómo se convirtió en científico mediante las enseñanzas de su padre:

Teníamos la Enciclopedia Británica en casa y aún cuando era muy chico, mi padre solía sentarme en su regazo y leerme…. leíamos, digamos, acerca de dinosaurios y podían aparecer brontosauros o algo así, o el tiranosaurio, y podría decir algo así como, “Este animal mide 8 metros de altura y la cabeza mide 2 metros de ancho”, ves, y entonces él interrumpía la lectura y decía: “veamos qué significa esto…” Todo lo que leíamos se traducía lo mejor posible en algo real y entonces yo aprendí a hacer eso – todo lo que leo trato de descifrarlo para descubrir qué significa realmente y qué trata de transmitir…
era muy excitante e interesante pensar que había animales de tal magnitud.

No necesitamos darle al niño caballos, aviones y coches reales para satisfacer sus deseos, pero podemos darle algo con que trabajar tal como objetos reales de su casa o del ambiente preparado. ¿Qué hay más mágico que un brote saliendo de una semilla? Cuando  comienza a importarle su propio cuidado y el de su ambiente es cuando obtiene una satisfacción diferente que abre sus actividades creativas internas.
Es viviendo entre sus propias posesiones reales y adquiriendo independencia, orden y un buen sentimiento acerca de sí mismo lo que hace que el niño desee cosas reales, no cosas que son meras ilusiones. No es lo mismo jugar a que estás cocinando en una cocina de juguete con comidas de juguete que cocinar comidas reales que vas a comer; esta última situación te hace sentir capaz de alimentarte a ti mismo sin la ayuda inmediata de otra persona.

Imaginación y Fantasía – Montessori Canarias

Think! Música, libertad y Montessori

Think! Es la mítica canción de Aretha Franklin, que nos ha transmitido en otras interpretaciones valores tan montessorianos como el respeto (Respect!), el amor (You make me feel), el movimiento, la independencia (I will survive!) y en este caso, la libertad y la reflexión. Esta diva genial que habló en sus discos de la necesidad de la mujer de tener espacio propio, de que los demás no decidan por ella, de encontrar su lugar en el mundo, puede perfectamente ahora hablar en la boca de un niño.

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Nunca hasta hoy me había dado cuenta de qué Montessori es el fondo de esta música. Al preguntar a su hijo sobre su opinión, una conocida supo que el niño prefería un colegio donde le den “libertad para trabajar en lo que quiera, y tiempo para pensar en las cosas”.  Le pidió que pensara en esas cosas. Y me acordé de esta canción. Me hizo gracia pensar que es lo que podría contestar un niño al que estuvieran pensando en escolarizar en un colegio de los de estarse quieto, hacer deberes, asignaturas, exámenes, horarios rígidos, libros de texto, etiquetas, caritas tristes y sonrientes, etc.

Simplemente para reflexionar un poco y levantar el ánimo con este clásico, aquí podemos ver el vídeo de la magnífica versión que hicieron para la película de los Blues Brothers, y leer la traducción de la letra. Nunca me di cuenta de que un personaje con un corte y color de pelo tan grotesco, sobrepeso, lamparones y chancletas pudiera expresar tan claramente las necesidades del niño en el sistema escuela-padres actual.

TRADUCCIÓN
Piensa (piensa) Piensa (piensa) , Piensa (piensa) Piensa (piensa) , Piensa (piensa) Piensa (piensa), Piensa sobre ello (piensa)

Será mejor que pienses (pienses)
Piensa en lo que estás tratando de hacerme
Yeah, piensa (piensa-piensa), déjate llevar, déjate ser libre

Volvamos – volvamos, Volvamos atrás cuando
ni siquiera te conocía, No podías tener más de diez años (sólo un crío)

No soy psiquiatra, No soy un doctor graduado
pero no hace falta un C.I. muy alto, para ver lo que me estás haciendo

Será mejor que pienses (pienses), Piensa en lo que estás tratando de hacerme, Yeah, piensa (piensa-piensa), Déjate llevar, déjate ser libre

Oh libertad (libertad), Libertad (libertad), Oh libertad, Yeah, libertad
Oh libertad (libertad) Libertad (libertad) Libertad Oh libertad
Yeah libertad (yeah) Libertad Hey – piensa en ello Tú, piensa en ello

No hay nada que puedas preguntarme que no pueda contestar, pero no lo haré

Pero cambiaré de idea si sigues haciendo cosas que yo no haría

Hey, piensa en lo que estás tratando de hacerme
Baby, piensa, déjate llevar, déjate ser libre

La gente caminando por ahí todos los días
Jugando a juegos y apuntando los resultados
Intentando hacer que otras personas pierdan la cabeza
Bien, ten cuidado, no pierdas la tuya

Yeah, piensa, piensa en lo que estás tratando de hacerme
Yeah-yeah-yeah-yeah, déjate llevar, déjate ser libre

Tú me necesitas, y yo te necesito
Sin el otro, no podríamos hacer nada
Yeah, piensa en ello baby

Oh, libertad (libertad) Libertad (libertad) Libertad Oh libertad
Yeah libertad (yeah) libertad Hey – Piensa en ello Tú, piensa en ello

No hay nada que puedas pedir Podría contestarte con “No lo haré”
Pero iba a cambiar de idea si sigues haciendo cosas que yo no hago

Tú me necesitas (me necesitas) Y yo te necesito (¿lo sabes?)
Sin el otro No podríamos hacer nada

Oh yeah, piensa en ello, baby (Qué estás tratando de hacerme, piensa)
Déjalo ir, baby, Piensa en ello ahora mismo
Yeah, ahora mismo (piensa en ello… te vas)
Whoa, ahora mismo (piensa en ello… te vas)
Yeah, ahora mismo (piensa en ello… te vas)
Necesito hacer que cambies de idea (piensa en ello)
Baby, baby, baby, woo (piensa en ello… te vas)
Piensa en ello, baby (piensa en ello… te vas)
Yeah, woo-hoo (piensa en ello… te vas)
Habla sobre ello, baby, baby, baby (piensa en ello)
(Mejor sería que te parases y pensases sobre ello… piensa)

Importancia del número 3 en el aula Montessori

En toda la filosofía Montessori el número 3 tiene una importancia vital, desde el principio, al estar basado el método en el triángulo Niño – Guía -Ambiente preparado. Asimismo, cualquier aspecto del aprendizaje podemos descomponerlo en la triada mano-mente-corazón: por ejemplo, la lectoescritura desarrolla primero la mano (habilidades motoras gruesas y finas, se trabaja la pinza, la coordinación mano-ojo), por otra parte la mente (reconocimiento de letras de forma sensorial, después espacial y por último abstracta, codificación y descodificación del alfabeto, combinación de letras…) y simultáneamente, el corazón (interés por la lectura, respeto por el trabajo de las generaciones anteriores, amor por la transmisión del conocimiento y de la historia, etc.). Luego se producirá la esperada explosión de la escritura que unificará todos los esfuerzos de forma espontánea.

Triada 1
Triada 1

Además, dentro de cada “unidad” de aprendizaje podemos encontrar tres modalidades de aproximación progresiva: la primera, partiendo siempre de lo concreto y manipulativo (si seguimos con el ejemplo de la lectoescritura, las letras de lija), luego un paso a la abstracción (el alfabeto móvil, la imprenta), y por último la abstracción (de-codificación del alfabeto).

Pero además, de forma tangible, encontramos en el aula Montessori el número 3 en múltiples elementos, que de hecho, pueden permitirnos diferenciar una auténtica aula Montessori de una que no lo sea. Estos elementos son:

Grupos de tres años en el aula: Típicamente, 0-3, 3-6, 6-9 y 9-12. La razón principal es que el carácter progresivo de los materiales capturan la atención característica de cada etapa, entrelazándose y siendo usados con distinta complejidad. Tiene que ver también con no segregar a los niños por el hecho de haber cumplido años tal fecha, sino con su nivel madurativo real en cada área. Un ejemplo es que los niños de 3 años de una aula usarán los sólidos geométricos para construir, los de 4 para ponerles sus nombres geométricos, y los de 5 para relacionarlos con sus semejantes en 2D (pirámide-triángulo, cubo-cuadrado),etc. La segunda razón, no menos importante, es que los niños más pequeños a aprender de los más maduros, que ayudan y asisten a los menores en su misma aula cuando tienen dudas, asentando así su propio conocimiento y modelando conductas de colaboración, responsabilidad, comunicación, liderazgo y confianza.

La lección de 3 períodos: La introducción del lenguaje en un aula Montessori se produce a través de la lección de 3 períodos (o de 3 tiempos). En una triada de objetos (tres letras, tres colores) primero se nombran los objetos, señalándolos. En el segundo tiempo, se usa el lenguaje para lograr relaciones de calidad en la memoria (por ejemplo, “señálame el rojo”, “por favor, mueve el verde”), y finalmente, se comprueba la adquisición del vocabulario pidiéndole al niño que nos diga cuál es cada uno de los objetos.

El ciclo de trabajo de 3 horas: La Dra. Montessori descubrió en sus investigaciones que el período óptimo de trabajo para un niño es un ciclo ininterrumpido de 3 horas. Parece ser que es mejor que se produzca por las mañanas, con una selección libre de materiales, interacción social, etc.

3 musas
3 musas

 

Libro: La formación del hombre (I)

Montessori escribió La formación del hombre en 1949, el mismo año que La mente absorbente, pero no se publicó hasta 1986. He utilizado para este trabajo un ejemplar de la 10ª impresión de la primera edición, Ed. Diana, México 2002, ISBN 968-13-1704-1.

Formacion-del-hombre

El libro se divide en dos grandes temas, que podrían ser dos libros en realidad, uno llamado PREJUICIOS Y NEBULOSAS y otro sobre el ANALFABETISMO MUNDIAL. De este último no haré un análisis profundo ya que aunque enlaza el tema con la adquisición del lenguaje y la explosión de la escritura, en realidad su propósito en este libro es “tratar solo de la actualidad que tiene el hacer desaparecer el analfabetismo de las masas” (pág. 151) y hace un resumen de las pautas que se deben seguir en el proceso de aprendizaje de la lectura y escritura. Solamente me gustaría resaltar su opinión sobre un debate peliagudo en las escuelas: [El que no se correspondan fonéticamente todos los signos escritos del alfabeto con el lenguaje hablado es una dificultad que proviene de que el alfabeto no ha sido aplicado completamente y según su significado: pero esta dificultad se podría subsanar facilitando así la escritura. Porque no hay duda que los lenguajes, y su traducción en la escritura, están todavía evolucionando, están todavía perfeccionándose. esta es la razón por la que el aprendizaje de la escritura debería empezar por un análisis de los sonidos de las palabras, pues éste es el camino que hay que seguir (pág. 127)]. O sea, que hay que explicar que c y z se usan para el mismo sonido, y no empezar por asociar a una letra todos las realizaciones fonéticas posibles que tiene.

Volviendo al principio, hay que leer el título del libro teniendo en mente que ella consideraba al niño “el hombre” o “el padre del hombre” ya que de su interior debía emerger éste: [De hecho nosotros, hoy, en nuestros cursos más recientes, hemos llamado al niño: hombre (Pág. 15)]. En la introducción hace un pequeño resumen de la historia de su trabajo y de cómo ha evolucionado su aplicación por todo el mundo y a colectivos diversos. En general, está satisfecha pero “Es necesario sacar al método de su aislamiento; hacer que los investigadores lo aprecien; y sobre todo enseñarlo mejor y más ampliamente a los maestros” (pág. 11).

Lo que hay que considerar en un método educativo es:

importancia de la personalidad humana. Antepone la personalidad humana al método educativo, que define como “una ayuda hasta que la personalidad humana pueda conquistar su independencia, de un medio para liberarla de la opresión de los prejuicios antiguos sobre educación” (p.14)

– defensa del niño

reconocimiento científico de su naturaleza [La base de la reforma educativa y social, necesaria en nuestros días, se debe levantar sobre el estudio científico del hombre desconocido (pág. 14)]

proclamación social de sus derechos.

Montessori atravesó el mundo con el escenario de dos guerras mundiales y podemos pensar que vio todo tipo de barbaridades. Su descripción de la situación social que hace en este libro es estremecedora, habla de esclavitud, impotencia, bombardeos, hambre… [Las familias se dividen, se destrozan; los niños quedan abandonados y vagan en cuadrillas como salvajes (pág. 23)]. La situación intelectual no es distinta: [Los estudios son áridos, sin altura, fatigosos: tienen la única finalidad de ayudar a encontrar un trabajo, que a pesar de todo es incierto e inseguro]. A partir de aquí diserta sobre la nueva educación, del papel que ha de desempeñar en la reconstrucción del mundo, aprovechando el surgimiento de la psicología científica debe hermanarse a la pedagogía: [La pedagogía debe resurgir de la mano de la psicología, de esta psicología aplicada a la educación, a la que conviene pronto darle un nombre diverso: Psicopedagogía (pág. 28)].

Meninhos da rua
Meninhos da rua

Dentro del tema de PREJUICIOS Y NEBULOSAS hay tres apartados: los dos correspondientes a cada uno de esos conceptos, y uno anterior llamado LA REVELACIÓN DEL ORDEN NATURAL EN EL NIÑO Y SUS OBSTÁCULOS. En este narra el fenómeno de la explosión de la escritura  ocurrido 40 años antes en Roma, en la Casa dei Bambini, y cómo fue considerado “un milagro”, “un fraude”, “una insensatez”, etc. Para Montessori, se trató de una revelación, injustamente ignorada por la ciencia de la época, de que en el interior del niño se daban cita unas fuerzas naturales que le impulsan a aprender por sí solo: [Hay, pues, una energía interior que tiende a manifestarse por sí misma, pero permanece sepultada bajo las barreras del prejuicio universal. Hay una forma mental de la infancia que no ha sido reconocida nunca (pág. 40)].

Al preguntarse por la clase de memoria que permite a niños pequeños memorizar palabras larguísimas, “como si se esculpiera en su mente“, habla del Mneme, el concepto de la psicología de sus contemporáneos para la memoria inconsciente. Mnemea era la segunda de las musas (inspiradores de la creación artística) en la mitología griega, encargada de dar forma concreta a lo abstracto, de recordar y escribir lo que su hermana Meletea había pensado con anterioridad. Con Mnemea se materializan las ideas que han salido de la imaginación gracias a Meletea, y este trabajo es la base para que Aedea, la tercera hermana, lo ejecute en escena. [Se podría reconocer en la mente del niño de cuatro años una fase de desarrollo psíquico en el que el mneme se encuentra precisamente en el umbral de la memoria consciente, hasta llegar a confundirse con ella, manifestándose sin embargo como el último carácter de un fenómeno que tiene profundas raíces (pág. 44)]. El fenómeno al que se refiere es la fijación del lenguaje materno en la personalidad, como un carácter de la raza, mediante un proceso distinto al de la mente consciente. Mnemea es la que se encarga de escribir las ideas sin forma.

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Las tres musas, Mnemea sentada escribiendo a la derecha

Aunque no lo menciona, entiendo que este primer acercamiento a la forma en que el niño adquiere el lenguaje, constatado en la explosión de la escritura, e ignorado y ninguneado por los políticos, filósofos y científicos de la época, es uno de los prejuicios que ella intuye contra la infancia, y que considera un obstáculo a la comprensión de su trabajo. El siguiente capítulo, “La disciplina”, explica cómo los niños en un ambiente de libertad respetuosa, “dejados en libertad para elegir sus ocupaciones, para realizar sin molestarse sus propios ejercicios, se quedaban ordenados y silenciosos”. “No había ni enseñanzas, ni exhortaciones, ni premios, ni castigos, todo ocurría espontáneamente” (pág. 45). Asegura que la concepción que se tiene del niño que nace malo, caído en la desgracia del pecado original, o aun en Rousseau, que afirma que el hombre nace bueno, pero se estropea en contacto con la sociedad, es la base de la institución del castigo. El niño es un punto ciego en el corazón del hombre. [En los colosales e innumerables volúmenes de la historia de los hombres, no aparece nunca el niño[…]En el Paraíso Terrenal no está el niño (pág. 50)]

Visita a la Casa dei Bambini de Roma y la Explosión de la Escritura

Maria Montessori abrió su Casa dei Bambini el 6 de enero de 1907 en la calle Via dei Marsi del barrio obrero de nueva construcción de San Lorenzo, en Roma.

Ahora es un barrio universitario, al lado de la elefantiásica estación de Termini. Aquí es donde nació la pedagogía científica: con un grupo de entre 50 y 60 niños de 3 a 6 años, que en esa época no se escolarizaban en Italia, que ella accedió a “cuidar” para que no destrozaran el barrio mientras sus padres trabajaban (eufemísticamente, a petición del ministro de educación).

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Aún sigue funcionando como Escuela Infantil, está reconocido como lugar histórico por el Ayuntamiento de Roma (tienen unos paneles con datos y planos en la entrada, algo más modestos que los del Coliseo) y supongo que recibe la visita cada año de algunas decenas de “groupies” como yo, que van de peregrinaje espiritual.

El significado simbólico de la Casa dei Bambini es muy profundo para mi. Situémonos en el contexto: una sociedad con grandes diferencias económicas y culturales, que entraba en la industrialización en un ambiente prebélico, en la que el analfabetismo era mayoritario y la prioridad para gran parte de la población era subsistir  y esquivar la miseria. Con estos mimbres, llega una señora, experimenta un poco con unos cuantos niños pobres, y de repente estos se ponen a escribir y a leer como locos, antes de los 6 años. Para asombro (y escándalo) del mundo mundial. Es decir, dar a estas personas lo que necesitaban en ese momento hubiera sido ya un logro digno de elogio histórico, pero Montessori hizo algo mucho más sorprendente: convirtió a unos hambrientos en gourmets. No les dio pescado ni les enseñó a pescar, les convirtió en diferenciadores de beluga, osetra y sevruga.

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Por supuesto, el objetivo de la doctora no era que los niños aprendieran a escribir, mucho menos a edad tan temprana, mucho menos para conmocionar al mundo. Pero se propuso desarrollar las condiciones para que más tarde los niños pudieran escribir y leer sin problemas, en tres ámbitos (como es usual): la mano, la mente y el corazón. Para la mano, diseñó varias actividades para fortalecer la musculatura implicada en la escritura (la pinza, batir metales) y los sentidos lectoescritores (letras de lija, sonidos). Para la mente, introdujo el paso a la abstracción con el alfabeto móvil y las cajas de objetos, los comandos, las series clasificadas y todo el material propiamente de lengua (a mi me gusta especialmente el ambiente preparado en miniatura, ese prototipo de los SIMS). Y para el corazón, les leía incansablemente (puedo imaginarme su estilo teatrero, haciendo lectura interpretada), espoleaba su interés dejándoles mensajes escritos en la pizarra (tipo “Si puedes leer esto, ven y dame un beso”) y, bueno, toda ella era un modelo de lo que una persona instruida y culta supone. En un momento dado, el adecuado para cada uno, y con estas condiciones de preescritura, el niño cogía un palito y sobre la tierra del patio escribía su nombre, o el de su madre, o “casa”, “paloma”, “hacha”, entre gritos de emoción (“¡Escribo, escribo!”).

Ambiente preparado en miniatura
Ambiente preparado en miniatura

Aunque he visitado la Casa en verano, y permanecía cerrada, me he asomado por la ventana, he pululado por el patio y el jardín, todavía rodeado de casas con ropa tendida en las ventanas y macetas y bicicletas, y me he disfrutado imaginando todos los pasos de esta Explosión de la Escritura y lo que debió suponer para aquellos niños.

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Para mi es uno de los actos más sonoros de liderazgo en educación: dedicarse a lo importante, no a lo urgente, para conseguir unos resultados espectaculares. Observar cuáles son las verdaderas tendencias de los niños, para dejarlas fluir, y descubrir que es cierto que todos llevamos un maestro interior, ya desde el vientre materno, que nos dirige a cubrir nuestras necesidades, y que si nadie interfiriese intentando imponer nada, todo adquiriría una dimensión de sentido. Y por último demostrar que el respeto tiene sentido, a cualquier edad y en cualquier situación.

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Después de la visita a Via dei Marsi me pasé también por la Opera Nazionale e incluso me hice fotos delante del Ministerio de Educación, pero esto ya más de gamberreo que otra cosa.

El buzón de correos para practicar la escritura en el aula

Cuando se produce la explosión de la escritura es necesario tener actividades en el aula que motiven la composición para practicarla. Esto nos va a pillar al principio de la Primaria. Si hay niños que a final de Casa de Niños ya saben escribir, pueden venir a usar el buzón del Taller.

Para esta actividad vamos a necesitar un buzón de correos que estará en un sitio fijo en el aula. Podemos presentarlo a principio de curso, explicar su funcionamiento y empezar a usarlo por ejemplo para enviar las invitaciones para la Gran Lección de la Historia del Dios sin Manos.

Puede ser una caja de zapatos pequeña, reciclada y decorada de forma personal por los alumnos, o si tenemos medios, un buzón realista de tamaño natural, lo más parecido a un buzón de correos convencional. También vamos a necesitar sobres y sellos (pueden ser reales o confeccionarlos en el rincón de arte).

Buzón en el aula
Buzón en el aula

Se les dice a los niños que se puede enviar correo dentro o fuera de la clase. Cuando se envía una carta se escribe el destinatario, y por detrás el remitente. Se explica que la carta se pone dentro del sobre, y en el sobre un sello. Una regla fundamental es la secuencia: cualquier persona que reciba una carta debe responder. También incluye a las maestras, que suelen recibir muchas cartas, y al resto del personal del colegio (cocineros, director,etc.) y más tarde se puede ampliar a las familias de los alumnos y al mundo exterior. Es importante explicar a todos los posibles destinatarios que deben responder a las cartas.

Se explica a los niños que cuando se envían de verdad en la calle, tienen que comprar el sello, que es lo que paga el servicio de transportar la carta a otra parte del país o del mundo. Es una forma solidaria de contribuir con unos gastos variables que les puede llamar la atención.

Tendremos un encargado del buzón (un cartero) cada semana, o si hay mucho interés al principio de cada jornada. Al principio de la misma se abre el buzón y se reparten las cartas, para ello tendrá un saco de reparto.

Si hay niños que no escriben bien todavía, pueden enviar un dibujo con su firma, y pedir a un mayor que le escriba el sobre.

Sobre
Sobre

El objetivo directo de esta actividad es estimular la escritura, aunque también indirectamente se promueve la lectura, claro, sobre todo por parte del cartero. Entre los objetivos indirectos está la comprensión del esquema de la comunicación, reforzar las relaciones en el aula y practicar la gracia y cortesía, ejercitar la identificación de otras personas, entender el concepto de privacidad, experimentar el retorno y la idea de que para recibir primero es necesario dar, motivación para pasar de la palabra a la frase, etc. Hay tantísimos objetivos cumplidos con esta actividad que debería ser obligatoria.

Como ejercicios complementarios se puede estimular la escritura creativa en formas distintas de folios (óvalos, triángulos, flores), adornos, poesía tipográfica, etc. Hacer los sobres, postales, etc, en arte, usar el mismo folio de la carta como sobre. Confeccionar invitaciones para charlas, ejemplos de publicidad, manifiestos, etc.

La educación para la vida

Es el título del segundo capítulo de La Mente Absorbente de María Montessori. Aparte de algunas geniales comparaciones y metáforas como suele regalarnos, menciona a Gandhi y su idea de convertir la “defensa de la vida” en el centro de la educación. También cita  a Claparede, el neurólogo y pedagogo suizo defensor de la educación activa y funcional. Habla de la educación obligatoria y del papel que debe desempeñar el Estado en la misma. Y hace un paralelismo entre la figura marxista del obrero y el niño constructor del hombre, muy gracioso ya que atribuye a los padres el papel de proveedor de los medios de producción; y en este contexto argumentativo termina predicando la revolución educativa, que será la última que atravesará la Humanidad.

En el primer capítulo del libro, llamado “El niño en la reconstrucción del mundo“, la Dra. Montessori nos demuestra, a modo de introducción, la importancia de la educación en los primeros años de vida, como forma de evitar los males y guerras que sacudían a la convulsa Europa de principios del XIX. Habla del maestro vigilante que la naturaleza pone en el interior del niño y lo preserva de la inteligencia humana para que ésta no pueda contaminar su personalidad mientras se forma de acuerdo a un programa preciso. Y también habla del Hombre Nuevo, como desarrollo del espíritu humano.

Dña. Maria Montessori
Dña. Maria Montessori

Pero entra más en materia en este segundo capítulo, del que destaco dos párrafos en especial, aunque de todos se puede sacar un mayor jugo.

– Actualmente,  la  educación,  tal como se  concibe,  prescinde  de  la  vida  biológica  y  so­cial a la vez. Todos  los  que  entran  en  el  mundo  de  la  edu­cación quedan aislados  de  la  sociedad.  Los  estudiantes  de­ben seguir las normas preestablecidas del  instituto  del  que
son alumnos  y deben  adaptarse  a  los  programas  recomen­dados  por  el  ministerio  de  educación  nacional.  Incluso  en  el  pasado  más  próximo,  las  condi­ciones  sociales  y físicas  de  los  estudiantes  no  se  tenían  en cuenta como  hecho  que  pudiera  interesar  lo  más  mínimo a  la  escuela  en  sí.  Así,  si el  estudiante  se  hallaba desnutrido, si  tenía  defectos  de  la vista  o  el  oído  que  disminuían  sus posibilidades de  aprendizaje,  todo  ello  era  clasificado  sin más
con  calificaciones  inferiores.  Más  adelante  se  conside­raron los defectos  físicos.  pero  sólo  desde  el  punto  de  vista
de  la higiene corporal,  mientras  que,  aún  hoy,  nadie  consi­dera  que  la  mente  del  estudiante  puede  hallarse  amenazada
y sufrir daños  a  causa  de  métodos  educativos  defectuosos e inadecuados.

En este caso no se pronuncia sobre si es la biología y la sociedad la que debe acercarse a la educación o al contrario. Supongo que los que deciden educar en casa, lo entienden de esta última forma. Pero, ¿por qué no se puede desarrollar un ambiente basado en la biología y cercano al de la sociedad dentro del colegio? ¿Hay que hacer homeschooling en el aula (con los maestros actuando como padres), o es posible otro modelo?

Supuestamente la diversidad es la que hoy intenta corregir estas desigualdades sociales o físicas de las que habla Montessori, ya sean necesidades especiales de tipo mental, discapacidades físicas, e incluso últimamente vemos iniciativas para desventajas de tipo social, aunque se financien de forma alternativa (como las becas comedor). Pero en realidad, la diversidad así planteada lo que hace es intentar eliminar la diferencia, para hacer llegar a todos al mismo “programa recomendado”. No promueve un programa específico para cada individuo, no le permite expresar la diferencia de forma desinhibida, no indaga en los aspectos positivos de la diversidad. Es decir, no es la diversidad enriquecedora de la vida real, sino la diversidad de la desviación con respecto a la norma ideal educativa.

– Por ello se fragmenta el cuidado de la personalidad humana: por un lado, la familia, que no forma parte de la escuela, sino de la sociedad, pero que vive aislada y descuidad o ignorada; por otro lado, la escuela, que también se halla apartada de la sociedad, y luego la universidad. No existe una concepción única, un esfuerzo social por la vida, sino fragmentos que se ignoran mutuamente.

La construcción social del conocimiento, por las interacciones entre los propios alumnos y con el medio, guiados por el maestro, debería poder imbricarse ensamblarse de alguna manera con la biología, permitiendo participar del programa de desarrollo individual.

Por ejemplo, en el modelo antiguo que describe Montessori, un alumno sordo (de nacimiento) habría suspendido en una asignatura de música, puesto que, efectivamente, no podría apreciarla ni estudiarla. Si le estuvieran preparando para la vida, no importaría que no lograra el mismo nivel de comprensión musical que sus compañeros, sino que su educación se basaría en aprender la lengua de signos, en las normas especiales de educación vial para sordos, en leer los labios y hacerse comprender por sus compañeros. Quizá en dejarle desarrollar alguna sensibilidad especial por otros sentidos como el gusto (cocina), el tacto (escultura) o la vista (pintura). ¿Qué clase de colectivismo insensato le hace cursar música y le suspende?

En asignaturas del catapúm se propusieron varias asignaturas que son las que deben preparar para la vida, impartidas a ser posible de forma flexible en el horario y en el calendario.

Montessori Maths Camp III: El ábaco

El ábaco nos va a servir para practicar la suma, la resta y la multiplicación. Hay un ábaco con un aspecto más oriental, y de hecho su origen es japonés, que es el Soroban. Parece más sofisticado pero en realidad es igual aunque más compacto que el “normal”, solo le encuentro la ventaja de que quizá (no lo sé con seguridad) al dar el salto al cálculo mental, cuando ya no se necesita el ábaco para realizar las operaciones, es más fácil visualizarlo mentalmente. He encontrado un curso online para aprender a usarlo, incluso raíces cuadradas; no descarto hacerlo pero más adelante, ya que ahora solo tenemos que manejar las operaciones básicas y no ando muy sobrada de tiempo.

Soroban
Soroban

Nosotros tenemos el ábaco de Ikea de toda la vida (desde que hay Ikea). Me gusta porque es grande, de colorines, y de madera, muy fácilmente manipulable. Tiene diez filas con diez cuentas cada una, agrupadas en pares: el primer par de color blanco, y luego amarillo, rojo, verde y azul. Serían, por orden, unidades, decenas, centenas, millares, etc.

abaco de ikea
Ábaco de Ikea

Para el tema de la nomenclatura, no encuentro mayor problema con mi hija, quizá otros niños necesiten que les aclaren lo que es un número, una cifra, un dígito… En general nosotras usamos para nombrar una cantidad el concepto cifra (el figure inglés), para nombrar cada uno de los componentes de una cifra (unidad, decena, centena, etc) el concepto dígito, y la palabra número puede sustituir tanto a cifra como a dígito.

ANOTACIÓN Y LECTURA DE NÚMEROS

Lo primero es aprender a anotar los números, que implica también saber leerlos. Muy conveniente que se acostumbre el niño a poner el ábaco a cero (o “borrarlo”) después de cada operación.

SUMA

Para la suma sin llevada (estática), simplemente hay que anotar un número, a continuación el otro, y leer.

Para las sumas con llevada (dinámicas), lo primero que hay que explicar es que cada 10 bolitas equivalen a una bola de la fila inferior. Para hacer la llevada, el niño tiene que hacer una pequeña resta (las que tengo y las que me faltan hasta diez) y recordar anotar una bola en la fila inferior. Es conveniente mostrarle cómo hacer las dos jugadas al mismo tiempo con las dos manos, para automatizarlo.

RESTA

Para la resta estática (sin llevada), se anota la primera cifra y simplemente se sustrae, se retira, la segunda cifra.

La resta dinámica, con llevada, es un poquito más compleja, especialmente si alguno de los dígitos de las cifras implicadas es un 0. Hay que insistir un poco, pero una vez fijado no es nada complicado.

Como todo lo que se quiere dominar, requiere práctica, práctica, práctica. Por suerte los niños necesitan practicar mucho menos que los adultos para ser excelentes.

Vamos a dejar la multiplicación para otro día, porque nos vamos de viaje de vacaciones, y seguramente no vamos a tener tiempo de practicar formalmente, pero promete. Estoy aprendiendo muchísimo de otras páginas que aplican el método Montessori a las matemáticas, pero especialmente me gusta aprendiendomatematicas.com ¡La recomiendo vivamente!

Parchis
Parchis

Android meets Montessori

Esperando mientras consigo ver algo de la luna roja que se va a producir en breve, estoy trasteando con el tablet de mi hija mayor, buscando aplicaciones que puedan motivar su amor por las matemáticas.

Veo algunas apps curiosas, pero para niños más pequeños, como los encastres, alfabetos, y las sandpaper letters and numbers, que son los números y letras que la Dra Montessori recortó en papel de lija y pegó en madera para que los niños siguieran su contorno y aprendieran su forma antes de leer y escribir.

letras de lija
Letras de lija

El Mobile Montessori contiene la Torre Rosa, la Escalera Marrón, unir formas y colores. Claro que no puede emular el manipulado de las piezas reales, pero es una introducción. Otra aplicación llamada Learn Montessori 123 numbers (parece que 0-6 años) en principio es bastante completo sobre todo en juegos de asociación y correspondencias.

torre rosa
Torre Rosa

Para manipular simbólicamente los números he encontrado una aplicación en portugués (¿brasileiro?) con las perlas doradas, que permite trabajar en tres bases, 3, 5 y 10. Se llama Multibase. Bastante sencillo, no creo que le dure ni dos asaltos (aunque nunca se sabe, porque es capaz de cepillar y lavarle los dientes a un perrito virtual durante semanas).

He encontrado otro de agilidad de cálculo, el Math Maniac, en el que hay que encontrar combinaciones de números en 10 segundos que igualen un número que aparece en una esquina. Otro parecido, aunque más relajado (45 segundos por pregunta) tiene todas las operaciones (incluso fracciones, mayor y menor, etc.) y 8 niveles; se llama Kids Math. Otro parecido, Math Balloons, que protagonizan unas hormigas y parece más simpático. Probaremos todos.

Mobile Montessori app
Mobile Montessori app

 

No he visto nada más de interés de momento, quiero decir en matemáticas, porque hay aplicaciones de geografía, cuerpo humano, animales, en general cultura, vida práctica y lengua bastante interesantes, pero de momento estamos con las matemáticas y por nuestro bien, hay que dosificar. Parece que en iOS hay algo más de oferta Montessori.

Son casi las 8 de la mañana y no terminan de conectar los del Proyecto Gloria, así que dejo el vídeo promocional con ruinas incas incluidas para dar aún más suspense magufo al tema de la tetrada.

 

La resta con las estampillas – 2º dia Montessori Maths Camp

Aprovechando el juego de las estampillas con el que empezamos a reforzar la suma de números de varios dígitos, y de series de varios números, hoy hemos repasado también la resta (sin llevada).

Necesito material, sobre todo las perlas doradas y de colores para las serpientes, y las tablas de Seguin, pero voy a ver si me puedo apañar con lo que tengo (ábaco y materiales caseros) mientras hago un pedido o me entero de si en Murcia tenemos algún proveedor Montessori (que me da a mi que no).

 

Materiales Matemáticas Montessori
Materiales Matemáticas Montessori

 

Para no estresarnos, y ya que hemos estrenado realmente hoy las vacaciones si no contamos el fin de semana, solamente hemos repasado tres sumas como las del sábado, y aunque tenía pensado hacer la introducción de las ecuaciones con una incógnita con el tablero de puntos de la entrada anterior, lo vamos a dejar para rellenar cualquier otro día.

Lo que hemos hecho también ha sido pan, y hemos jugado un poco sumando y restando con la harina y el peso. Creo que esto le ha servido más al de 4 que a la de 7, pero el que mejor se lo ha pasado ha sido el de 1 año. Y que conste que yo no suelo intentar que la infancia de mis hijos sea mágica (entiendo que ya debe serlo por el mismo hecho de ser infancia), pero en algunas ocasiones sale solo.