Todos sabemos de los beneficios del deporte y su repercusión en el buen estado físico  y emocional de los niños, favoreciendo su integración social. El conocimiento que no esta tan extendido es acerca de las peculiaridades de los deportes de combate, que configuran unas características específicas, no solo técnicas, tácticas o de condición física, sino también psicológicas; que promueven el bienestar psicológico.

Siguiendo la evidencia científica más reciente, los deportes de combate prevalecen por encima de cualquier otro deporte individual y colectivo, en facilitar la capacidad de adaptación al cambio y el hacer frente a situaciones de estrés, con un uso de estrategias de afrontamiento más adaptativas, que trasforman situaciones desfavorables en retos y desafíos. Es decir, los deportistas de combate presentan más resiliencia que cualquier otro deportista, siendo su deporte favorecedor de este constructo psicológico. Esto quiere decir que si un niño lo practica por algunos años su resiliencia puede verse desarrollada en su vida cotidiana, cuestión más que deseable.

La esgrima en particular, según referencias de la literatura científica, desarrolla la concentración- atención, el manejo emocional, el auto control, y la toma de decisiones; la autodisciplina, el equilibrio, los reflejos y la coordinación, entre otras. Además, potencia la creación y constancia de hábitos, estimulando el rendimiento académico, la intuición, la lógica, la memoria, la paciencia y la voluntad. Permite mejorar el autocontrol y la canalización de la agresividad, aumenta la capacidad de superar tensiones físicas y psicológicas, a tener autocrítica, iniciativa, e independencia. Desarrolla el pensamiento abstracto a través de nociones como velocidad, distancia, profundidad, fuerza y tiempo.

Asimismo, se ha concluido en diferentes investigaciones como mejora la atención-concentración, y la toma de decisiones, reduciendo, además, los niveles de impulsividad y falta de reflexión en menores con trastornos con déficit de atención e hiperactividad.

La esgrima es un arte, un gran desconocido, es un deporte olímpico de origen español, participante desde la primera edición de los Juegos Olímpicos, cuya máxima es el respeto, seguir las reglas y ser buenos competidores. Precisa de la estrategia del ajedrez y la elegancia de ballet, por ello se ha llamado “ballet de combate” y “ajedrez corporal”.

Por desmontar algunos mitos cabe decir que, la esgrima es uno de los deportes más seguros que existen; no es más caro que cualquier otro deporte; y se puede practicar desde los 5 años hasta los 99. Cierto es que presenta muchas exigencias físicas para la alta competición, pero existe la esgrima de ocio con un nivel asequible a cualquiera.

Por las cualidades físicas, psicológicas, sociales y emocionales que aporta la esgrima es un deporte de lo más recomendable para los niños, dadas las necesidades que presenta una sociedad contemporánea tan tecnológica y con cambios sociales tan rápidos. En ocasiones, muy poco respetuosa con el desarrollo socio-emocional y psicológico de los niños.