La Educación y los Derechos Humanos

Desde la Declaración de los Derechos Humanos se han hecho grandes progresos en España, y grupos diversos han conseguido reconocimiento, restitución e incluso privilegios (colectivo LGTB, inmigrantes, religiones minoritarias, víctimas de la guerra civil, denla sanidad pública, de la violencia de género…). Pero, ¿Qué pasa con los niños?

El principal y más básico derecho es la Libertad. No se puede privar a una persona de libertad sin una orden judicial. Hasta donde sabemos, un niño es una persona, y sin embargo, continuamente se ven privados de libertad. Hay niveles record de ansiedad, depresión y suicidio entre niños, ocho veces mayores a los de los años 70, y podría haber una relación entre estas cifras y la reducción de libertad, porque entre otras razones:

– La educación garantizada se interpreta en casi todo el territorio español como escolarización obligatoria, que quiere decir, que se fuerza a los niños a ir al colegio. Y en el colegio, normalmente, no hay libertad. El régimen es carcelario: timbres, turnos, patio, clases cerradas, vigilancia. Se les dice qué hacer y cómo en todo momento, se les prohíbe la libertad de expresión y de opinión, el derecho de reunión y defensa cuando se impone un castigo, y la libertad de movimiento.

Además, tanto el tiempo diario como el anual de asistencia se ha incrementado sin parar desde los años 80, para supuestamente ayudar a la conciliación familiar, por la incorporación masiva de las madres al mundo laboral. Delegando el cuidado y la educación no formal a los colegios de forma progresiva. Pero en los colegios, ¿Reciben el mismo amor que en casa? ¿Los cuidan igual?

Claro, los niños necesitan ser cuidados porque son dependientes, física y económicamente, y tienen menos experiencia sobre el mundo que los adultos. Pero este derecho a ser cuidados no debería interferir con su derecho a la libertad. Precisamente los miedos de los adultos – como no dejarlos salir al aire libre por si se enferman, no perder clases por su futuro, por ejemplo – son los que impiden que los niños adquieran la independencia que los haga libres. Los niños de hoy no tienen privacidad, ni capacidad de opinar (en nada relevante para ellos), ni oportunidad de resolver sus propios problemas.

Con lo cual, sin mala intención, les estamos negando la oportunidad de sentirse útiles, autónomos, importantes y apreciados. Controlarlos y eliminar cualquier iniciativa propia, además de ser muy antieducativo, va contra los derechos civiles y podría llamarse esclavitud.

Entonces, ¿Dónde están los Derechos Humanos en la Educación?

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